El experto señala que el modo incógnito no garantiza la protección de datos personales ni evita el seguimiento digital
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Miguel Ángel Mejías, abogado y creador de contenido, advierte en uno de sus vídeos que, durante años, el modo incógnito de Google y otros navegadores se ha promocionado como una herramienta para navegar en privado. Sin embargo, el especialista señala que esta función está lejos del anonimato que muchos usuarios suelen suponer. Aunque evita que se guarde el historial, no frena la generación de un rastro digital.
“Cada vez que se accede a una página en modo incógnito, se deja un rastro digital: la IP, la hora exacta, el tipo de dispositivo, la ubicación aproximada y muchos más datos que no son visibles para el usuario”, subraya Mejías. Este tipo de información no puede ser vista por el internauta, pero continúa existiendo y puede ser almacenada por diversos registros o incluso por estafadores digitales.
En el vídeo, el problema principal planteado es la creencia errónea de que el modo incógnito oculta por completo la actividad del usuario. En realidad, su alcance es mucho más limitado. Solo impide que el historial o las cookies se guarden dentro del navegador, pero la mayoría de los datos sigue siendo registrado.
¿Quién tiene acceso?
El rastro generado puede estar al alcance de múltiples actores. En primera instancia, cualquier persona que tenga acceso físico al dispositivo. En situaciones de una investigación judicial, esos datos, que comúnmente se creen eliminados, pueden ser requeridos por un juez o la policía y utilizados como evidencia en procesos penales.

Sin embargo, la amenaza no se limita al ámbito legal, ya que la información recopilada durante la navegación también puede ser empleada por ciberdelincuentes. Estos datos son usados para suplantar identidades, enviar enlaces maliciosos con fines de estafa e incluso intentar acceder a cuentas personales y datos bancarios.
Además, es fundamental considerar el entorno desde el cual se realizan las búsquedas, puesto que la persona u organización propietaria de la red Wi-Fi puede acceder a esta información. Numerosas empresas supervisan la actividad online para verificar el cumplimiento de sus políticas internas.
¿Cómo reducir esta filtración de datos?
Aunque eliminar completamente el rastro digital resulta prácticamente imposible, existen métodos para disminuir la cantidad de información expuesta. Una manera es revisar y eliminar la actividad registrada por Google en sus servicios. Para ello, se debe ingresar a ‘myactivity.google.com’, iniciar sesión y seleccionar la opción para borrar la actividad. Dentro del menú, se puede optar por eliminar datos desde siempre, lo que permite limpiar gran parte del historial vinculado a la cuenta.
Otra solución efectiva es utilizar una red privada virtual (VPN). La VPN encripta la conexión a internet, lo que posibilita navegar de forma segura y proporciona mayor privacidad. Asimismo, impide que ciberdelincuentes y organizaciones recolecten información personal.
Recomendaciones de las autoridades sobre ciberdelincuentes – Gaula Policía
El mensaje principal del especialista es contundente: la privacidad en internet no depende de una única herramienta, sino de la adopción de varios hábitos y de la seguridad. El modo incógnito puede ser útil en situaciones específicas, pero no debe confundirse con una garantía de privacidad y protección.
