El Ejecutivo sostiene que, gracias a iniciativas como el Ingreso Mínimo Vital, la actualización de pensiones y ayudas sociales, ha impedido que 11 millones de españoles se vean sumidos en la pobreza.
A pesar del crecimiento económico, España presenta los niveles más altos de desempleo dentro de la UE, con una tasa del 10,4% y un paro juvenil del 25,3%, que supera ampliamente la media comunitaria.
El coste de los alimentos esenciales ha aumentado hasta un 70% durante los últimos cinco años, situando a España entre las naciones europeas con la inflación más elevada.
Según Unicef, España ocupa el segundo lugar en la UE con la mayor tasa de pobreza infantil, afectando al 34,8% de los menores.
La portavoz del PSOE, Montse Mínguez, expresó este sábado que el Gobierno ha logrado “evitar” que 11 millones de españoles caigan en situación de pobreza, a través de medidas sociales como el Ingreso Mínimo Vital (IMV), la revalorización de las pensiones, el incremento salarial a los funcionarios y otras “ayudas destinadas a proteger a las familias más vulnerables”.
“Somos la economía con mayor crecimiento en Europa”, remarcó desde Lérida la portavoz socialista. En sus declaraciones a los medios, resaltó que “el Gobierno de España se enfoca en mejorar la calidad de vida de la población”.
No obstante, todos los indicadores económicos reflejan que las familias españolas enfrentan mayores dificultades para cubrir la cesta de la compra (el precio de ciertos alimentos básicos se ha incrementado hasta un 70% en los últimos cinco años) y para acceder a una vivienda propia.
El coste de los huevos ha subido un 69,5%, la mantequilla un 54%, el aceite de oliva un 52,4%, la leche entera un 52%, los zumos como el de naranja un 60% y el chocolate un 62,7%.
En ese mismo lapso, el precio del café, la carne de ovino y las patatas ha experimentado alzas próximas al 50%. Esta tendencia se ha intensificado desde el comienzo de la guerra en Ucrania. Actualmente, España figura entre las principales economías europeas con mayor inflación.
La ministra de Inclusión y Seguridad Social, Elma Saiz, ya informó que para el próximo año las pensiones mínimas aumentarán un 7%, y las no contributivas un 11,4%.
Asimismo, el Gobierno calcula que el Ingreso Mínimo Vital (IMV) beneficia ya a 785.722 hogares (entre ellos, 133.078 familias monoparentales), alcanzando un total de 2,4 millones de personas.
Pero la autocomplacencia con la que el Ejecutivo exhibe las cifras macroeconómicas contrasta con la realidad.
La reforma laboral impulsada por la vicepresidenta Yolanda Díaz ha favorecido mejores cifras de empleo (ya superan los 21 millones los cotizantes a la Seguridad Social), debido a que los fijos discontinuos han dejado de considerarse desempleados, incluso si su actividad laboral se limita a dos meses anuales.
Sin embargo, España continúa siendo el país con la tasa de desempleo más alta de la UE, con un 10,4%, muy por encima del promedio europeo del 6%, según los datos recientes de Eurostat.
En cuanto al paro juvenil, en España alcanza un 25,3%, superando en casi diez puntos porcentuales la media europea, que se sitúa en el 15,2%.
El Gobierno ha informado que el próximo año aumentará nuevamente el Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
Pero, según la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE, uno de cada tres españoles recibe un sueldo bruto inferior a 1.582 euros al mes, que equivale a un salario neto de 1.289 euros tras deducir cotizaciones sociales y retenciones de IRPF.
Hoy en día, España ocupa el sexto lugar en la Unión Europea en cuanto a la tasa de riesgo de pobreza, afectando al 19,7% de la población, conforme a los datos de Eurostat.
Sin embargo, otros indicadores no presentan un panorama tan favorable. Según el último informe de Unicef, España es el segundo país con mayor índice de pobreza infantil, donde el 34,8% de los niños y adolescentes están en riesgo de pobreza o exclusión social.

