El Ejecutivo promueve una ley que regulará la profesión de agente de igualdad, fijando los requisitos formativos y las responsabilidades específicas.
El nuevo reglamento requerirá un título universitario oficial o un máster homologado en estudios de género, feminismo o políticas públicas de igualdad para desempeñar el rol de agente de igualdad.
Se establecerá un periodo transitorio de diez años para que las personas que ya trabajan en este campo puedan acreditarse a través de la experiencia profesional y la titulación de Formación Profesional Superior.
Instituciones como la Universidad Autónoma de Barcelona ya imparten grados relacionados y han colaborado con el Gobierno para definir el acceso académico a esta profesión.
Al buscar Agente de Igualdad en distintas bolsas de empleo, las descripciones del perfil laboral son prácticamente idénticas. Se requiere una persona con formación específica en políticas de género y experiencia comprobable.
Surge entonces la cuestión: ¿qué formación se demanda concretamente?
Algunas ofertas solicitan un ciclo superior vinculado a la igualdad, otras piden titulaciones en Trabajo Social, Recursos Humanos o Derecho.
En numerosas ocasiones, también se especifica la necesidad de un máster en estudios de género.
Actualmente existe un conjunto complejo de opciones académicas sin un criterio homogéneo, que el Gobierno pretende ordenar y precisar.
El Ministerio de Igualdad, liderado por Ana Redondo, ha dado un paso adelante tras la consulta pública lanzada por el departamento de Ciencia, Innovación y Universidades sobre el anteproyecto de ley que regula la profesión de agente de igualdad.
No se trata de una labor inexistente hasta ahora. La legislación vigente en materia de igualdad reconoce esta figura como clave para elaborar planes de igualdad y protocolos contra el acoso en el entorno laboral. Estos profesionales también suelen encargarse del servicio en los denominados Puntos Violeta.
Lo que faltaba hasta la fecha era una regulación específica de esta profesión, que establezca claramente los conocimientos necesarios para su desempeño.
Fuentes del Ministerio de Igualdad aclararon a EL ESPAÑOL que actualmente no están en fase de crear una titulación universitaria exclusiva, sino de delimitar con precisión tanto el acceso como las funciones propias de este puesto.
El lanzamiento de una carrera universitaria (grado de cuatro años) o un máster llegará cuando el proceso inicial esté consolidado.
En ese momento, el Gobierno impulsará una iniciativa tradicionalmente originada en el ámbito académico: ofrecer una formación reglada específica para el ejercicio como agente de igualdad.
De acuerdo con fuentes del sector, esta iniciativa no ha partido explícitamente de las universidades y supondrá la creación legal de una carrera universitaria propia para una profesión hasta ahora conformada por perfiles variados.
La decisión de regular la figura del agente de igualdad representa además un segundo intento del Ejecutivo socialista de establecer un título específico en esta área.
Durante el último mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, se impulsó una iniciativa similar para crear un grado en Igualdad, que finalmente no se concretó.
Título habilitante
El anteproyecto aprobado dispone que el ejercicio de la profesión de agente de igualdad estará condicionado a la obtención de un título profesional habilitante, otorgado por las universidades competentes.
Esto significa que dejará de ser válido que un profesional de recursos humanos que trabaje en una empresa adapte los planes de igualdad, debiendo contar con formación específica para esta labor.
La certificación podrá obtenerse por dos vías normales: mediante un título universitario oficial de grado o equivalente en estudios de género, feminismo y políticas públicas de igualdad, o bien a través de un máster universitario oficial en agente de igualdad.
El anteproyecto concreta las funciones asignadas a estos profesionales. Entre ellas, «la promoción, coordinación, diseño y evaluación de acciones dirigidas a lograr la igualdad efectiva entre mujeres y hombres en los distintos ámbitos sociales».
También contempla el diagnóstico y análisis de situaciones discriminatorias, así como «el diseño, implementación y evaluación de políticas públicas y programas orientados a su reducción y erradicación».
Además, la futura norma prevé actividades de asesoría a empresas, administraciones públicas, instituciones y otras entidades en la creación e implantación de planes y medidas de igualdad.
¿Y los que ya ejercen?
Para evitar la exclusión de quienes actualmente desempeñan estas tareas, el anteproyecto establece un periodo transitorio de diez años desde la entrada en vigor de la ley.
Durante ese lapso, podrán acreditar oficialmente su condición de agentes de igualdad quienes no posean el nuevo título universitario, pero sí cuenten con experiencia suficiente.
En concreto, esta vía transitoria estará disponible para quienes acrediten al menos tres años de experiencia continua o cinco años intermitentes en funciones propias de la profesión, siempre que posean un título de técnico de Grado Superior de Formación Profesional.
También se contempla el acceso para quienes tengan un título de grado o posgrado en estudios de género, feminismo o políticas públicas de igualdad.
La ministra de Igualdad ha sostenido que este modelo facilita una transición organizada hacia un sistema regulado, evitando la «exclusión injusta de profesionales capacitados» que han desarrollado su trabajo en los sectores público, privado o en el tercer sector.
Según Redondo, la norma proporciona seguridad jurídica tanto a los profesionales como a las entidades contratantes y «establece un horizonte claro de profesionalización futura sustentado en la formación reglada».
Universidades afectadas
Este medio se ha puesto en contacto con algunas universidades que ya ofrecen formaciones similares, como la Universidad Autónoma de Barcelona, donde se imparte el grado en Estudios Socioculturales de Género.
Inesme y Euroinnova, dos centros de educación superior online del grupo Edtech, también cuentan con el máster de Agente de Igualdad. Además, la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) ofrece un título propio relacionado con políticas de género.
Solo la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) ha respondido a este medio sobre la iniciativa. Ha confirmado que contactaron con el Gobierno para aportar en la consulta pública y compartir su experiencia como único centro que desde el curso 2018-2019 imparte el Grado en Estudios Socioculturales de Género.
En su contribución, a la que ha tenido acceso este medio, señalaban que su grado, «por su diseño curricular, objetivos formativos y competencias adquiridas, conforma una vía académica idónea y especializada para acceder a la profesión de Agente de Igualdad».
El plan formativo de la Autónoma de Barcelona busca formar agentes de igualdad en el ámbito de los «Recursos Humanos o Administraciones Públicas; consultores/as con perspectiva interdisciplinaria en instituciones educativas u organizaciones de ámbito pedagógico no reglado, instituciones penitenciarias o en el ámbito legislativo-penal».

