Pasarelas colgantes, muros rocosos esculpidos por el agua y un cañón que parece de otro mundo definen esta vivencia senderista. Un recorrido accesible y sorprendente
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Entre paredes verticales moldeadas por milenios, pasarelas suspendidas sobre aguas esmeralda y un ambiente serrano que sorprende a cada paso, en la provincia de Teruel existe una ruta que se ha establecido como un referente para quienes disfrutan del senderismo. Se trata de un circuito circular, sencillo y muy fotogénico, donde la geología y el río marcan el ritmo del recorrido, fusionando una aventura suave con paisajes de gran valor natural en el mismo corazón de la Sierra de Albarracín.
La Ruta del Barranco de la Hoz, un imprescindible en la Sierra de Albarracín. Este sendero transcurre por el término municipal de Calomarde y está considerado como una de las rutas de senderismo más atractivas de España. Tiene un trazado de
El sendero comienza en las afueras del pueblo y avanza inicialmente por una pista ancha bajo altos acantilados de roca, donde anidan buitres. Poco a poco, la senda se estrecha y se adentra en el barranco, incorporando pasarelas metálicas, escaleras y pequeños puentes fijados a la roca que permiten superar los tramos más angostos sin mojarse. A lo largo del recorrido, destacan formaciones únicas como el Moricacho, la Cueva de las Albardas o el impresionante Cañón de los Arcos, donde las paredes se cierran casi totalmente y obligan a avanzar sobre una pasarela elevada sobre el cauce del río Blanco.
Tras superar la sección más estrecha, el sendero se suaviza junto a la vegetación ribereña hasta llegar a antiguos restos hidráulicos como el Molino de las Pisadas, punto habitual de regreso. El retorno puede llevarse a cabo por la parte alta del barranco, opción que ofrece vistas panorámicas del profundo corte del río y proporciona una vista completamente distinta del paisaje. Bien señalizada y transitable todo el año, esta ruta se ha consolidado como uno de los principales atractivos del senderismo en Teruel y una experiencia esencial para conocer la fuerza erosiva y la belleza caprichosa de la naturaleza.
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Entre paredes verticales moldeadas durante milenios, pasarelas suspendidas sobre aguas de color esmeralda y un entorno serrano que sorprende a cada paso, se encuentra en la provincia de Teruel un itinerario que se ha convertido en referencia para los amantes del senderismo. Es una ruta circular, sencilla y muy fotogénica, donde la geología y el río establecen el ritmo del recorrido, combinando una aventura suave con paisajes de elevado valor natural en pleno corazón de la Sierra de Albarracín.

