Jordi Sevilla impulsa el relevo de Sánchez con una crítica firme por transformar el PSOE en un «club de fans» tras su «traición»

El exministro Jordi Sevilla el pasado octubre durante una entrevista con EL ESPAÑOL.

Jordi Sevilla está elaborando un manifiesto para fomentar una alternativa socialdemócrata dentro del PSOE, tras acusar a Pedro Sánchez de «traicionar» los valores del partido y de convertirlo en un «club de fans».

El exministro busca unir tanto a voces experimentadas como a jóvenes del PSOE para canalizar el descontento y preparar un fundamento de cara a las próximas primarias del partido.

Sevilla critica la falta de contrapesos internos, la «podemización» del PSOE y decisiones como la amnistía y los pactos con Bildu, defendiendo el regreso a políticas socialdemócratas.

La meta del movimiento es restaurar la socialdemocracia en el PSOE, enfrentar problemas como la pobreza infantil y construir un proyecto motivador y mayoritario para el país.

Primer movimiento dentro del PSOE para suceder a Pedro Sánchez tras la derrota en Extremadura. El exministro de José Luis Zapatero, Jordi Sevilla, presentará en enero un manifiesto para fomentar una alternativa socialdemócrata en el PSOE frente a la «podemización» de Sánchez, a quien acusa de transformar el partido en un «club de fans» instalando una base cesarista carente de contrapesos y voces críticas.

Para Sevilla, uno de los principales fallos de Sánchez es su «traición» a los valores del PSOE, por lo que pondrá sobre la mesa un «documento inicial de declaración de principios», donde quiere que expresamente conste que «el objetivo de todo esto es recuperar al PSOE para una política socialdemócrata» porque considera que llevan años practicando un tipo de política más «populista» que socialdemócrata.

«Estoy intentando que en torno a ese manifiesto se sumen un número suficiente de voces experimentadas y respetadas dentro del PSOE«, pero también «con voces jóvenes que aún quieren luchar por su futuro político y por el futuro político de España», ha explicado el exministro. Para ello está conversando con «mucha gente» y percibe «receptividad», según declaró este martes en una entrevista en Europa Press.

Canalizar el descontento

El propósito, por tanto, es canalizar el descontento en el PSOE y que tanto este como su manifiesto constituyan una base futura para construir una alternativa capaz de ganar las próximas primarias del partido, a las que, como se prevé, se presentará Sánchez.

Aunque Sevilla reconoce que «estas iniciativas requieren tiempo», afirma que su intención es recuperar la ilusión de sus compañeros con una alternativa «positiva», que «ponga en marcha una bola de nieve» y que crezca «conforme pasen los meses» para consolidarse en un proyecto que dure «al menos hasta el Congreso» del partido.

Considera que aún existen «demasiadas incertidumbres» para adoptar decisiones «drásticas» por ahora. Por ello, quiere evaluarlas y tomarlas «al menos quincenal o mensualmente, según evolucione» la situación.

De hecho, está convencido de que los resultados electorales, la derrota en Extremadura y las próximas elecciones autonómicas -Aragón, Castilla y León y Andalucía- modificarán el contexto, alterarán percepciones y urgencias.

«Si en verano esto no funciona, adiós»

Añade que queda por ver cómo se gestiona la sustitución de María Jesús Montero en la Vicepresidencia primera y su repercusión en las andaluzas. A su juicio, no es comparable la derrota de la vicepresidenta primera con la de un candidato poco conocido, como en Extremadura.

No obstante, Jordi Sevilla asegura ser «muy pragmático». «Si llegamos al verano y esto no ha avanzado» se despedirá diciendo «adiós muy buenas». Sería, afirmó, «otro intento fallido y nada más». «No vivo de esto ni voy a vivir de esto», remarcó.

En cualquier caso, el exministro tuvo claro desde el inicio que no busca que esto sea un enfrentamiento entre mayores y jóvenes como ocurrió en Suresnes.

Pedro Sánchez este lunes en la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE.

«Los jóvenes en Suresnes desplazaron políticamente a los mayores de Suresnes. No quisiera que ahora los mayores intentaran recuperar el control. No, no, esa no me parece que sea la dinámica correcta», advirtió, porque su intención es que sean los jóvenes quienes «tiren del carro».

Explicó que esta idea de formar una «alternativa socialdemócrata» en el PSOE surge porque esta formación se ha ido «podemizando» desde que Pedro Sánchez se dio el «abrazo» con Pablo Iglesias, acordaron el Gobierno de coalición y abandonaron las políticas socialdemócratas.

Además, sostiene que «este no es el Sánchez» con el que trabajó y critica que haya aceptado la «amnistía» — «Sánchez lo hizo por su cuenta y de forma repentina» — tras haberla rechazado previamente, así como los pactos con Bildu, formación con la que asegura no tener «ninguna relación».

«Club de fans» y cesarismo

También rechaza que su partido repose ahora en una estructura de «club de fans» de Pedro Sánchez, y advierte que estos «dejan de ser clubs de fans al día siguiente», como ocurrió con Felipe González y Zapatero, según su recuerdo.

En este aspecto, critica que no existan contrapesos en el Comité Federal, en la Ejecutiva ni en las federaciones, ya que Pedro Sánchez ha colocado ministros para «tenerlas bajo control».

«Esta es una situación que algunos llaman de cesarismo, nunca vista en un partido socialdemócrata», señaló, al tiempo que hace autocrítica, recordando que quienes defendían las primarias, como él, nunca imaginaron un secretario general «sin ningún contrapeso».

«Pero, ¿qué estáis haciendo?»

Ante este escenario, Jordi Sevilla inicialmente propuso crear una corriente interna en el PSOE — la de Izquierda Socialista es la única existente — pero reconoce que «las condiciones para formar esta corriente no facilitan el proceso, sino todo lo contrario».

Tras dialogar con numerosos compañeros, consideró que gran parte del público al que se dirige con este «proyecto de recuperar al PSOE para la socialdemocracia» ya había abandonado el partido, había sido expulsado o correspondía a votantes y simpatizantes que nunca militó.

Pedro Sánchez junto a Jorsi Sevilla en una imagen de archivo.

Por ello, decidió ampliar el enfoque y convertirlo en un movimiento para militantes y simpatizantes, con la intención de no ir «contra nadie», sino proponer una «recuperación de la socialdemocracia para el PSOE y, por tanto, restablecer un proyecto motivador». Añadió que aspiran a que sea «mayoritario en el país».

«Si funciona el planteamiento que tengo, iremos debatiendo y proponiendo soluciones a los problemas principales del país, como por ejemplo la pobreza infantil», señaló antes de expresar su indignación porque España presenta una de las tasas más altas de la UE.

«Miro a mi Gobierno y me pregunto: ¿qué están haciendo? ¿En qué están? Y sin embargo, están ocupados en los temas de Puigdemont, en los de Podemos, en otros asuntos, pero no en la socialdemocracia», denunció.

De hecho, afirma que quien «más ha salido beneficiado de este Gobierno es el capital, los más ricos», usando la misma expresión que Sánchez cuando afirmó que a la gente le «renta» este Gobierno.

Para Jordi Sevilla, solo en tercer lugar han crecido las rentas salariales, afectadas también en parte por el aumento de impuestos al no deflactar la tarifa del IRPF.

Recuerda que el Ibex 35 está en su mejor momento en España y está seguro de que un gobierno socialdemócrata se alegraría con ello porque utilizaría esos recursos para «redistribuir y acabar con la pobreza infantil». Sin embargo, lamenta que eso no esté ocurriendo.

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