El Banco de España mejora las perspectivas de crecimiento para 2025 y ajusta al alza las previsiones para 2026 y 2027

Según el organismo dirigido por José Luis Escrivá, el PIB se incrementará un 2,9% en 2025 y un 2,2% en 2026, mientras que la inflación también aumentará más de lo previsto FOTO DE ARCHIVO. José Luis

El Banco de España ha elevado sus pronósticos macroeconómicos para este año y los siguientes, señalando que el 2025 concluirá con un crecimiento económico del 2,9%, una cifra tres décimas superior a la esperada, mientras que la expansión del Producto Interior Bruto (PIB) se situará en 2,2% en 2026, de acuerdo con el informe difundido este martes por la entidad pública. Este ajuste al alza se debe principalmente a la fortaleza del consumo privado y a una valoración más favorable del sector exterior, en un contexto donde la incertidumbre comercial se ha reducido.

Según la información publicada en el boletín ‘Proyecciones macroeconómicas e informe trimestral de la economía española’ de diciembre, la revisión para 2025 también está vinculada a la actualización de la contabilidad nacional que realizó el Instituto Nacional de Estadística (INE) en septiembre. El organismo enfatiza que esta mejora en las estimaciones coincide con las previsiones del Gobierno, lo que refuerza la confianza en una evolución positiva de la economía a nivel nacional.

Para 2026, el Banco de España explica que el incremento de cuatro décimas en sus previsiones se fundamenta en la anticipación de un mayor dinamismo en los ingresos laborales y en el crédito de consumo, factores que impulsarán el gasto de los hogares. Asimismo, señala un desempeño más sólido de las exportaciones de servicios no turísticos, lo cual contribuirá a sostener el crecimiento económico durante ese periodo.

Aumentan las expectativas de inflación

Frente a los datos recientes del Índice de Precios al Consumidor (IPC), el Banco de España ha ajustado al alza sus pronósticos inflacionarios, previendo un aumento de dos décimas hasta el 2,7% en 2025, 2,1% en 2026 (+0,4 pp) y una disminución de cinco décimas en las previsiones para 2027, que reducen la proyección a un 1,9%.

Las estimaciones sobre la inflación subyacente, que excluye energía y alimentos no procesados, también han sido revisadas al alza, situándose en 2,6% para 2025 y 2,4% en 2026. El organismo prevé que la inflación vinculada a los servicios permanecerá en niveles elevados durante los primeros meses del próximo año.

La demanda interna, motor de crecimiento

Aunque el Banco de España anticipa un crecimiento económico sólido para el cuarto trimestre, con una tasa estimada entre 0,6% y 0,7%, advierte que este ritmo se desacelerará paulatinamente en los próximos años, en línea con la reducción en el flujo de migraciones y en la creación de empleo. Según el análisis del Banco, la demanda interna (integrada por consumo e inversión) será el principal impulsor de la economía española hasta 2027, mientras que la demanda externa, compuesta por exportaciones e importaciones, tendrá un impacto negativo en el avance del PIB.

Un reloj en la fachada

Del crecimiento estimado del 2,9% para este año, se calcula que la demanda interna contribuirá con 3,5 puntos porcentuales, mientras que la demanda externa restará 0,6 puntos. Esta tendencia continuará en 2026, cuando se espera que la demanda interna aporte 2,7 puntos al crecimiento, y la externa reduzca 0,5 puntos.

Cae la tasa de paro y el déficit

Las previsiones del mercado laboral han sido revisadas al alza respecto a las publicadas en septiembre, aunque la creación de empleo mostrará una tendencia decreciente: la generación de puestos de trabajo pasará del 2,7% en 2025 al 2% en 2026 y al 1,4% en 2027. Paralelamente, la tasa de desempleo disminuirá gradualmente, situándose en 10,6% en 2025, 10% en 2026 y 9,6% en 2027, según detalla el Banco de España.

En cuanto a las finanzas públicas, la entidad mantiene la estimación de déficit público en el 2,5% del PIB para 2025, con una reducción a 2,1% en 2026 y un aumento a 2,5% en 2027. Por otro lado, la mejora en el crecimiento del PIB nominal ha permitido revisar a la baja las proyecciones de deuda, de modo que la deuda sobre PIB se situará en 100,6% para 2025, descenderá a 99,1% en 2026 y llegará al 98,3% en 2027.

(Noticia en ampliación)

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