Infobae investiga en ‘Idealista’ si los ganadores pueden comprar una vivienda en su distrito según la situación del mercado inmobiliario

A las 10:44 horas, la vida de Esther Lanchas cambió definitivamente. La administración de lotería que su padre fundó hace 37 años en el barrio madrileño de La Elipa acabó de repartir 4 millones de euros entre sus clientes. La lotera vendió el 79432, el número premiado con el Gordo de la Lotería de Navidad, y decenas de vecinos se acercaron este lunes al local para celebrarlo. Cada décimo está premiado con 400.000 euros, que quedan en 328.000 euros tras retener Hacienda un 20%.
Dada la situación actual del mercado inmobiliario en la capital —y buena parte de España—, Infobae se planteó si los vecinos que ganaron el Gordo podrían adquirir una vivienda en su barrio. Todo depende del tamaño en metros cuadrados y la cantidad de dormitorios y baños.
El precio por metro cuadrado subió un 23 % en un año
Según el informe Evolución del precio de la vivienda en venta en Madrid de Idealista, el metro cuadrado en la capital alcanzó en noviembre los 5.758 euros, su récord histórico. Esta cifra no deja de superar mes a mes los niveles anteriores. Madrid está inaccesible, y el barrio de los premiados con el primer premio no es una excepción, aunque es de las zonas más económicas de la ciudad.
La Elipa pertenece al distrito de Ciudad Lineal, donde el precio por metro cuadrado en noviembre era de 4.932 euros de media. Aunque es inferior a la media de la capital, representa el valor más alto registrado históricamente en este distrito. El precio creció un 1 % respecto a octubre, un 3,9 % en relación al trimestre anterior y un 23,2 % en comparación con noviembre de 2024, cuando el metro cuadrado costaba 4.002 euros. En otras palabras, el precio subió casi 1.000 euros en solo un año. Entonces, ¿cuánto cuesta una vivienda?
Este lunes 22 de diciembre, Idealista ofertaba un total de 712 viviendas en el distrito. La opción más económica se encontraba en la calle José Villena: un bajo interior sin ascensor de 26 metros cuadrados, en estado para reformar. Su precio es de 130.000 euros, tras una rebaja del 18% desde los 159.000 euros iniciales. Tal vez no sea el piso que los ganadores esperaban, ni para la mayoría de los vecinos. Veamos otro con más metros cuadrados.

Por un poco más, en la calle Juan Boscán hay un bajo exterior de 50 metros cuadrados con dos dormitorios, sin ascensor y con “posible ocupación”. Su precio es de 150.500 euros, aunque no presenta fotografías ni visitas ya que está habitado. Veamos otro, uno que esté en condiciones aceptables para entrar a vivir. Sin nuda propiedad —donde los dueños ceden la vivienda al fallecer—, con más de 60 metros cuadrados y ventanas, los precios comienzan a rondar los 200.000 euros. Hay una oferta en la calle Nuestra Señora del Villar por 221.000 euros, un quinto piso con ascensor, 71 metros cuadrados y tres habitaciones. Sin embargo, precisa una reforma, como la mayoría en ese rango. Si buscamos algo para habitar de inmediato, habrá que aumentar el presupuesto.
Desde 250.000 euros aparecen las primeras viviendas que cumplen con los requisitos planteados. Por ejemplo, un bajo exterior en la calle Esteban Collantes cuesta 265.000 euros. Cuenta con 85 metros cuadrados y tres habitaciones, algo pequeñas. El baño carece de mampara y el váter está justo al lado. Al no tener ducha con superficie diferenciada, probablemente sea necesario usar una fregona para evitar que el agua salga del espacio. Con el premio del Gordo alcanzaría, aunque sería conveniente considerar una reforma.

Al acercarnos a los 300.000 euros, encontramos opciones más adecuadas. Muchos son segundos o terceros pisos sin ascensor, un elemento indispensable para quienes tienen movilidad reducida. Por eso, vamos a ser más exigentes y buscaremos una vivienda para envejecer sin dificultades o para evitar quedar atrapados ante una torcedura de tobillo. Es necesario contar con un acceso cómodo, baños donde no sea obligatorio usar fregona tras cada ducha, habitaciones funcionales y cocinas completas.
Solo hace falta incrementar aún más el presupuesto. Por encima de 310.000 euros aparecen casas con características decentes: espaciosas, con ascensor, ventilación cruzada, más de 80 metros cuadrados, baños accesibles y cómodos, y cocinas equipadas. Ya estamos cerca. En la calle Hermanos de Pablo hay un segundo piso exterior con ascensor, dos habitaciones y 83 metros cuadrados. Aunque el mobiliario y suelos son algo antiguos, está cuidado y se ofrece por 312.900 euros. Pero si una familia quiere que sus dos hijos tengan cuarto propio, necesitará tres habitaciones. En ese caso, el precio sigue aumentando y el total podría consumir casi todo el premio.
¿Y si se dispone de algunos ahorros extra? Entonces sí. Existen pisos habitables y en buenas condiciones que cuestan alrededor de 325.000 euros, ajustándose a los 328.000 euros netos del Gordo tras pasar por Hacienda. Hay uno en la calle Gutierre de Cetina por 325.000 euros que resulta ideal. Se trata de una vivienda tipo “loft-dúplex”, amueblada y lista para habitar, con “uso residencial o inversión premium con rentabilidad inmediata”, según el anuncio, que también sugiere que puede utilizarse para especulación. Cuenta con 130 metros construidos y 120 útiles. Dispone de un dormitorio principal de 20 metros cuadrados con baño en suite y dos habitaciones secundarias “aptas para niños”. Además, tiene dos baños y está recientemente reformada.
Solo bastaba con aumentar el presupuesto. Solo se requiere que el Gordo toque para que mágicamente entren 328.000 euros en la cuenta bancaria. Ahora bien, los vecinos de La Elipa premiados deben actuar rápido e inteligentemente. Con la velocidad a la que sube el precio de la vivienda —que marca récords mes a mes—, tanto dentro como fuera del barrio, es probable que en unos años, e incluso meses, no puedan permitirse una vivienda. El Gordo ya no es lo que solía ser, y el acceso a una vivienda digna tampoco.

