Feijóo afirma que el efecto dominó continuará tras el planteamiento de Sánchez del 21-D como cuestión de confianza sin respaldo a sus acciones

Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, ante la última Junta Directiva Nacional de 2025.

Feijóo señala que el 21-D desencadenó un «efecto dominó» imparable tras la derrota del PSOE en Extremadura.

El líder del PP sostiene que Pedro Sánchez convirtió las autonómicas extremeñas en un voto de confianza y no recibió respaldo para su gestión.

Feijóo prevé que la situación vivida en Extremadura se repetirá en Aragón, Castilla y León y Andalucía, responsabilizando a Sánchez por la crisis del PSOE.

El presidente del PP exige a Vox que no confunda al adversario y advierte que la mayoría de los españoles opta por un cambio frente a las políticas de Sánchez.

Alberto Núñez Feijóo cerró 2025 con una Junta Directiva Nacional del Partido Popular. Antes de desear feliz Navidad a sus compañeros, felicitó al PSOE por su «gran fracaso» en Extremadura. «Intentar frenar al PP alimentando el miedo a Vox, ha logrado que suban tanto Vox como el PP«.

El 21-D, según afirmó, ha puesto en marcha «un efecto dominó que no se detendrá», anunció el líder popular. «El siguiente será Aragón», añadió dirigiéndose a Jorge Azcón. «Sánchez dejará una España dañada y un PSOE en ruinas», pronosticó.

«Fue Pedro Sánchez quien transformó las elecciones autonómicas de Extremadura en un voto de confianza», señaló el presidente del PP. «Sin embargo, no obtuvo apoyo tras sus desmanes… y el siguiente será Aragón, así que lo resumiré en dos palabras», afirmó: «¡Aragón imparable!».

El líder popular mostró un ánimo jovial este lunes, incluso bromeó. «Veo que nadie ha ganado la lotería, porque están todos aquí». Estaban presentes, claro, y porque era el día siguiente de una «importante victoria» de María Guardiola.

Feijóo recordó que al asumir la presidencia del PP, en abril de 2022, se comprometió a «ganar elecciones»… y desde entonces, contabiliza victorias.

Con confianza, adelantó que lo ocurrido en Extremadura «volverá a repetirse con Sánchez en Aragón, Castilla y León y Andalucía, donde ha puesto candidatos a su servicio«.

También aseguró que sucederá en España con las elecciones generales «porque la mentira, la corrupción y el cinismo machista», en definitiva, «la ausencia de valores no beneficia a los españoles», añadió.

«Todavía hay, en el No-Do, quienes defienden que Sánchez es un genio y a nosotros como un desastre», continuó con sarcasmo Feijóo.

«Se puede justificar lo injustificable», añadió criticando a algunos comentaristas de TVE, pero «Extremadura, como Andalucía, fueron feudos socialistas y ahora son un bastión para el PP, con más del 43% de apoyo«.

Sobre la primera aparición de Sánchez tras la derrota del domingo, el líder popular ironizaba entre las risas de su equipo con la «pura coherencia sanchista» al designar a Elma Saiz como nueva portavoz, en sustitución de Pilar Alegría.

La ministra de Inclusión fue consejera navarra durante las adjudicaciones a la constructora de Santos Cerdán, Servinabar, quien está siendo investigada por iniciar prácticas corruptas en la Comunidad Foral. «Si esta es la portavoz del Gobierno de España, ¿qué esperamos del Ejecutivo?».

¿Un 60% de ultras?

Para el presidente del PP, «el tópico sobre la derecha y ultraderecha ya no funciona«. De no ser así, «el 60% de los votantes extremeños serían ultras», lo cual «no es cierto… son ciudadanos que demandan un cambio, cansados de no llegar a fin de mes, hartos de esta intolerable sordidez«.

No escatimó calificativos negativos describiendo «un año muy complicado para España», en el que el sanchismo ha «normalizado lo anormal».

Para Feijóo, las mentiras del presidente llevan al Gobierno a la irrelevancia y «los socios se apartarán junto a su caída insalubre».

Sin embargo, el mayor destinatario de sus mensajes no fueron PNV, Junts y otros partidos que considera «atrapados en la depravación». El PP no se muestra preocupado, al menos no su líder. «El problema es suyo. Deben salir de ahí o asumirán la vergüenza y las consecuencias por haberlo permitido».

En cambio, para Vox, con quien parece aceptar como socio inevitable, exige que «no confunda más al adversario», refiriéndose a las causas que condujeron a las urnas en Extremadura y Aragón, tras dos bloqueos consecutivos a los Presupuestos.

«Si Vox sube y el PP mejora», además de ser un «fracaso para Sánchez» y una prueba de que «la farsa ultra ya no cuela», significa, para Feijóo, una oportunidad para acelerar el cambio.

«El PSOE debe reconocer el fracaso de su relato«, advirtió, «pero Vox tiene que entender el mensaje de la mayoría de españoles que desean un cambio».

En otras palabras, Santiago Abascal «no debe equivocarse de adversario», ya que no es él, sino «un presidente que degrada la política y ha institucionalizado la mentira y la corrupción».

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