Mujer presenta acusación contra Adolfo Suárez por supuesta agresión sexual reiterada entre 1982 y 1985 durante su minoría de edad

Adolfo Suárez, el primer presidente de la democracia, en su despacho.

Una mujer ha presentado una denuncia por agresión sexual continuada contra Adolfo Suárez durante el periodo de 1982 a 1985, cuando ella contaba con 17 años.

La denuncia especifica varios encuentros en el despacho y en la residencia de Suárez, que incluyen episodios de coacción, tocamientos y felación bajo presión.

De acuerdo con la denuncia, individuos próximos a Suárez habrían actuado como colaboradores o encubridores facilitando los encuentros.

Ione Belarra, líder de Podemos, ha reclamado la retirada de todos los reconocimientos institucionales a Suárez tras conocerse esta denuncia.

La Unidad de Atención a la Familia y Mujer de la Policía ha recibido una denuncia por agresión sexual contra Adolfo Suárez, reconocido como el primer presidente del Gobierno durante la democracia. La denunciante era una joven de 17 años cuando comenzaron presuntamente los abusos, que se habrían prolongado hasta 1985.

Según el documento, ya remitido a un juzgado especializado en violencia de género, la mujer contactó con el político y líder de UCD, que en ese momento tenía 50 años, mediante una carta de petición de asesoramiento académico. Mantuvieron varios encuentros en el despacho de Suárez antes de que ocurriera el primer episodio de agresión sexual: tocamientos y una felación forzada bajo coacción.

El relato de la denunciante describe otros encuentros en la residencia privada del expresidente, ubicada en la urbanización de La Florida. El informe, según Diario Red, incluye un episodio en el dormitorio de uno de los hijos de Suárez donde supuestamente «intentó penetrarme por detrás, causándome dolor; me giré y le rogué que no continuara».

«Conservo imágenes de cuando estaba tirada sobre la alfombra blanca del despacho y él [Suárez] encima de mí. Pero solo veo eso, ¿sabes? No entiendo lo que sucedía ni qué hacía. Era una niña de 17 años que nunca había recibido un beso«, confesó la víctima, identificada ficticiamente como Ariadna, en una entrevista con el diario Público.

En la denuncia, que reconoce que los hechos están prescriptos en términos penales, se indica que dos personas próximas a Suárez, un secretario y una secretaria, actuaron como «cómplices o encubridores» gestionando las citas y los encuentros privados con la joven.

La relación de abusos habría finalizado a finales de 1985, aunque en 2003 la mujer envió una carta a Suárez exigiendo una «explicación»: «La relación de poder y dominación era abrumadora, me encontré atrapada en una situación de la que no sabía cómo escapar, tampoco cómo explicar a mi familia que no deseaba verlo, que no podía soportar oír hablar de él, que cesaran de idolatrarlo».

El documento presentado ante la Policía incluye un historial médico con múltiples episodios para superar el trauma. Además, la denunciante señala una «revictimización constante» debido a que su agresor es una figura histórica ampliamente «idolatrada» en España. En este sentido, lamenta que series como Anatomía de un instante y otros programas ensalzan la imagen de quien presuntamente la violó.

Podemos demanda consecuencias

Después de que se hiciera pública esta denuncia, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha pedido que se eliminen todos los «reconocimientos institucionales» otorgados a Adolfo Suárez y ha expresado su reconocimiento a la valentía de la víctima: «Se necesita mucha fortaleza para dar un paso adelante y señalar a un agresor que ha sido ampliamente reconocido políticamente en este país».

En esta línea, ha solicitado al Gobierno y al Congreso que se retire el nombre de Suárez del Aeropuerto de Barajas y que se eliminen todos los bustos, cuadros y demás homenajes que posea.

Belarra ha denunciado nuevamente «cómo se ha construido el poder en España durante tanto tiempo». «¿Cuántos padres de la democracia, cuántos estadistas que han sido elevados a un pedestal y nos han inculcado que debíamos admirar en realidad eran agresores sexuales y pedófilos construyendo su poder mediante un pacto de silencio y numerosos privilegios?», cuestionó.

La dirigente de Podemos ha señalado que no espera ninguna reacción de PP, PSOE o Vox para denunciar este «serio caso» y tomar medidas porque «han protegido la impunidad de los agresores que ostentan poder en este país».

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