El exsecretario de Organización socialista arremete contra el Senado, el Supremo y la UCO, y afirma su inocencia: «Se trata de un golpe judicial contra el Estado de Derecho»
Cerdán asegura que es "inocente" en una comisión sin la presencia del PSOE: "Mejor solo que mal acompañado"
Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE y acusado de pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias y cohecho, ha comparecido por segunda vez ante la comisión del Senado encargada de investigar el denominado caso Koldo y sus ramificaciones; la primera fue el 30 de abril de 2024. En aquella ocasión, sostuvo haber dicho la verdad y haber tomado todas las medidas necesarias para frenar la corrupción dentro del PSOE. En esta segunda intervención, Cerdán optó por acoger su derecho a no declarar sobre los hechos del proceso en el Supremo, aunque sí se manifestó sobre el «contexto político» que lo rodea.
Al comenzar su comparecencia, afirmó que al inicio del proceso «se persiguió directamente a un diputado, con métodos propios de una inquisición sin evidencias». «Nadie busca la verdad, ni aquí ni en el Congreso», lanzó. «Han creado un relato falso. No hay prueba alguna de que yo sea socio de Servinabar. Se ataca mi presunción de inocencia basándose en suposiciones para vapulearme públicamente. Todo esto surge de unos audios que se están demostrando como falsos, los peritos de la Guardia Civil no pueden validar su autenticidad completa. El hecho de que una grabación esté realizada en un sistema operativo inexistente es imposible a menos que los audios hayan sido manipulados y editados. El Estado profundo está preparando pruebas dudosas contra mí. Es un golpe judicial contra el Estado de Derecho. Esta comisión está corrompiendo las instituciones y me defenderé porque soy inocente y no un corrupto».
El exdirigente socialista llegó a la sala Clara Campoamor del Senado, donde se celebran las comparecencias de la comisión de investigación, con más de diez minutos de antelación respecto al horario previsto. Permaneció solo y de pie, sin la compañía de sus antiguos compañeros del partido, mientras los fotógrafos realizaban su trabajo con calma.

«Mejor solo que mal acompañado»
En el inicio de su comparecencia, ningún senador del PSOE asistió, evidenciando así el distanciamiento que actualmente sufre del partido. Al ser cuestionado sobre la actitud de sus excompañeros, respondió con contundencia: «Mejor solo que mal acompañado».
Más tarde, sin embargo, los socialistas sí decidieron intervenir brevemente. El senador Alfonso Gil afirmó que Cerdán está «siendo empleado como un cuchillo en mantequilla contra el PSOE». Según Gil, el PP usa su mayoría absoluta para «pervertir» la comisión. El senador socialista se limitó a hacer un «reproche ético» a Cerdán, quien replicó de forma tajante: «Pregúntese si está en condiciones de hacerme un reproche ético».
Cerdán respondió solo a algunas preguntas. Negó todo, calificando de «falso» y «manipulado» todo lo relacionado con el caso. No obstante, guardó silencio al ser cuestionado sobre las razones de su dimisión como diputado, pese a mantener su inocencia.
Asimismo, rechazó cualquier responsabilidad en los nombramientos tanto del Gobierno de Navarra como del Gobierno central. Repitió en varias ocasiones que «todo es mentira» y aseguró que no existe ningún mensaje suyo vinculado a contrataciones en Navarra. «Son manipulaciones», insistió, negando su participación en empresas y haciendo referencia a Servinabar.
El exsecretario de Organización no respondió cuando se le pidió aclarar cuánto dinero habría recibido por adjudicaciones de obras en Navarra. Mantuvo la misma postura ante preguntas sobre posibles vínculos con Leire Díez, defendiendo el respeto hacia ella ante las descalificaciones de la senadora de UPN, Mar Caballero, que la denominó la fontanera.
Cerdán subrayó que su abogado corre por su cuenta y negó de manera rotunda la existencia de financiación irregular en el PSOE durante los últimos siete años. «No necesito la ayuda de nadie», afirmó, y añadió que, «si finalmente se esclarece la verdad, será usted», dirigiéndose a Caballero, «quien deba pedir disculpas».
El senador de Vox, Ángel Pelayo Gordillo, planteó su interés por la relación que mantenía con el actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Sobre ese tema, Cerdán aseguró que las primarias de Sánchez fueron financiadas de manera regular mediante donaciones y crowdfunding. Según él, este caso no es más que una forma de venganza por su participación en las negociaciones de la Ley de Amnistía.
Ante las preguntas de Pedro Manuel Sanginés, del Grupo Plural, Cerdán propuso crear una comisión de investigación para descubrir «quién está detrás de todo esto» y señaló que los peritos han confirmado que en los audios investigados, las voces atribuidas «no corresponden a una misma persona», por lo que podrían haber sido alterados mediante inteligencia artificial.
Eduard Pujol, de Junts, le preguntó directamente si «había provocado un gran problema» y Cerdán respondió: «Yo no». Tras esta intervención, mencionó una reunión de altos mandos de la Guardia Civil con dirigentes de Vox en un cigarral de Toledo, asegurando que su intuición indica que a raíz de dicho encuentro «se generó todo». Según Cerdán, si se investigase todo esto, podría concluirse que «proviene de las cloacas del Estado».
Pujol trató de respaldar la versión de su partido insistiendo en la posibilidad de que las «cloacas» estén detrás del caso. «El Estado puede llegar a ser muy peligroso, como sabemos algunos», afirmó el senador independentista. Cerdán insistió en su papel en el acuerdo de Bruselas sobre la ley de Amnistía, asegurando que «todo cambió» tras ello, que recibió advertencias para tener cuidado y, más aún, que después de esas negociaciones volvió a necesitar escolta. Pujol afirmó que el Estado, heredero de la Constitución de 1978, «está corrupto y enfermo».
Según Cerdán, «a nivel personal» no repetiría las acciones previas, refiriéndose a sus conversaciones y negociaciones con Puigdemont y el ámbito abertzale, porque «el coste fue muy alto».
Joan Josep Queralt (ERC) también trató de presentar una defensa de Cerdán, describiéndolo como víctima del aparato estatal por su participación en las negociaciones con independentistas. «Ha hecho cosas que le honran como político», afirmó el senador antes de añadir que, mediante Servinabar, «intenta cobrarse por esos servicios». «Me gustaría que se demostrase que esto es una operación del deep state y que usted ha sido un cabeza de turco», dijo. Para Queralt, los informes de la UCO son «de la señorita Pepis».
Consultado por el senador popular, Gerardo Camps, Cerdán afirmó que «todo el mundo le ha dado la espalda», que está «claramente solo», pero «no necesita a nadie». No quiso hablar sobre Koldo García ni de la relación que mantenía con él, y guardó silencio ante la insistencia en aclarar si ambos acompañaron a Pedro Sánchez a un caserío en el País Vasco para negociar con Arnaldo Otegi, encuentro que niegan Sánchez y el líder de EH Bildu.
Camps insistió en que de las cuatro personas que «viajaron en un Peugeot rumbo al poder», una, Santos Cerdán, estuvo en prisión preventiva; otras dos, Koldo y Ábalos, permanecen en Soto del Real; y «solo queda una», refiriéndose a Pedro Sánchez.
Durante el interrogatorio del senador popular, Cerdán negó haber recibido pagos en efectivo desde 2021, y afirmó que los percibidos antes estaban «debidamente justificados». También negó haber ejercido «capacidad de influencia» en adjudicaciones de contratos, pero evitó comentar sobre sus gestiones para nombramientos, que según Camps formaban parte de una «estructura organizada» para apropiarse del 2%, en la que Cerdán desempeñaba un «papel estructural».
Sí aseguró que su viaje a Marruecos dentro de una delegación gubernamental encabezada por el entonces ministro de Transportes y secretario de Organización, José Luis Ábalos, tuvo como fin «negociar un convenio con el Partido Socialista marroquí».
Guardó un silencio absoluto al preguntarle sobre los gastos de su esposa, su elevado nivel de vida y el alto alquiler de su vivienda en Madrid. Para los populares, esto evidencia que dichos gastos provenían del cobro del 2% en contratos amañados. El compareciente mantuvo esta postura también en relación a sus vínculos con Leire Díez, José Luis Ábalos, Pedro Sánchez e incluso con el ex presidente de la Sepi y posterior directivo de Servinabar, Vicente Fernández. «Permanece en silencio para no mentir y para proteger; su silencio lo delata», concluyó Camps.
Al concluir la sesión, los senadores socialistas abandonaron la sala de inmediato sin despedirse de su excompañero.

