A pocos kilómetros de Madrid se encuentra un área protegida con formaciones graníticas, embalses y valles donde aún se preservan las prácticas tradicionales
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El Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares es la área protegida más antigua de la Comunidad de Madrid y un tesoro natural con montañas graníticas, reconocido como Reserva de la Biosfera por la UNESCO desde 1992. Su proximidad a la capital y su valor ambiental lo convierten en un lugar incomparable.
Desde el primer vistazo, puede pasar inadvertido entre los numerosos destinos naturales del noroeste madrileño. Sin embargo, recorrer algunos kilómetros en su interior revela que este parque no es uno cualquiera: es un corredor verde que une el núcleo urbano con la Sierra del Guadarrama, manteniendo vivas las prácticas tradicionales de la región como el pastoreo y la extracción de leña, esenciales para comprender su paisaje actual.
Granito, biodiversidad y tradición rural
Con una extensión superior a 42.500 hectáreas, el parque abarca 18 municipios, incluyendo Manzanares El Real, Colmenar Viejo, Hoyo de Manzanares y Soto del Real. Su geología está definida por la presencia de formaciones graníticas impresionantes, como el macizo de La Pedriza, donde la erosión ha tallado domos, crestas y aristas tan singulares como majestuosas. Además, el parque contiene gneises y sedimentos terciarios que generan paisajes muy variados.
Esta riqueza geológica se complementa con un sistema hidrológico dominado por el río Manzanares, que nace en el Ventisquero de la Condesa y recorre 25 kilómetros dentro del parque antes de formar el embalse de Santillana. Junto a este, fluyen otros ríos como el Miraflores y el de la Venta, flanqueados por bosques de ribera que sirven como corredores ecológicos para la fauna silvestre.
Un mosaico de ecosistemas protegidos
El parque no solo ostenta la categoría de Reserva de la Biosfera, sino que también alberga Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), tales como el Alto Lozoya o el Soto de Viñuelas, y Zonas Especiales de Conservación (ZEC) que incluyen tramos de los ríos Manzanares, Lozoya y Guadarrama. Más de 50 humedales salpican la región, con áreas como las charcas de los Camorchos, de alto valor faunístico y botánico.
El acceso al parque resulta cómodo desde diversas carreteras locales. La M-607 (Madrid-Colmenar Viejo) permite llegar rápidamente a los municipios orientales del parque. Desde la A-6 (Madrid–La Coruña), se puede tomar la M-608 hacia Manzanares El Real y Soto del Real, bordeando el embalse de Santillana. Otra alternativa es la M-618, que atraviesa Hoyo de Manzanares y conecta Torrelodones con Colmenar Viejo, cruzando áreas con alto valor ecológico.
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