La Organización Europea de Consumidores alerta sobre prácticas ocultas de publicidad realizadas por influencers en redes sociales enfocadas en moda rápida y alimentos poco saludables.
Este tipo de prácticas pueden haberse notado en plataformas como Instagram o TikTok.
Influencers que desempaquetan y prueban ropa procedente de plataformas como Shein o Temu para demostrar la cantidad de productos accesibles con un bajo presupuesto, mientras otros exhiben imitaciones económicas de prendas o accesorios de marcas de moda rápida.
Estas técnicas de marketing reciben los nombres de «hauls» o «try-on hauls» y videos de “dupes”.
El marketing de influencers también impulsa la promoción de alimentos poco saludables. En Portugal, McDonald’s colaboró con un streamer conocido que exploraba un mundo de Minecraft. Además, algunos influencers ofrecen códigos de descuento para marcas de comida rápida, publican pruebas de sabor y desafíos de sabores, o realizan retos de baile y sketches cómicos para bebidas o snacks.
En un informe reciente, la Organización Europea de Consumidores (BEUC) señala que el marketing con influencers genera problemas como falta de transparencia, asociaciones comerciales no reveladas y estímulos a la sobreconsumición.
«En ciertos casos, consideramos que se viola la legislación de la UE, especialmente cuando se promueve un producto a cambio de una remuneración sin informar al consumidor. Esto está regulado por las leyes de protección al consumidor», declaró Agustín Reyna, Director General de BEUC, a Euronews.
«Sin embargo, la legislación europea no contempla aún las relaciones entre influencers y marcas o plataformas», añadió.
El BEUC reporta que el 67% de las publicaciones de influencers promocionando alimentos poco saludables no especificaron una relación comercial, ni como obsequio ni como contenido pagado.
Por ello, la Organización Europea de Consumidores recomienda establecer una responsabilidad conjunta entre influencers, sus agencias y las marcas cuando se infrinja la legislación de consumo. Además, aboga por prohibir el marketing de influencers en sectores de riesgo como la comida poco saludable dirigida a menores.
A nivel nacional, algunos países europeos ya han implementado normativas para regular las actividades comerciales de influencers. Francia, por ejemplo, aprobó en la Asamblea Nacional y el Senado una propuesta para prohibir el marketing de influencers en fast-fashion. Noruega también prohibió que influencers promuevan alimentos y bebidas poco saludables entre niños.
Por su parte, la Comisión Europea planea presentar el próximo año el borrador de la Ley de Equidad Digital para combatir prácticas online injustas y la publicidad engañosa a través de influencers.

