Pedro Sánchez defiende su gestión al mando del Gobierno, resaltando los «excelentes datos macroeconómicos» y asegurando que el Ejecutivo favorece a la población.
Ha denunciado campañas de «hostigamiento personal, falsedades y barro» en su contra, aunque ha afirmado que no esquivará su responsabilidad y cumplirá la legislatura.
Sánchez ha enfatizado la firmeza frente a la corrupción y ha rechazado recibir lecciones sobre feminismo y transparencia por parte de la derecha y ultraderecha.
El presidente ha descartado modificaciones en el Gobierno y pretende reconstruir vínculos con Junts, defendiendo el diálogo con diversas fuerzas políticas.
Pedro Sánchez ha afirmado que asume su «responsabilidad» al frente del Ejecutivo y que «no pretende evadirla», aunque para seguir en el poder deba soportar campañas de hostigamiento personal, falsedades y barro, en referencia a los casos de corrupción que involucran al PSOE.
Posteriormente aclaró que no se refería al caso de José Luis Ábalos, sobre quien no aceptó ninguna responsabilidad política.
No detalló a qué aludía y subrayó el mensaje de que agotará la legislatura, mencionando siempre «dos años más», a pesar de que en realidad queda año y medio como máximo.
El presidente del Gobierno realizó estas afirmaciones durante su comparecencia en La Moncloa en un acto para evaluar el curso político, donde antes presentó un extenso informe de cumplimiento de una hora. Después respondió a cuatro periodistas.
Sánchez realizó un balance optimista utilizando expresiones como «excelentes datos macroeconómicos» o «este Gobierno es beneficioso para España» y «solo hay que fijarse en el estado de los restaurantes, bares o teatros», para ilustrar cómo su gestión desde julio de 2018 ha favorecido a los ciudadanos.
Su argumento indica que la España real dista mucho de la que describen «las tertulias», «los columnistas» y la derecha «política y mediática».
Ha insistido en que actuó con «firmeza y decisión» ante los casos de corrupción, sin mencionar que la denuncia por acoso sexual contra Paco Salazar permaneció bloqueada más de cinco meses o que los implicados en corrupción han sido sucesivamente sus colaboradores políticos más cercanos.
De hecho, recurrió sin reparos al argumento del «y tú más«, afirmando que Mariano Rajoy tuvo financiación ilegal en el PP y por ello exigía su renuncia.
Sobre su relación con Ábalos, Santos Cerdán y Salazar, usó la imagen de Alberto Núñez Feijóo junto al narco Marcial Dorado. «Se conoce mejor a alguien que sube a un yate para vacaciones que compartiendo mesa en el Consejo de Ministros», afirmó.
«Oposición ultra»
Limitó su aceptación de responsabilidad a decir que «ser feminista no garantiza la infalibilidad».
En ese sentido, afirmó que no aceptará «lecciones de la derecha ni de la ultraderecha», las cuales cuestionan la violencia de género y llevan las principales leyes feministas al Constitucional.
También subrayó su rechazo a «cero lecciones» en relación con casos de corrupción, destacando que la «corrupción sistémica» terminó en 2018 con la caída del último Gobierno del PP.
Sánchez aseguró sentirse «lleno de determinación, convicción y energía» para afrontar la segunda mitad de la legislatura, en un «contexto que no es sencillo», reconoció.
Por dos motivos: el «escenario internacional complejo» actual y la «oposición estéril, destructiva y la más ultra de los últimos tiempos».
Sánchez, dispuesto a buscar apoyos parlamentarios «hasta debajo de las piedras», defendió la «firmeza» y la «transparencia» con las que su partido ha actuado tanto en materia de corrupción como en los presuntos casos de acoso sexual dentro del PSOE.
Rechazó la propuesta de Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda, de hacer modificaciones en el Gobierno y mostró disposición a negociar con todos, tras la solicitud planteada este mismo lunes por ERC, incluyendo llamada de Oriol Junqueras.
Reconoció la ruptura en la relación con Junts, pero agregó que trabaja en su recuperación mediante gestos como la próxima publicación de las balanzas fiscales o facilitando representación propia de Cataluña y el País Vasco en UNESCO y en la Organización Mundial del Turismo (OMT).

