La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) señala al Gobierno por dejarlos indefensos ante el incremento de violencia y la creciente presencia de narcos, especialmente en Andalucía.
La AUGC pone en evidencia la carencia de hasta 25.000 agentes en España, con miles de faltantes solo en Andalucía, lo que complica la lucha contra el narcotráfico y la respuesta a alertas relacionadas con alijos de droga.
Solicitan el reconocimiento de la Guardia Civil como profesión de riesgo y la declaración de Cádiz como zona de especial singularidad para reforzar las penas y mejorar la protección legal.
Alertan sobre la obsolescencia de las embarcaciones, la carencia de formación específica y la falta de equipamiento adecuado, lo que aumenta el peligro en intervenciones contra narcolanchas y redes criminales.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha reprochado al Gobierno central el «abandono» frente a los narcos que aumentan «de forma exponencial». «¿Cuántos guardias civiles o policías más deben ser asesinados?», cuestionan.
También han subrayado que en España faltan miles de agentes de la Guardia Civil para enfrentar efectivamente a los traficantes de droga.
«En Andalucía hacen falta miles de guardias civiles. Esta falta eleva las dificultades en tareas como la atención a avisos sobre alijos de droga, especialmente en provincias como Huelva y Cádiz«, detalló Lucas Lavilla, secretario provincial de la AUGC en Huelva.
En toda España, la organización estima que pueden faltar hasta 25.000 agentes de la Guardia Civil.
«Los compañeros están incapacitados para actuar sin los medios necesarios«, agregó Lavilla, señalando que la situación empeora cuando no hay protocolos para situaciones específicas, como cuando «una lancha se adentra por un río».
Profesión de riesgo
«No sabemos qué más debe ocurrir ni cuántos guardias civiles o policías necesitan ser asesinados para que se reconozca la Guardia Civil como profesión de riesgo», advirtió Lavilla.
Mientras el Gobierno central y el Ministerio del Interior los «abandona» sin facilitar personal ni protocolos, el narcotráfico registra un «aumento exponencial» en Andalucía, donde además adoptan nuevas tecnologías.
Además de aumentar el número de agentes, la AUGC sostiene que se requieren otras medidas, entre ellas, la propuesta de declarar «zona de especial singularidad» en Cádiz, según explicó Lavilla.
Esta designación permitiría una protección penal más robusta y la aplicación de las penas máximas del Código Penal para delitos vinculados al narcotráfico, incluyendo el llamado «estaqueo» y a todos los colaboradores de estas organizaciones criminales, una cuestión que califican de «fundamental».
Desde la Asociación advirtieron que no se están proporcionando los «medios necesarios», que las plantillas están «muy por debajo de lo exigido» y que la protección penal «no es suficiente» para mitigar la «inseguridad» a la que se enfrentan los guardias civiles.
En este contexto, Huelva es la principal provincia señalada por los agentes como uno de los focos del narcotráfico en Andalucía.
Según datos de la AUGC, en 2025, la droga incautada en Huelva en operaciones de gran escala alcanzó aproximadamente 42.000 kilogramos de hachís y 3.200 kilogramos de cocaína.
También destacaron el incremento en incautación de armas durante el año en la comunidad, así como el aumento de la violencia por parte de las organizaciones criminales, especialmente para protegerse contra los llamados «vuelcos» o robos de droga por parte de otros grupos.
Respecto a Cádiz, el secretario provincial de AUGC, Víctor Carrasco, mencionó una percepción de «profunda y absoluta soledad» entre los agentes.
«En Cádiz, los delitos evolucionan con el tiempo, y los policías deben adaptarse en un entorno carente de personal y recursos. Enfrentamos situaciones de alta presión con decisiones que se deben tomar en décimas de segundo. Estamos solos», afirmó.
Durante su intervención, José Manuel Cerezo, responsable del Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Almería, describió la «grave situación» de la flota marítima en Andalucía, explicando que las embarcaciones actuales están «anticuadas y frecuentemente fuera de servicio».
Esto ocurre tanto por mantenimientos periódicos como por averías, lo que «reduce» la capacidad operativa. Asimismo, advirtió que las embarcaciones rápidas son «especialmente peligrosas» y exigen «formación específica», algo que actualmente los agentes no estarían recibiendo.
«A esta carencia de preparación se suma la antigüedad del equipamiento, el bajo número de tripulantes y plantillas que permanecen en niveles mínimos desde hace 25 años, pese a que las exigencias operativas se han incrementado sustancialmente», comentó.
«Riesgo»
También apuntó situaciones de «riesgo«, como aquellas en las que los guardias civiles enfrentan narcolanchas con «dos agentes frente a dos o tres tripulantes» de las redes de narcotráfico.
«Somos la policía que conecta España, pero debemos buscar eficiencia. Carecemos de equipo y no contamos con formación especializada«, expresó la AUGC, al tiempo que reclamaron un aumento de plantillas y el endurecimiento de las penas para delitos relacionados con el narcotráfico.

