Factores cotidianos que pueden acelerar el envejecimiento cutáneo

El envejecimiento deja huellas visibles en la piel. Con el paso de los años, esta se vuelve más delgada, opaca y translúcida, incrementando la susceptibilidad a hematomas o hemorragias subcutáneas. Asimismo, la producción de sebo disminuye, lo que genera sequedad, mientras que manchas y arrugas aparecen tanto en el rostro como en el cuerpo.
Estos signos no solo reflejan la edad, sino que también resultan del estilo de vida sostenido a lo largo del tiempo y pueden provocar que la piel envejezca hasta 10 años más rápido, según señala Emiliano Grillo, especialista en Dermatología Estética y Láser. En un video reciente compartido en sus redes sociales (@dr.emilianogrillo), el médico detalla tres factores clave que aceleran el envejecimiento cutáneo.
Tres hábitos que provocan el envejecimiento de la piel
El primer elemento que menciona el doctor Grillo es “el estrés constante”. “La vida moderna, que nos impulsa a desplazarnos apresuradamente y hasta genera tensión preparando actividades recreativas, nos coloca en un estado de supervivencia”, explica. Añade que “el estrés influye no solo en el bienestar emocional, sino también en la apariencia física”.
Durante momentos de estrés, ocurre vasoconstricción, es decir, un estrechamiento de los vasos sanguíneos, lo cual limita la llegada de oxígeno y nutrientes a la piel, causando una pérdida de brillo y vitalidad. “Se reduce la oxigenación, aumenta la inflamación y esto repercute directamente en la apariencia cutánea”, indica el doctor Grillo.
El estrés además incrementa la tensión en los músculos, favoreciendo la contracción facial y, con ello, la formación de arrugas. El aumento prolongado de cortisol, la hormona del estrés, disminuye la síntesis de colágeno y elastina, debilitando la estructura dérmica y promoviendo la flacidez.
El estudio identifica varios desencadenantes que interfieren en la capacidad de dormir plácidamente.
En relación con el estrés, el doctor Grillo apunta que “la falta de sueño” también acelera el envejecimiento cutáneo. “No solo la cantidad insuficiente de horas de descanso, sino también la mala calidad del sueño influye negativamente. El sueño profundo es esencial para reparar la piel”, recalca. Durante el descanso, la regeneración celular ocurre en las capas profundas y mejora la circulación sanguínea, pero sin un descanso adecuado, la producción de colágeno disminuye y puede alterarse la síntesis de lípidos y hormonas como la progesterona, lo que genera sequedad o incluso acné.
Finalmente, el dermatólogo señala la importancia del cuidado facial y advierte sobre el skincare. Según Grillo, las “rutinas cosméticas sobrecargadas con múltiples productos” pueden resultar dañinas, “pues alteran el pH cutáneo, desbalancean la barrera protectora de la piel y terminan irritando y dañando su aspecto”.
La rutina ideal para optimizar la salud de la piel

En otra grabación, el especialista describe cuál sería la rutina más adecuada para brindar el cuidado necesario a la piel. Propone una metodología minimalista, con solo cuatro pasos, que ayuda a proteger y retrasar el envejecimiento.
- Una limpieza delicada, sin “productos químicos agresivos”.
- Una hidratación adecuada según el tipo de piel (grasa, seca, mixta, normal) y las necesidades actuales.
- Aplicar activos potentes durante la noche, como alfahidroxiácidos, betahidroxiácidos o retinol, que contribuyen a la renovación cutánea, mejoran la textura, estimulan la regeneración celular y combaten signos de envejecimiento.
- Uso diario de protector solar, especialmente en períodos con mayor exposición solar.

