Toni González, alcalde socialista de Almussafes en Valencia, renuncia a sus cargos internos y a la militancia tras acusaciones de acoso sexual, aunque mantiene su puesto como alcalde.

El todavía alcalde sostiene que todo el caso es una “venganza” en su contra por negarse a aprobar un aumento salarial y un cambio de convenio para una empleada en la empresa pública de servicios Emsa

Toni González, alcalde de Almussafes

Ya suman seis los socialistas señalados por presunto acoso sexual en los últimos días. Desde la “falta muy grave” atribuida a Paco Salazar, quien habría sido designado secretario de Análisis y Acción Electoral en la secretaría de Organización del PSOE si no fuera por las denuncias en su contra; hasta la “buena comida de almeja” que el alcalde del municipio cordobés de Belalcázar, Francisco Luis Fernández, expresó a una subordinada a la que “echaba de menos”, lo que llevó a una renuncia inmediata.

Este viernes se reveló que el PSOE está investigando una denuncia por acoso sexual y otra por acoso laboral contra Toni González, persona cercana a Jose Luis Ábalos y mano derecha de Carlos Fernández Bielsa, secretario general del PSPV en Valencia, alcalde de Almussafes y vicesecretario del PSPV en la provincia de Valencia.

Toni González, alcalde de Almussafes, sexto socialista implicado en acusaciones por acoso sexual

El viernes, Pilar Bernabé — responsable de Igualdad del PSOE — declaró en Hora 25 que el partido no aceptará ninguna conducta que pueda poner en riesgo la seguridad de las mujeres. Este compromiso se tradujo el sábado en una petición de la dirección nacional del PSPV en la que solicitaban la dimisión del acusado mientras dure la investigación.

El actual alcalde formaba parte — hasta esta mañana — del ejecutivo de Diana Morant (secretaria general del PSPV), desempeñando ese cargo además del puesto en la ejecutiva provincial de Bielsa, donde es uno de los vicesecretarios generales y, en la práctica, segunda figura. Morant anunció al mediodía del sábado que, si González no dejaba sus cargos orgánicos voluntariamente, el partido lo destituiría.

El PSOE atraviesa un cierre de año complicado; no hay respiro ni para el partido ni para su liderazgo.

El propio González manifestó en laSexta que las acusaciones carecen de fundamento. Aclaró asimismo que todo el caso representa una “venganza” en su contra y que la denunciante es una trabajadora en la empresa pública de servicios Emsa. Según su versión, la mujer había amenazado previamente con acusarle a él y a otros colegas en forma de chantaje para lograr una mejora salarial y un cambio de convenio que nunca se le concedieron.

Además, quiso destacar que no es jefe ni gerente de la denunciante y que ella “deberá demostrar que no hubo consentimiento y explicar por qué lleva amenazando desde hace un año”. En elDiario.es insistió en que la denunciante tendrá que justificar “por qué solicitó cambiar del convenio de limpieza al convenio del metal, que implica 400 euros más, y conseguir la aprobación para mejorar su salario actual”.

Aunque en un comunicado emitido el viernes González anunció su intención de ejercer “todas las acciones legales necesarias para que prevalezca la verdad y defender mi inocencia donde haga falta” y negó tener planes de dejar sus cargos en el partido o el Ayuntamiento, la mañana del sábado publicó un segundo comunicado: suspende su militancia en el partido y renuncia a sus cargos orgánicos, aunque mantiene la alcaldía.

“Esta difícil decisión me permitirá proteger mi honorabilidad ante la denuncia falsa que he recibido sin perjudicar al partido que me ha brindado todo, en el que milito desde hace décadas y que llevo profundamente en mi corazón”. Seguirá desempeñando sus funciones como alcalde, según su comunicado, en el que asegura que continuará “trabajando desde la alcaldía para los vecinos y vecinas de Almussafes, desde el Grupo Mixto municipal, liderando el Gobierno local y materializando el proyecto que los residentes de Almussafes apoyaron masivamente en las urnas”.

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