José Ignacio Landaluce, alcalde de Algeciras, ha presentado su renuncia al grupo del PP en el Senado, aunque mantiene su escaño.
Landaluce enfrenta una acusación por presuntos delitos de malversación y acoso o abuso sexual, que se ha presentado ante la Fiscalía del Tribunal Supremo.
Las presuntas víctimas son dos concejales del PP, quienes negaron que existiera delito, pero el PSOE formalizó la denuncia, relacionándola con disputas internas.
El alcalde sostiene que el PSOE actúa por interés político oportunista, buscando dañar al gobierno municipal mediante alegaciones sin fundamento.
El alcalde de Algeciras (Cádiz), José Ignacio Landaluce, ha gestionado su baja del grupo del PP en el Senado, aunque conservará su escaño en la Cámara Alta.
Esto ocurrió después de que él solicitara la suspensión temporal de su membresía debido a la denuncia presentada contra él por presuntos delitos de malversación y acoso o abuso sexual ante la Fiscalía del Supremo. Como senador posee aforamiento.
Landaluce ha sido senador desde 2016 y en esta legislatura preside la Comisión de Asuntos Exteriores, además de formar parte como vocal de cinco comisiones parlamentarias adicionales.
Asimismo, renunció a sus cargos dentro del partido, aunque continúa en el cargo de alcalde. El jueves pasado presidió un pleno extraordinario que estuvo cargado de tensión y contó con gran presencia mediática.
El caso de esta denuncia es singular porque las presuntas afectadas son dos concejales de su propio partido, quienes en su momento descartaron que se hubiera cometido delito.
Sin embargo, el PSOE sostiene que sí hubo delito y presentó la denuncia. En esta se incluye la frase «¿Tú sigues con la idea de cargarnos a Landaluce?«.
¿Quién envía este mensaje? Luis Ángel Fernández Rodríguez, dirigente del PP en Cádiz y exesposo de una concejala del grupo que encabeza Landaluce en el Ayuntamiento.
¿Quién lo recibe? Isabel María Bernoso López, concejala del PSOE en el mismo ayuntamiento, quien este martes formalizó la denuncia contra Landaluce.
El documento presentado por los socialistas parece, según el relato que contiene, una historia de represalias entre quienes tenían conflictos pendientes.
El propio alcalde de Algeciras denuncia que la actuación del PSOE «responde a un oportunismo político claramente intencionado, aprovechando un momento de vulnerabilidad interna en su propio partido para reavivar acusaciones sin base con la finalidad de debilitar al Gobierno municipal».

