El excentrocampista canario dejó atrás clubes como el Tenerife para emprender una segunda carrera profesional en otro sector.
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Acorán Barrera Reyes, excentrocampista originario de Canarias que militó en equipos como el Tenerife, la Ponferradina y el AEK Larnaca de Chipre, ha emprendido una nueva etapa profesional en el sector inmobiliario tras su retiro del fútbol.
El tinerfeño optó por diversificar su patrimonio invirtiendo en bienes raíces con diferentes enfoques, que incluyen desde la compra y venta con mejora del valor hasta el alquiler vacacional.
En una entrevista para el programa Invertir para Ganar, Barrera reveló las particularidades de su primera gran operación: «Adquirí un piso por 53.000 € y lo vendí por 123.000 tras la reforma». Se trataba de un cuarto piso sin ascensor, con diversas desventajas en el mercado pero con potencial para una mejora significativa.
Acorán Barrera
La obra fue total: «Realicé una reforma completa, cambié todo el sistema de suministros, electricidad, agua, en definitiva, fue como derribar y reconstruir desde cero». El gasto en la reforma y equipamiento sumó cerca de 27.000 euros.
En algunos momentos durante las obras, llegó a cuestionar su decisión. «Al principio, con el miedo, pensé que me estaba excediendo, no sabía si llegaría a los resultados esperados. Sin embargo, finalmente todo salió perfecto y estoy contento, especialmente porque seguimos aprendiendo y creciendo».
La inversión en bienes raíces no es la única vía que sigue. Barrera comentó: «La mayor parte del capital está destinada a inmobiliaria, con estrategias variadas: una como prestamista, dos para comprar, añadir valor y vender, y la última compra está destinada al alquiler».
Una pequeña porción del patrimonio está invertida en activos financieros a largo plazo, con la intención de asegurar el futuro de sus hijas.
Gracias a su residencia en Tenerife, Barrera decidió involucrarse en el alquiler vacacional, declarando: «Con el alquiler turístico, sabíamos que era un nicho en el que queríamos entrar y llevamos cinco meses en esta experiencia, que hasta ahora ha sido muy positiva, y tenemos ganas de seguir».
Su trayecto inversionista ha tenido obstáculos. Durante su etapa en el fútbol chipriota, fue víctima de una estafa piramidal basada en criptomonedas. Barrera reconoció: «Fuimos varios los afectados por esta estafa; entramos atraídos por la promesa de grandes beneficios fáciles, pero al final perdimos bastante».
Este episodio le llevó a enfocar sus inversiones hacia activos más concretos y tangibles como la vivienda.
Sus metas van más allá de la rentabilidad económica directa. Comentó: «Busco mantener una vida estable y cómoda para mi familia, hacer crecer nuestro capital y construir una cartera diversificada que nos brinde tranquilidad. La idea es que todo este esfuerzo se refleje en disponer de tiempo para disfrutar con la familia, algo que hemos perdido».
El recorrido de Acorán Barrera ejemplifica cómo un deportista profesional puede invertir sus ingresos de modo que logre un patrimonio sólido que asegure estabilidad financiera tras la retirada.

