Verificación de hechos: ¿El Parlamento Europeo obliga a los estados miembros a aceptar migración irregular?

A view of a migrant processing center at the port of Shengjin, northwestern Albania (AP Photo/Vlasov Sulaj, File)

Una publicación reciente que circula en X sostiene que el Parlamento Europeo ha aprobado un "Pacto de Migración y Asilo" que obligaría a todos los Estados miembros de la UE a aceptar migrantes irregulares o enfrentar severas multas.

Un post que está ganando difusión en X afirma que el Parlamento Europeo ha ratificado un nuevo “Pacto de Migración y Asilo”, supuestamente imponiendo a cada Estado miembro de la UE la obligación de aceptar migrantes irregulares o afrontar fuertes sanciones.

No obstante, esta información es incorrecta. El Parlamento Europeo no ha aprobado ninguna legislación de este tipo; el video es antiguo y el paquete aprobado el 8 de diciembre en realidad acelera la deportación de migrantes irregulares. Además, la afirmación sobre multas a los Estados miembros está malinterpretada.

Lo que realmente ocurrió

El 8 de diciembre, los ministros del Interior de la UE se reunieron en Bruselas y ratificaron un conjunto de medidas migratorias más estrictas. Esta decisión surge en medio de la presión ejercida por partidos de derecha y ultraderecha para agilizar la devolución de migrantes irregulares — aquellas personas sin permiso de residencia.

Estas medidas todavía deben recibir la aprobación del Parlamento Europeo, un paso necesario para que puedan entrar en vigor en 2026.

El video adjunto en la publicación es del 10 de abril de 2024, cuando activistas interrumpieron una sesión de votación en el Parlamento Europeo. En esa ocasión, los eurodiputados votaban un pacto migratorio diferente, y se escuchaban protestas con cánticos como: «¡Este plan mata, voten no!»

¿Un ‘nuevo pacto migratorio’?

El «Reglamento de Retorno» introduce medidas destinadas a aumentar las tasas de retorno dentro de la UE para las personas sin permiso de residencia.

La directiva actualiza tres propuestas previas de la Comisión Europea con el objetivo de reforzar el control sobre la llegada y expulsión de migrantes. También contempla sanciones más severas para quienes se nieguen a salir del territorio de la UE, incluyendo períodos más prolongados de detención.

Estas medidas permitirán el envío de solicitantes de asilo a países distintos a los suyos si la UE los considera «seguros» y habilitarán la creación de «hubs de retorno» — centros ubicados fuera de la UE para migrantes cuyo asilo haya sido rechazado.

Los países de la UE contarán con una lista común de países de origen seguros, que incluirá Bangladesh, Colombia, Egipto, India, Kosovo, Marruecos y Túnez. Además, la Comisión Europea considera seguros también a países candidatos a la adhesión a la UE, como Turquía y Georgia.

«El acuerdo permitirá que tanto la UE como uno o más Estados miembros puedan establecer un acuerdo con un tercer país sobre los hubs de retorno», afirmó el ministro danés de Inmigración, Rasmus Stoklund.

¿Un fondo de solidaridad o una multa?

Dentro de las medidas, el plan contempla un «fondo de solidaridad» que permite a los Estados miembros apoyar a los países que enfrentan mayores presiones migratorias, ya sea mediante la reubicación de 21,000 solicitantes de asilo o aportes financieros.

La Comisión Europea ha identificado a «Chipre, Grecia, Italia y España como países bajo presión particular». Cada país miembro podrá elegir entre tres tipos de contribuciones: reubicación, ayuda financiera o medidas alternativas de solidaridad.

Por ejemplo, Bélgica, que se espera reciba a más solicitantes de asilo, ha optado por aportar 13 millones de euros a los países que enfrentan alta presión migratoria.

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha criticado con firmeza en X el fondo de solidaridad propuesto, acusando a Bruselas de «obligar a Hungría a pagar más o a aceptar migrantes».

Lo calificó como «inaceptable» y aseguró que Hungría «no recibirá ni un solo migrante ni pagará por otros migrantes».

@PM_ViktorOrban sobre el «Pacto de Migración y Asilo»

No es la primera vez que Hungría se niega a cumplir con las normativas migratorias de la UE. En junio de 2024, el Tribunal de Justicia de la UE ordenó a Budapest pagar un millón de euros diarios, además de una multa única de 200 millones, hasta que cumpliera con la legislación que garantiza a los refugiados el derecho a solicitar asilo en su territorio.

Balázs Orbán, director político de Viktor Orbán, ya había criticado en noviembre a la Comisión Europea a través de X, acusándola de subestimar la presión migratoria que enfrenta Hungría. Consideró que la medida no es «una evaluación objetiva, sino un mensaje político: solo quienes se someten a la agenda de Bruselas reciben apoyo».

Una razón que puede explicar por qué Hungría no está incluida en la lista para recibir fondos solidarios es que el país no figura como uno de los más afectados por las llegadas iniciales.

Según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) sobre flujos migratorios a Europa por mar y tierra, los países más impactados por migrantes en su primera llegada en 2025 serán Italia, seguido por Grecia, España, Chipre, Bulgaria y Malta. Solo en 2025, estos países recibieron 145,592 migrantes.

Ante la posición de Hungría, Magnus Brunner, Comisario Europeo de Asuntos Internos y Migración, expresó que le resulta «decepcionante que Hungría no apoye el pacto, ya que mejoraría la situación para todos los Estados miembros de la UE».

Además, señaló que «la solidaridad es flexible en un aspecto pero obligatoria en otro», y enfatizó que «las decisiones tomadas no pueden evaluarse de forma aislada, sino que deben considerarse de manera conjunta».

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