El PSOE ha presentado una denuncia contra el alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce (PP), por supuestos delitos de acoso sexual, malversación de fondos y tráfico de influencias.
La denuncia incorpora mensajes y capturas de pantalla de WhatsApp entre exmiembros del PP y concejalas, aunque las supuestas víctimas habían negado previamente tales acusaciones en comunicados oficiales.
El caso está enmarcado en tensiones personales y políticas dentro del PP, incluyendo vínculos con el PSOE, lo que apunta a una posible confrontación interna motivada por revancha.
Landaluce ha abandonado su afiliación al PP para defenderse, pero continúa desempeñándose como alcalde y senador, mientras que el proceso judicial avanza.
«¿Sigues pensando en deshacernos de Landaluce?» Este mensaje figura en la denuncia del PSOE contra el alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, a quien acusan de acoso sexual, desviación de fondos y tráfico de influencias.
¿Quién remite este mensaje? Luis Ángel Fernández Rodríguez, líder del PP en Cádiz y exesposo de una concejala del grupo liderado por Landaluce en el Ayuntamiento. ¿Quién lo recibe? Isabel María Bernoso López, concejala del PSOE en esa misma institución, quien esta semana formalizó la denuncia.
El documento de los socialistas describe, según su versión, una historia de venganza entre personas con antiguas disputas personales.
Independientemente de la existencia o no de delitos, asunto que corresponde a la Fiscalía del Tribunal Supremo, el PSOE identifica a dos personas que divulgaron conversaciones que, según sostienen, evidencian el supuesto acoso sexual. Ambas pertenecen al PP, compañeros del propio Landaluce.
Además de la expresión significativa «cargarnos a Landaluce» reproducida en la denuncia, los intercambios contienen diversas declaraciones llamativas. El PSOE atribuye a Fernández Rodríguez, por ejemplo, esta frase: «Te envío sólo dos de las [conversaciones] más infantiles«.
Dos mujeres
Finalmente, se enviaron tres conversaciones, con contenido altamente comprometedor. Son capturas de WhatsApp, según indica el PSOE en la denuncia, donde dos mujeres relatan un presunto acoso sexual; hay que destacar que ambas negaron la veracidad de tales hechos hace un año mediante comunicados escritos, firmados y públicos.
Las capturas presentadas incluyen frases como: «Me ha tocado debajo de la falda, todos lo han visto». Esta afirmación, según el PSOE, fue atribuida a la concejal del PP en Algeciras, Susana Pérez.
Otros dos mensajes incorporados en la denuncia habrían sido enviados, siempre según el PSOE, por Eva Pajares, otra supuesta afectada, también exconcejala del PP con Landaluce y actualmente delegada de Salud de la Junta en Cádiz.
Uno de los textos dice: «Esta mañana, para apartarme de la mesa del chocolate, me tocó el trasero«, y añade que fue «en presencia de todo el mundo«.
Asimismo, otro mensaje indica: «Se enfadó conmigo porque entró al baño y yo estaba lavándome las manos con la cremallera del pantalón bajada para hacer pis. Me dijo ‘a ver qué quiero mirar‘ y cerré la puerta de un golpe».
Además de Luis Ángel Fernández Rodríguez, en la denuncia se menciona a Laura Ruiz, quien también habría tenido acceso a estas capturas de conversaciones. En ese momento, Ruiz era concejala del PP en el Ayuntamiento de Algeciras.
El PSOE sostiene que Ruiz fue condenada a 21 meses de prisión, sin relación con asuntos políticos, sino por publicar mensajes en un portal de contactos sexuales utilizando el nombre y teléfono del abogado de su exmarido.
Dimisión
Al revelarse esta situación, Ruiz tuvo que dimitir. Sin embargo, Landaluce afirmó que, al demostrar su inocencia en una instancia judicial superior, retornaría a la política municipal.
Este escenario nunca se materializó. Ruiz perdió el recurso en el Tribunal Supremo, que consideró que hubo intención de venganza contra el letrado que defendió a su exmarido. Por ello, Landaluce no la readmitió en la política local del PP en Algeciras.
Desde entonces, según el PSOE, comenzaron constantes acercamientos de Ruiz hacia el PSOE, con insinuaciones de que poseía información relevante contra Landaluce. Incluso, la gaditana llegó a anunciar una rueda de prensa para revelar «hechos» ocurridos en el equipo de gobierno durante su etapa, pero nunca la llevó a cabo.
Telegram
La denuncia del PSOE también menciona que, mientras Ruiz ofrecía potencial información, en un canal de Telegram se difundían capturas de las conversaciones obtenidas por otro edil del PP. Son las mismas que expresan la intención de «cargarse a Landaluce».
Ese momento aceleró los acontecimientos. Las dos presuntas víctimas negaron rotundamente cualquier acoso o abuso sexual. Landaluce reafirmó su inocencia. Por su parte, el presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, tras conversar con el alcalde de Algeciras, manifestó no tener «ninguna duda» sobre su integridad.
¿Entonces, asunto cerrado? No es así.
El PSOE ha ido acumulando indicios que, según su interpretación, apuntan a la ocurrencia de acoso sexual. A esto suman las acusaciones de malversación de fondos públicos y tráfico de influencias.
¿En qué basa el PSOE estas dos imputaciones adicionales? Alegan que a Ruiz, quien no fue reintegrada al equipo municipal, se le contrató posteriormente en una residencia para personas mayores en Algeciras.
Contratos
Este centro, sostienen, es de propiedad pública con gestión privada. En la denuncia sostienen que Landaluce debió intervenir para facilitar la contratación de Laura Ruiz, pues no podía incorporarla al Ayuntamiento debido a su condena.
Dado que la concesión se financia con fondos públicos, esto podría constituir ambos delitos.
Así, retornamos al punto de partida: Landaluce parecería estar enfrentando una ofensiva interna. Según el PSOE, algunos miembros del PP habrían difundido las capturas para acabar con su carrera política.
Actualmente, el político ha dejado su militancia en el PP para dedicarse a su defensa. Sin embargo, permanece como alcalde y senador. El primero le otorga poder ejecutivo local; el segundo le confiere aforamiento judicial.
El desenlace de la denuncia es incierto, dado que las presuntas víctimas ya declararon por escrito que no existió delito alguno. No obstante, la denuncia del PSOE ha revelado una compleja pelea interna entre populares y socialistas, e incluso dentro del propio PP.

