Este martes, el Gobierno andaluz formalizó un acuerdo con todos los sindicatos de la Mesa General que agrupa a los empleados públicos, mejorando así las condiciones laborales de hasta 70.000 trabajadores de la Junta. Este convenio se suma a los recientemente pactados con los sectores sanitario y educativo de la región.
Fuentes cercanas al gabinete indican que la decisión del Ejecutivo de Juanma Moreno responde a un propósito legítimo: optimizar las condiciones laborales de sus empleados públicos. Consideran, además, que un personal mejor valorado ofrece una atención más eficiente a la ciudadanía.
No obstante, detrás de estos tres acuerdos fundamentales hay un motivo adicional: la Junta de Andalucía es la mayor ‘empresa’ de España y una de las más grandes de Europa. Cuenta con una plantilla de más de 300.000 personas, un potente electorado, que aumenta si se consideran sus familias y quienes aspiran a ingresar en la función pública.
Son cientos de miles de posibles respaldos que, a pocos meses de las elecciones, no pasan desapercibidos. El propio presidente de la Junta destacó este aspecto en su discurso durante el acto oficial de ratificación, donde puso en valor las mejoras para sanitarios, docentes y ahora para la administración general.
Este último acuerdo implica una inversión de 250 millones de euros, según explicó Moreno. Estos fondos estarán destinados a «modernizar la atención a la ciudadanía» mediante «mejores condiciones laborales» para casi 70.000 empleados públicos.
Apuesta doble
La estrategia es doble. Por un lado, se reconoce a funcionarios, laborales e interinos que soportaron años de recortes y congelaciones en sus condiciones laborales; por otro, se mejora la calidad del servicio público y se actualizan los recursos para el ciudadano, algo que, según el Ejecutivo andaluz, será perceptible en el corto plazo.
Desde el Gobierno de Moreno resaltan que esta apuesta por lo público representa la mayor inversión de la historia reciente en la Administración General de la Junta. Añaden que «este pacto, una vez cumplido, posicionará al colectivo andaluz en la media salarial del resto de empleados públicos en España».
Esta mejora ya fue implementada con los docentes, tanto públicos como concertados. Moreno recordó que «los profesores andaluces estuvieron entre los peor remunerados en España y ahora superan la media nacional».
El acuerdo, incluyendo un incremento progresivo de salarios, puso fin a una demanda histórica del profesorado: dejar de ocupar los últimos lugares en cuanto a remuneración. Poder percibir un sueldo equivalente al de colegas en otras comunidades realizando la misma labor.
Este esfuerzo con los docentes se complementó con otro para el sector sanitario, que ha experimentado varios avances recientemente, especialmente desde la llegada de Antonio Sanz a la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias.
En el Servicio Andaluz de Salud (SAS) se han convocado oposiciones sin precedentes -superando las 20.000 plazas- y se han anunciado aumentos salariales. Sanz explicó la semana pasada que las nóminas subirán un 2,5 por ciento desde diciembre, mes en que también se abonarán extras correspondientes a los bonos de este año.
En sanidad se prioriza tanto a los trabajadores como a las infraestructuras. Se sigue el mismo patrón que en educación y administración general: cuidar al personal público y lograr que la ciudadanía perciba esas mejoras.
Todo ello se realiza «a pesar de la escasez de recursos», enfatizó Moreno el martes. Señaló que «incluso los sindicatos» reconocen que la comunidad no recibe fondos suficientes del Gobierno central.
El acuerdo firmado, «con la unanimidad de las organizaciones sindicales«, precisó Moreno, será ratificado en el próximo Consejo de Gobierno, tendrá una duración de cinco años y requiere un esfuerzo presupuestario significativo, pues «conforma la mayor inversión en la historia reciente de la Administración General de la Junta».
Un pacto que además «permitirá, con su cumplimiento, que el colectivo andaluz se ubique en la media salarial del resto de empleados públicos de las administraciones españolas», remarcó.
«El diálogo social está más activo y sólido que nunca en Andalucía«, destacó el presidente de la Junta, alineando esta realidad con la estrategia de moderación y consenso que caracteriza al Gobierno andaluz.
«El objetivo es dar un impulso definitivo a la Administración Autonómica, con fines claros: modernizar y fortalecer la estabilidad laboral pública, además de fomentar la formación y promoción del personal, para garantizar un servicio ciudadano de calidad, más humano, ágil y cercano», concluyó el presidente.

