Whitaker manifestó estar «entusiasmado» con el aumento del gasto militar en España: «El tiempo demostrará si logra sus metas sin superar el 2%.»

Don ‘junior’, hijo de Donald Trump, replicó las declaraciones del embajador de Estados Unidos en la OTAN, Matthew Whitaker, quien apoyó la decisión del Gobierno español de no elevar el gasto en Defensa al 5% del PIB para 2035, y enfatizó que «España invierte el 2,2% en lugar del 5% requerido por la OTAN porque mi padre quería que quienes más se juegan aporten más».
Anteriormente, el primogénito del presidente, con gran influencia política, se refirió en su característico tono al ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, como «el caballero de España, a quien conocí ayer, un tipo encantador». Según Trump, Albares le comentó que «nosotros [el Gobierno español] consideramos que nuestro 2,2 se está utilizando de forma más eficiente». Para el hijo mayor de Trump, «eso no es una solución». Don ‘junior’ expresó que «comprendo por qué actúan así, porque Estados Unidos ha establecido un precedente durante décadas. Pero si la voluntad [de los estadounidenses] cambia, todos los demás deberán asumir mayor responsabilidad».
Ayer Whitaker no mostró ni molestia ni preocupación alguna respecto a la decisión del Gobierno español de no aumentar el gasto en Defensa hasta el 5% del PIB en 2035, como hicieron otros países europeos de la OTAN y Canadá en junio.
«El tiempo dirá» si España cumple los compromisos asumidos con la OTAN, afirmó Whitaker durante su intervención en el Foro de Doha, celebrado este fin de semana en la capital de Qatar. Además, el embajador calificó como «entusiasmante» el hecho de que España esté incrementando notablemente su gasto en defensa, superando este año el 2% del PIB tras años invirtiendo menos del 1,5% del PIB.»
El presidente de EEUU, Donald Trump, exigió a los países europeos alcanzar un gasto en defensa del 5% del PIB para 2035. Esta medida fue aprobada en la cumbre de la OTAN en La Haya en junio. Sin embargo, el Gobierno español rechazó este objetivo. Para Whitaker, esto no constituye un problema, al señalar que Washington y Madrid «hemos acordado estar en desacuerdo», expresión estadounidense que implica aceptación de diferencias.
El embajador defendió el planteamiento del Gobierno español de que lo esencial no es el nivel del gasto en defensa, sino cumplir con las capacidades de defensa establecidas en la cumbre de la Alianza Atlántica en La Haya. «Hace dos semanas estuve en España y me reuní con altos cargos de los ministerios de Defensa y de Asuntos Exteriores. Les comenté que tenían razón: lo importante son las capacidades de la OTAN». Whitaker recordó que esos compromisos surgieron de una negociación con la presencia del comandante supremo de la OTAN [el almirante italiano Giuseppe Cavo Dragone], donde los europeos preguntaron: «en caso de guerra, ¿qué aporta cada uno?» Así, España «posee una lista clara de sus obligaciones», explicó. Desde 2026, todos los países de la OTAN, incluida España, serán evaluados anualmente por la Alianza para verificar el cumplimiento de sus metas.
No obstante, Whitaker mostró dudas sobre la capacidad de España para alcanzar los objetivos fijados por la OTAN —y aceptados por el Gobierno de Pedro Sánchez— con un gasto en defensa solo equivalente al 2% del PIB. «Expertos con mayor conocimiento sostienen que el costo superará ese 2%», precisó. Whitaker, representante de Washington ante la Alianza Atlántica, trabajó junto al presidente Donald Trump, y durante su primer mandato se desempeñó como fiscal general en funciones por algo más de dos meses, cargo similar al de ministro de Justicia en España.
Las declaraciones de Whitaker contrastan significativamente con las de Trump, quien hace solo dos meses amenazó con expulsar a España de la OTAN, una amenaza cuestionable, dado que el Tratado del Atlántico Norte, que fundó la Alianza, no contempla la expulsión de sus países miembros.

