Yolanda Díaz ausente en la campaña de Extremadura debido al veto de Podemos, con Montero y Belarra como principales protagonistas

En la coalición Unidas por Extremadura predomina el partido ‘morado’ y se unen fuerzas que próximamente contenderán en Castilla y León y Andalucía

Yolanda Díaz y la líder de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, en la campaña de 2023.

Yolanda Díaz no está presente y apenas se sabe si se espera su participación en la campaña electoral de Extremadura. En esta región, la izquierda alternativa se presenta bajo una candidatura que acumula numerosas aclaraciones para justificar al lector por qué esta lista es genuinamente diferente al resto del país. En la coalición de Unidas por Extremadura domina Podemos, se han unido partidos que próximamente se enfrentarán en Castilla y León y Andalucía – incluso mantienen buenas relaciones – y en este espacio político, figuras como la vicepresidenta segunda del Gobierno desencadenan un conflicto importante entre la cabeza visible, Irene de Miguel, y las principales referencias nacionales de su formación. Estas son Podemos, representados por Ione Belarra e Irene Montero.

La consecuencia más notable es que, por primera vez desde que lidera la izquierda alternativa, Díaz podría no intervenir en la campaña electoral. Esta ausencia no sería por falta de voluntad para acudir a los mítines, sino porque la dirección nacional de Podemos ha prohibido su participación. Desobedecer esta directriz solo complicaría la situación para la candidata, arrastrándola a un ruido mediático que le restaría protagonismo durante varios días.

Por esta razón, la presencia de Díaz en la campaña extremeña genera muchas dudas. El posicionamiento oficial de Sumar indica que están a disposición de De Miguel para lo que «se precise», y «dispuestos» a colaborar. Sin embargo, parece poco probable que esta participación sea presencial. Nadie quiere reavivar viejos conflictos ajenos a Extremadura. Por lo tanto, si la vicepresidenta segunda decide aparecer brevemente en la comunidad, probablemente lo hará de forma independiente y sin acompañar a De Miguel, evitando provocar tensiones en Podemos.

Por otro lado, Díaz podría contribuir desde la distancia. Se espera que pida el voto para la candidata y para Unidas por Extremadura, puesto que dicha alianza representa el conjunto del espacio, a pesar de que formalmente Movimiento Sumar y otros partidos no formen parte de la coalición. Solo integran la candidatura Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde. Son esos mismos partidos que conformaron la base en elecciones anteriores y lograron resistir con un buen resultado la crisis nacional que afectó a Podemos en mayo de 2023.

Debido al veto impuesto por Belarra y Montero a Díaz, no se ha ampliado la alianza en esta ocasión para incluir nuevos miembros. Se prefiere mantener lo que funciona y esquivar conflictos, dado que Movimiento Sumar prácticamente no tiene presencia en la región. Cuenta con un puñado mínimo de afiliados, uno de ellos – se presume – ocupa el puesto 22 en la lista por Cáceres: Alba Martín Navarro.

De Miguel, que ya compartió un acto con Díaz en 2023 y siempre ha mostrado disposición hacia el entendimiento con Sumar, ha enfatizado a los partidos la intención de llevar a cabo una campaña claramente enfocada en Extremadura. Por ello ha indicado que no desea una intervención masiva de ministros, según fuentes cercanas al espacio. No se trata de que Díaz haya decidido no participar en actos, sino que podría suceder que tampoco participen los ministros pertenecientes a la fuerza minoritaria del Gobierno. No obstante, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, queda fuera de esta dinámica porque forma parte de IU y podría ser convocada por sus compañeros para apoyar la campaña.

En el otro extremo se encuentra Podemos. Belarra y Montero están implicándose activamente – hoy tienen un acto en Plasencia – junto con otros miembros de la dirección nacional. Que la candidata De Miguel provenga de su partido y que las expectativas sean buenas aporta un gran optimismo sobre el impacto que estas elecciones podrían tener en la reconfiguración del espacio político para futuros comicios. En caso de marcar un punto de inflexión, con Díaz fuera de juego, podrían usar este puente para atraer a IU a su sector y desmantelar Sumar.

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