Aliança Catalana no participará en las elecciones generales, aunque habría obtenido 3 diputados en caso de presentarse, afectando a Junts.

La diputada de Aliança Catalana, Silvia Orriols.

Sílvia Orriols, jefa de Aliança Catalana, ha comunicado que el partido llevará a cabo una reforma de sus estatutos para impedir su concurrencia en las elecciones generales de España.

Un estudio de SocioMétrica muestra que, en caso de presentarse, Aliança Catalana lograría 3 diputados en el Congreso, que serían conseguidos a costa de Junts per Catalunya.

La intención de Aliança Catalana es preservar su coherencia ideológica y evitar tomar parte en una estructura estatal que consideran externa.

Junts per Catalunya enfrenta una crisis con el Ejecutivo de Pedro Sánchez tras romper el pacto de investidura, debido a incumplimientos y demoras en compromisos cruciales para Cataluña.

La dirigente de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, ha confirmado su propósito de modificar los estatutos del partido para excluir expresamente que esta formación independentista de derecha extrema participe en las elecciones generales españolas.

Sin embargo, según la última encuesta de SocioMétrica para EL ESPAÑOL, si la formación decidiese concurrir al Congreso de los Diputados, observaría la obtención de 3 escaños, que provendrían directamente de Junts per Catalunya, el cual vería reducidos sus actuales 7 diputados a solo 4.

Con un 0,9% de intención de voto a nivel nacional, Aliança Catalana alcanzaría actualmente 3 de los 48 escaños que se asignan en Cataluña. Todos estos diputados procederían del espacio electoral de Junts.

La proyección que ofrece la encuesta plantea un escenario hipotético pero revela la relevancia adquirida por la formación encabezada por Orriols en el entorno político catalán.

Arte: E.E

La alcaldesa de Ripoll se mostró firme en sus recientes declaraciones: «No estoy aquí para defender ciclos electorales como otros tantos, sino para proteger al país y la independencia de Cataluña«.

En una entrevista en Ràdio 4, Orriols explicó que «nosotros no somos españoles. Así como no participamos en elecciones francesas, alemanas o italianas, no tenemos por qué concurrir a las elecciones españolas«.

Esta estrategia busca garantizar la coherencia ideológica del partido y evitar lo que Orriols califica como fallo de otros partidos independentistas: «pedir apoyo en Madrid, o simplemente ocupar cargos allí, como han hecho otras formaciones que se proclaman independentistas».

La líder de AC ha rechazado duramente a ERC y Junts por su rol al apoyar gobiernos en España, acusándoles de «legitimar un sistema colonial».

Los resultados de SocioMétrica reflejan la pérdida de votos que está sufriendo Junts en beneficio del partido de derecha extrema, y evidencian el desencanto de un sector del electorado independentista respecto a la gestión de Carles Puigdemont y su táctica de negociación con el Gobierno central.

Crisis de Junts

La fuga de votos desde Junts ocurre en medio de una profunda crisis en su vínculo con el Gobierno de Pedro Sánchez.

El 26 de octubre de 2025, la ejecutiva de Junts, reunida en Perpiñán, decidió por unanimidad romper el acuerdo de investidura con el PSOE, una resolución que fue aprobada posteriormente por la base con un 87% de apoyo y una participación del 66%.

La portavoz del grupo, Miriam Nogueras, justificó esta «ruptura» denunciando lo que considera «incumplimientos del pacto de investidura», sosteniendo que, tras casi dos años desde el acuerdo firmado en noviembre de 2023, «el margen para que los socialistas cumplan con las contrapartidas prometidas a Junts se ha agotado».

Entre las quejas principales están la escasa ejecución presupuestaria en Cataluña —solo se ejecutó el 45% del presupuesto previsto en 2023— y el retraso en medidas pactadas como la transferencia del Ingreso Mínimo Vital o la publicación de las balanzas fiscales autonómicas.

Desde la ruptura, Pedro Sánchez ha lanzado una ofensiva, al menos discursiva, para recuperar el apoyo de Junts.

El presidente del Gobierno reconoció públicamente en una entrevista en RAC1 el 2 de diciembre: «No niego la gravedad de la crisis con Junts» y «asumo los incumplimientos y retrasos» señalados por la formación catalana.

No obstante, la respuesta de Junts ha sido escéptica. Míriam Nogueras declaró que «es muy sencillo anunciar acuerdos y no cumplirlos», y advirtió que «solo creerán en ello cuando se hayan cumplido todas las obligaciones pendientes. Hechos, no meras palabras».

Desde Aliança Catalana, Orriols ha cerrado la puerta a la participación de su partido en las elecciones generales por motivos ideológicos. Sin embargo, los números de la encuesta de SocioMétrica muestran que, si se presentasen, podrían modificar notablemente el balance de fuerzas en el Congreso.

Scroll al inicio