Ferraz aguardará los resultados de la investigación que llevará a cabo el Órgano contra el Acoso, mientras voces como la de Adriana Lastra reclaman que se actúe de inmediato

Ambiente frío en el complejo presidencial, y no solo en términos climáticos, como constataron los ministros que asistieron este jueves a La Moncloa para la Reunión de Alto Nivel con Marruecos, cuando retiraron sus abrigos para acoger a sus homólogos marroquíes. La tormenta también arrecia en el terreno político. El escándalo del caso Salazar, protagonizado por denuncias de acoso sexual presentadas por mujeres contra el ex alto cargo de Presidencia y hombre de confianza de Pedro Sánchez, ha desatado una crisis interna dentro del PSOE por la gestión de este asunto, como quedó evidenciado el miércoles por la noche en una reunión virtual de Ferraz con las responsables de Igualdad de las federaciones y portavoces parlamentarias. Fuentes socialistas consultadas por este medio reconocen el «error» en la gestión del caso, especialmente por el retraso de casi cinco meses en contactar con las víctimas. «Esto necesita una solución», han transmitido a los niveles más altos del partido.
El caso Salazar está generando una fuerte controversia dentro del partido. La indignación de las mujeres que forman parte del PSOE se atribuye tanto a la gestión de la situación como a la imagen que se ha proyectado, sugiriendo que pudo haberse intentado encubrir el asunto, algo que las fuentes socialistas de alto nivel han negado categóricamente. De hecho, según ha confirmado este diario, se estaba elaborando un comunicado respaldado por «muchas» federaciones socialistas criticando la actuación de Ferraz, y este fue uno de los motivos que aceleró la convocatoria de la reunión virtual del miércoles. La dirección del partido ha organizado otra reunión presencial para la próxima semana.
«Cometimos un error al tardar cuatro meses en contactar con las víctimas», admiten a este medio, asumiendo que la gestión no se realizó correctamente. Reconocen la culpa porque «no se ha procedido adecuadamente», aunque añaden que «no hubo intención alguna de encubrir nada». Pilar Bernabé, secretaria de Igualdad del PSOE y delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, pidió este jueves «disculpas» y «perdón» a las mujeres que denunciaron el acoso sexual por parte de Salazar. Reconoció que el hecho de que no se contactara con las denunciantes, como estipula el protocolo del PSOE, y que las denuncias desaparecieran del canal es un «fallo». «Se trataba de una comunicación en un canal anónimo que generaba una dificultad que el partido no había afrontado hasta ahora. Se ha detectado el error, se ha identificado el problema, se ha implementado la solución y se continuará trabajando en ello».
Respecto a la demanda realizada por varias dirigentes para que las denuncias se presenten ante la Fiscalía por violencia de género, fuentes socialistas explican que, por ahora, esperarán el desarrollo de la investigación interna que debe hacer el Órgano contra el Acoso del PSOE — designado por la Comisión Ejecutiva Federal — para decidir si finalmente acuden a la Fiscalía. «Vamos a esperar, tal como establece el protocolo, a que sea la comisión quien resuelva y emita un informe fundamentado con toda la información», ha declarado Bernabé en una atención a medios en Valencia. «No dispongo de información porque es un canal anónimo y privado, y solo conozco lo publicado en los medios. La comisión está trabajando y continuará hasta dar una resolución».
Una de las voces autorizadas que este jueves insistió en la necesidad de llevar ya las denuncias contra Salazar a Fiscalía fue Adriana Lastra. Quien fuera hasta 2022 número dos del partido y vicesecretaria general, actualmente delegada del Gobierno en Asturias, abandonó el cargo tras perder el pulso interno contra Santos Cerdán, protagonista central de la trama corrupta que operaba en el Gobierno.
Lastra reclamó que el Órgano contra el Acoso remita «de manera inmediata, considerando que se trata de violencia contra la mujer», toda la documentación y denuncias internas a la Fiscalía. Esta postura también fue expresada en la reunión virtual del jueves por Natalia González, secretaria de Igualdad de los socialistas asturianos.
«Santos Cerdán lo sabe todo el partido, me sometió a un acoso sostenido hasta que renuncié enferma y embarazada», declaró Lastra en junio pasado, narrando su experiencia personal dentro del partido.
Sin embargo, las explicaciones no logran convencer completamente a las mujeres socialistas. «Sigo esperando respuestas convincentes», manifestó este jueves Andrea Fernández, portavoz socialista en la comisión de Igualdad del Congreso y ex secretaria de Igualdad del partido. «Me siento decepcionada y profundamente afectada».

