Rubén Coronas y Cristina Romero, él en la cocina y ella liderando la sala, dan vida a este restaurante familiar escondido bajo una hermosa bóveda de piedra de 1593

La reciente edición de la Guía Michelin España ha traído numerosas novedades, algunas de ellas representadas por estrellas. En total, han sido 25 restaurantes nuevos los que han obtenido su primera estrella Michelin este año, un indicio claro sobre dónde hacer una reserva para la próxima escapada gastronómica. Uno de estos nuevos galardonados se encuentra en una pequeña aldea del Pirineo de Huesca, un lugar rodeado de naturaleza y montañas que promete una experiencia culinaria apartada del bullicio.
El afortunado que consiguió la única estrella en Huesca en esta edición es el restaurante Casa Rubén, dirigido por el joven chef Rubén Coronas, un sitio especial que la guía reconoce por su cocina sobresaliente y su propuesta singular.
El escenario es ya idílico, pues se ubica en el diminuto pueblo de Hospital de Tella, cuyos habitantes suman solo 13 en la actualidad. Esta aldea forma parte del Valle del Cinca, junto a tres valles del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido: las Gargantas de Escuain, el Valle de Bielsa y Pineta, y el Cañón de Añisclo. En este entorno, frecuentado por turistas y montañeros, se encuentra Casa Rubén, a la orilla de los ríos Cinca y Yaga que atraviesan la montaña oscense.
La familia de Rubén Coronas inauguró este restaurante en 1987, inicialmente como una modesta pensión en la que los platos más destacados eran los bocadillos, ensaladas y la carne a la brasa.
Con el tiempo, el establecimiento fue evolucionando hasta convertirse en lo que es hoy: un espacio donde la modernidad se combina con la esencia de la tradición. Esta transformación fue posible gracias a Rubén, quien decidió seguir la senda familiar y asumir la dirección tras formarse en la Escuela de Hostelería de Guayente, la primera escuela de hostelería y cocina de Aragón.
Por otro lado, en el restaurante también desempeña un papel fundamental Cristina Romero, esposa de Rubén y jefa de sala, quien atiende a los comensales con atención y cercanía desde su llegada hasta que se marchan.

El dúo que forman Rubén Coronas y Cristina Romero, según la propia guía, “transmite verdadera pasión por su trabajo y una gran gratitud por el simple hecho de que vengamos a conocerlos”. El espacio, situado bajo una hermosa bóveda de piedra de 1593, es muy reducido: solo dispone de tres mesas, una para cuatro personas y dos para dos, con un aforo máximo de ocho comensales.
Qué se come en Casa Rubén, el nuevo estrella Michelin de Huesca
Queda atrás la etapa de bocadillos y carnes al carbón en este establecimiento. Actualmente, su oferta corresponde a la categoría Michelin, definida por la guía como “una cocina tradicional muy bien reinterpretada en técnica y presentación”.
La propuesta culinaria de Rubén se basa en un único menú degustación llamado ‘Sueños’, una experiencia singular con la cual los comensales pueden sumergirse en la gastronomía del chef Coronas. Este menú consta de una secuencia de 16 platos, que inicia con una cata de aceite de oliva virgen extra Koroneiki Shio y una selección de panes artesanales, acompañada de un cóctel de bienvenida.

El recorrido continúa con cinco snacks, siete entrantes, dos platos de carne, dos postres y petit fours, recetas que varían según la temporada y disponibilidad. El precio es de 85 euros por persona, incluye el servicio de panes artesanales y exige que todos los comensales compartan el mismo menú. Las bebidas, tanto agua como vinos, no están incluidas.

