
Fuente de la imagen, Reuters
Información del artículo
-
- Autor, Brandon Livesay
- Título del autor, BBC News
- 2 horas
La administración del presidente Donald Trump ha advertido que Europa enfrenta una "desaparición civilizatoria" y ha puesto en duda si algunos países podrán continuar siendo aliados confiables, en un nuevo documento estratégico que pone especial énfasis en el continente.
En la Estrategia de Seguridad Nacional de 33 páginas, el líder estadounidense expone su perspectiva global y detalla cómo empleará el poder militar y económico de Estados Unidos para avanzar en ese objetivo.
Trump calificó el texto como una "hoja de ruta" destinada a asegurar que EE.UU. siga siendo "la nación más grande y próspera en la historia de la humanidad".
Funcionarios europeos han empezado a reaccionar, y el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, declaró que su país no requiere "orientación externa".
Generalmente, los presidentes publican una Estrategia de Seguridad Nacional formal una vez por mandato, la cual puede servir como base para políticas y presupuestos futuros, además de indicar al resto del mundo cuáles son las prioridades del líder.
Este nuevo documento refleja una retórica semejante a la del discurso pronunciado por Trump ante Naciones Unidas a comienzos de este año, donde criticó duramente a Europa Occidental y su enfoque en temas migratorios y energías limpias.
El informe refuerza la posición de Trump, solicitando la recuperación de la "identidad occidental", combatiendo la influencia extranjera, poniendo fin a la migración masiva y aumentando el enfoque en prioridades estadounidenses como la lucha contra los carteles de drogas.
En cuanto a Europa, señala que si las tendencias actuales permanecen, el continente sería "irreconocible en 20 años o menos" y sus dificultades económicas quedarían "eclipsadas por una amenaza más seria y cruda: la desaparición de la civilización".
"No está garantizado que algunos países europeos mantengan economías y ejércitos suficientemente fuertes como para continuar siendo aliados confiables", indica el texto.
Además, atribuye a la Unión Europea y a "otros organismos transnacionales" la realización de actividades que "minan la libertad política y la soberanía"; afirma que las políticas migratorias están "generando tensiones" y destaca, entre otros problemas, "la censura a la libertad de expresión y la supresión de la oposición política, el descenso en las tasas de natalidad, junto con la pérdida de identidades nacionales y confianza en sí mismos".
Por el contrario, el texto valora el creciente papel de los "partidos patrióticos europeos" y sostiene que "Estados Unidos incentiva a sus aliados políticos en Europa a promover este resurgimiento del espíritu".
La administración Trump ha fortalecido sus lazos con el partido de ultraderecha AfD en Alemania, catalogado como extremista por los servicios de inteligencia alemanes.
El ministro alemán de Exteriores, Wadephul, enfatizó que "Estados Unidos es y seguirá siendo el aliado más importante dentro de la alianza [de la OTAN]. Sin embargo, esta coalición se enfoca en resolver temas relacionados con la seguridad política".
"Considero que asuntos sobre la libertad de expresión o la organización de nuestras sociedades libres no tienen cabida [en la estrategia], al menos en lo que concierne a Alemania", añadió.

Fuente de la imagen, JAIME REINA/AFP via Getty Images
En relación a la invasión masiva de Ucrania por parte de Rusia, el informe señala que Europa carece de "autoestima" en su vínculo con Rusia.
De acuerdo con el documento, la gestión de las relaciones europeas con Rusia demandará una implicación significativa de Estados Unidos, indicando además que la conclusión del conflicto en Ucrania es un interés vital para EE.UU.
La administración Trump ha presentado un plan para poner fin a la guerra, cuya versión inicial solicitaba a Ucrania ceder una parte de su territorio para que Rusia ejerciera control de facto. Sin embargo, el enviado de Trump entregó una versión modificada en Moscú. Rusia, bajo el presidente Vladímir Putin, ha advertido que las fuerzas ucranianas deben retirarse de la región oriental de Donbás o, de lo contrario, Rusia la tomará por la fuerza.
El documento estratégico de la Casa Blanca menciona repetidamente el hemisferio occidental y la necesidad de que Estados Unidos se proteja de amenazas externas.
Se afirma que es preciso ajustar "nuestra presencia militar global para responder a las amenazas urgentes en nuestro hemisferio". Para este propósito, la estrategia plantea retirar recursos de áreas que ya no representan un riesgo importante para la seguridad nacional estadounidense.
Esta realineación de las prioridades militares ya se observa en el Caribe, donde el ejército estadounidense ha incrementado su presencia y ha realizado repetidos ataques letales contra embarcaciones que, según el Gobierno, transportan drogas. El USS Gerald Ford, el mayor buque de guerra del mundo, actualmente está basado en el Caribe junto con su grupo de ataque.
Fuera del hemisferio occidental, la administración Trump destaca al mar de China Meridional como una ruta marítima esencial con implicaciones relevantes para la economía de EE.UU., y señala que Estados Unidos "fortalecerá y aumentará su presencia militar en el Pacífico occidental".
Asimismo, exige que Japón, Corea del Sur, Australia y Taiwán incrementen su gasto en defensa.
El texto indica que "disuadir un conflicto sobre Taiwán, idealmente manteniendo la superioridad militar, es una prioridad". China considera que Taiwán, que se gobierna autónomamente, forma parte de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para lograr su "reunificación".
La estrategia también promueve el fortalecimiento de la base industrial en Estados Unidos y la reducción de la dependencia en tecnologías extranjeras, en línea con algunas de las medidas aplicadas por la Administración Trump a través de aranceles generalizados.

