Un rincón de España con el encanto de Santorini: descubre uno de los pueblos más pintorescos de la Comunidad Valenciana

Pocos rincones en España logran capturar la esencia mediterránea que remite a los paisajes blancos y azules de las islas griegas. En la costa alicantina, un lugar destaca por su encanto marinero y su belleza que cautiva desde el primer instante

Foto: Parece Santorini, pero está en España. (Turismo de la Comunidad Valenciana)
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La imagen de casitas encaladas, cúpulas azules y rincones bañados por la luz del Mediterráneo evoca los paisajes emblemáticos de las islas griegas. Quien visita este enclave descubre un tejido urbano luminoso, lleno de miradores, calles adoquinadas y fachadas blancas que recuerdan ese estilo muy característico, popular en redes sociales y guías de viaje. Ubicado en la costa alicantina, este destino se ha consolidado como uno de los espacios más fotografiados gracias a su estética mediterránea.

Se trata de Altea, uno de los pueblos más destacados de la Comunidad Valenciana y una referencia en la Costa Blanca por su arquitectura tradicional y su cuidada identidad. Reconocido como Bien de Interés Cultural en torno al Baluarte y Recinto Renacentista, este núcleo histórico se extiende sobre un cerro coronado por la iglesia de la Virgen del Consuelo, cuya cúpula de tejas azules y blancas ya se ha convertido en un símbolo del municipio. Desde su plaza parten callejuelas estrechas, en otro tiempo defendidas por murallas, que ahora acogen estudios de artistas, tiendas artesanales y viviendas encaladas decoradas con flores.

Un casco antiguo luminoso y un litoral lleno de contrastes

Aparte de su casco histórico, el municipio dispone de un litoral variado que combina calas tranquilas, playas de cantos rodados y espacios ideales para actividades náuticas. Lugares como Cap Negret, la playa de la Olla o las calas del Mascarat permiten disfrutar de aguas transparentes y vistas únicas del Mediterráneo. Sus paseos marítimos, salpicados de restaurantes especializados en cocina local, completan una experiencia que fusiona tradición marinera y paisaje natural. En la zona baja, el barrio pesquero y el puerto mantienen su actividad cotidiana, reforzando esa identidad mediterránea tan particular.

La villa también conserva un trazado urbano histórico que permite recorrer puertas antiguas como el Portal Vell o el Portal Nou, miradores como la Glorieta del Maño y calles emblemáticas como Salamanca o Santa Bárbara, donde se ubican viviendas de los siglos XVIII y XIX. Todo ello conforma un escenario que ha atraído tradicionalmente a artistas y visitantes en busca de inspiración. No es casualidad que haya sido denominada la ‘cúpula del Mediterráneo’ ni que siga siendo uno de los destinos más valorados para pasear, descubrir rincones con encanto y contemplar esa luz tan propia de esta zona de Alicante.

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La imagen de casitas encaladas, cúpulas azules y rincones bañados por la luz del Mediterráneo remite a los paisajes más icónicos de las islas griegas. Quien visita este enclave descubre un tejido urbano luminoso, repleto de miradores, calles adoquinadas y fachadas blancas que evocan ese estilo tan característico que triunfa en redes sociales y guías turísticas. Este destino, situado en la costa alicantina, se ha consolidado como uno de los lugares más fotografiados gracias a su estética mediterránea.

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