Hasta ahora, el PSOE ha descartado llevar al exsecretario Paco Salazar ante la Fiscalía, aunque algunas federaciones como Asturias han solicitado esta medida.
Las denuncias internas acusan a Salazar de emplear un lenguaje hipersexualizado y de realizar gestos obscenos hacia sus subordinadas, conforme a testimonios filtrados.
Federaciones de Galicia y Asturias han criticado la forma en que se está gestionando el caso, señalando que podría tratarse de violencia de género.
Pilar Bernabé, secretaria de Igualdad, instó a la calma y planteó un plan de prevención y capacitación, subrayando la dificultad de actuar dado que Salazar no es miembro del partido.
La secretaria de Igualdad del PSOE, Pilar Bernabé, ha decidido no llevar, por ahora, al exsecretario de Acción Electoral Paco Salazar a la Fiscalía, pese a que algunas federaciones como la de Asturias consideran que las denuncias y los testimonios presentados configuran un caso evidente de violencia de género.
Bernabé ha señalado que «no es una cuestión que le corresponda directamente» y que van a «esperar» para que «la comisión encargada resuelva y elabore un informe fundamentado con toda la información disponible».
En las denuncias presentadas al canal interno del PSOE, las cuales han sido filtradas a ElDiario.es, se incluyen relatos de mujeres que fueron reprendidas al establecer límites con Salazar, quien constantemente empleaba un lenguaje «hipersexualizado» acompañado de gestos obscenos, como simular felaciones, pedir que le enseñaran el escote o subirse la bragueta frente a sus subordinadas.
Bernabé ha indicado que ella «desconoce la información» porque las denuncias se han presentado «a través de un canal anónimo y privado», aunque admitió que tiene conocimiento de lo ocurrido «por los medios de comunicación».
«La comisión está trabajando y continuará haciéndolo hasta encontrar una solución», afirmó.
Durante la reunión telemática del miércoles por la noche, la responsable de igualdad de la federación asturiana, Natalia González, pidió que el caso se remita a la Fiscalía, considerando que el asunto trasciende el acoso sexual y podría constituir violencia de género.
Esta propuesta obtuvo el respaldo de otras federaciones, como la de Galicia, que también criticaron duramente la gestión por parte de Ferraz respecto al caso Salazar.
En dicha reunión, Bernabé pidió a sus compañeras mantener no solo la calma, sino también evitar crear mucho ruido y prometió mantenerlas informadas sobre el avance de esta situación en una cita presencial en la que participarán los servicios jurídicos del PSOE, conforme a lo revelado por elDiario.es. Esta reunión aún no tiene fecha programada.
La número cuatro del partido solicitó «confianza» en la gestión del proceso y propuso únicamente un plan preventivo que incluirá formación para cargos, con el objetivo de evitar el acoso sexual, subrayando la dificultad de tomar medidas actuales contra Salazar al no ser militante socialista.
La indignación manifestada por las federaciones fue evidente en los turnos de palabra asignados por Ferraz. En mayor o menor grado, todos expresaron su descontento, afirmando que existe la percepción de falta de contundencia en la actuación.
Algunas dirigentes también recordaron que las víctimas confiaron previamente en un medio de comunicación para contar su testimonio de forma anónima, en lugar de usar los mecanismos internos del partido.
Cuando la reunión se acercaba a su fin, Bernabé decidió cerrar los turnos de palabra, pese a varias peticiones, y convocó a todas a una reunión presencial que aún no tiene fecha definida.
«Ha sido un desastre», señalaron desde una federación sanchista, expresando su molestia por la interrupción abrupta de la reunión.

