El 40% de los menores ha visto videos sobre ganar dinero con contenido sexual, y 1 de cada 40 termina participando en esta actividad

OnlyFans

Según Save The Children, el 40% de los menores ha observado videos o entrevistas que explican cómo obtener ingresos vendiendo contenido sexual en internet.

Uno de cada 40 jóvenes admite haber comercializado su intimidad antes de cumplir 18 años y más del 14% conoce a alguien que ha pasado por esa experiencia.

Tan solo el 28% de los jóvenes considera que vender contenido sexual online constituye explotación, mientras que casi un tercio lo percibe como una forma válida de generar ingresos.

Las mujeres reciben el doble de solicitudes directas para ofrecer contenido íntimo que los hombres, siendo ellas principalmente creadoras y ellos mayormente consumidores y compradores.

Casi cuatro de cada diez menores recuerdan haber visto videos o entrevistas en las que se enseñaba cómo ganar dinero vendiendo contenido sexual en internet.

Esto no representa un riesgo lejano o algo que «podría suceder», sino que constituye una realidad constante dentro de su experiencia digital cotidiana.

Así lo advierte el último informe de Save The Children.

Según una encuesta realizada a más de 1.000 jóvenes, el 2,5% admite que, siendo menores, recibieron algún regalo, dinero o favor a cambio de fotos o videos íntimos.

¿Qué implica esto? Que uno de cada 40 jóvenes cruzó el umbral de la explotación sexual digital antes de llegar a los 18 años, vendiendo su intimidad por dinero.

Muchos que no participaron directamente conocen a alguien que sí: más de uno de cada siete jóvenes afirma tener cerca a alguien involucrado en estas prácticas siendo menor.

Si nos fijamos en las intenciones, esta cifra aumenta. Aproximadamente un 20% conoce a alguien que ha pensado o intentado usar plataformas como OnlyFans o sugar dating para obtener ingresos.

Lo más llamativo es que la mayoría no identifica esta situación como explotación.

De hecho, solo un 28% considera que vender contenido sexual por internet constituye explotación; es decir, siete de cada diez jóvenes no lo perciben claramente de esta forma.

Casi un tercio opina que es una forma legítima de ganar dinero y un porcentaje similar la considera aceptable para quienes deciden hacerlo, aunque ellos mismos no lo practicarían.

Esto se mezcla con la glamurización de estas plataformas: cerca del 50% de los jóvenes ha visto publicidad en redes que retrata el sugar dating como algo positivo o atractivo, especialmente entre las chicas, donde la cifra llega al 49%.

Gráfico elaborado por Save The Children.

Desde la perspectiva de género, las estadísticas revelan una diferencia marcada entre hombres y mujeres.

Casi cuatro de cada diez chicas han recibido mensajes directos de desconocidos invitándolas a vender contenido íntimo o participar en dinámicas similares, más del doble que en los chicos.

El uso de estas aplicaciones entre los jóvenes está distribuido de manera bastante desigual.

Mientras las chicas tienden a ser creadoras o los cuerpos exhibidos, los chicos suelen ser quienes consumen y pagan por esos contenidos.

Desde Save The Children advierten que esta sobreexposición sexual digital constituye una forma clara de explotación, aunque a menudo se presente como una decisión voluntaria o empoderada por parte de los menores.

Por ello, solicitan al Gobierno que la próxima Ley Orgánica de protección de menores en entornos digitales imponga a las plataformas controles de edad estrictos, filtros de contenido y la prohibición de publicidad que normalice estas prácticas.

Asimismo, enfatizan en la necesidad de una educación obligatoria para que los adolescentes aprendan a «identificar los riesgos y construir relaciones saludables, igualitarias y seguras en el entorno digital».

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