Dos tantos y una asistencia del francés fueron determinantes en la contundente victoria blanca frente al Athletic Club. Xabi Alonso evitó una situación crítica.
Así es como se supera una mala racha. Aunque todavía es prematuro asegurar que el Real Madrid ha dejado atrás su crisis, no cabe duda de que ha dado un paso firme hacia ello tras la sólida victoria en San Mamés contra el Athletic Club. [Así vivimos la victoria del Real Madrid ante el Athletic Club]
Para Catedral, la actuación de Kylian Mbappé fue sobresaliente una vez más. El delantero francés acostumbra a convertir lo extraordinario en habitual y sus cifras ya resultan impresionantes, a falta de más de media temporada. Dos goles y una asistencia resumen su impacto, clave en los tres tantos de su equipo.
Aunque no estuvo exento de fallos defensivos significativos que exigieron a Courtois demostrar su valía, el encuentro fue el mejor del Real Madrid en los últimos tiempos. Una jugada decisiva que Xabi Alonso resolvió con maestría permitió mantener la esperanza en La Liga y acercarse al Barça.
Mbappé celebra uno de sus goles en San Mamés. EFE
Excelente inicio de encuentro
El partido tuvo un aire más propio de copa que de liga. Ritmo elevado, espacios abiertos, oportunidades constantes y nada de reservas, como si el único colchón posible fuera el choque que se disputaba en ese instante.
Fue en ese contexto donde el Real Madrid tomó la iniciativa desde el principio, protagonizando posiblemente la mejor primera parte de la etapa de Alonso. A los cinco minutos, los blancos avisaron con una gran oportunidad de Mbappé en el área, y desde ahí, todo fluyó a su favor.
Tras esa gran acción llegó un potente disparo de Vinicius desde la frontal, que también exigió una intervención de Unai Simón, dejando claro que solo era cuestión de tiempo. Al Madrid le bastó poco más.
Vinicius controla un balón. REUTERS
Mbappé recibió un pase largo de Trent, dominó el balón cerca del centro del campo y comenzó su imparable avance. Con una potencia notable, fue superando adversarios hasta la frontal y, con gran precisión, ejecutó un disparo perfecto que abrió el marcador.
Un auténtico golazo que no hizo más que reafirmar su condición como mejor delantero mundial, y probablemente el mejor futbolista del planeta en este momento.
Con ese golpe, el panorama se tornó favorable para el Madrid. Fue un inicio ideal que disipó cualquier duda que hubiera surgido en el desarrollo del encuentro. El Real Madrid ganó confianza y dominó en todos los aspectos a un Athletic perdido en su propio terreno.
Mbappé, en una postura plástica para marcar ante el Athletic Club. EFE
Mbappé y Vinicius se movían con soltura como en casa, aprovechando los espacios que dejaba la retaguardia del Athletic Club. El Real Madrid disfrutaba, algo que no se veía con tanta claridad desde el duelo contra el Olympiacos.
En ciertas fases, el Madrid también controló el encuentro mediante la posesión, gracias a un sobresaliente Camavinga. Sin embargo, el equipo no estuvo exento de sobresaltos importantes.
Con todo bajo control, fue necesario que Courtois apareciera para realizar dos grandes paradas. Primero, a un remate de Guruzeta tras un fallo de Valverde, y después a un disparo dentro del área de Berenger, producto del error de Militao.
En respuesta, Vinicius replicó. Otro error grave de la defensa del Athletic Club dejó al brasileño mano a mano con Unai Simón, aunque su disparo desde un ángulo complicado terminó golpeando el poste.
Vinicius desperdició una oportunidad clarísima para anotar el segundo, tras una conexión precisa con Mbappé. El pase filtrado del francés le dejó frente a Unai Simón, pero el portero detuvo con una intervención milagrosa.
Los dirigidos por Xabi Alonso siguieron presionando hasta el final y obtuvieron recompensa. Tras una prolongada jugada colectiva cerca del área rival, Trent centró al segundo palo, Mbappé asistió de cabeza y Camavinga, a puerta vacía, anotó el segundo justo antes del descanso.
Mbappé cierra el encuentro
El Real Madrid cuenta con el mejor delantero y el mejor portero, y la segunda mitad fue una nueva muestra de ello. Poco después del inicio, Courtois mantuvo su gran actuación en San Mamés. Jauregizar probó con un disparo lejano, pero el belga respondió con una espléndida mano arriba.
El duelo se equilibró hacia el final del primer tiempo y esa igualdad continuó en la segunda parte. El Athletic buscó opciones, pero no fue su día, a pesar de que el Madrid sigue mostrando fragilidades defensivas por errores propios.
Vinicius y Rüdiger, en una pequeña tangana. REUTERS
Pero en zona ofensiva, gracias a Mbappé, el equipo se mostró letal. El francés sacó otro recurso inesperado para sentenciar el encuentro.
Recibió el balón a cinco metros de la frontal sin aparente peligro, pero en segundos armó un potente disparo con su pierna derecha. El balón cruzó raso al palo que defendía Unai Simón, quien nada pudo hacer para evitar el misil que sentenció un partido que aún permanecía abierto.
Vinicius 🤝 Xabi Alonso
El abrazo después del cambio del 7️⃣ #LALIGAenDAZN ⚽ pic.twitter.com/BElL7De0ws
— DAZN España (@DAZN_ES) December 3, 2025
Lo que restó del encuentro no aportó novedades. Lo más significativo, sin duda, fue la lesión de Trent, que estará fuera varias jornadas por un problema muscular.
También hubo un disparo de Valverde que obligó a un gran despeje de Unai Simón, y un cambio más de Vinicius, esta vez sin controversias, aceptado por el brasileño con naturalidad.
El Real Madrid se reencontró a sí mismo en un estadio complicado, pero queda por ver si esta mejora es sólida o simplemente un buen día.

