
Cuando Hugo Chávez eligió a Nicolás Maduro como su sucesor poco antes de fallecer, surgieron dudas sobre si el exconductor de autobús y sindicalista podría mantener la unidad dentro del chavismo sin el carisma ni la popularidad del comandante.
Casi 12 años después, Maduro ha logrado conservar el poder sin evidentes conflictos internos en el chavismo, rodeado de figuras que también heredaron el legado de Chávez y que se mantienen como leales defensores de un gobierno que enfrenta una de las crisis de legitimidad más graves que se han registrado en América Latina en tiempos recientes.
Cilia Flores, Diosdado Cabello, Vladimir Padrino y los hermanos Jorge Rodríguez y Delcy Rodríguez son reconocidos como las voces más influyentes del gobierno liderado por Maduro.
Durante más de diez años han ocupado puestos clave en el oficialismo, no solo como simples representantes, sino como actores con peso propio en la toma de decisiones.
De hecho, cuatro de ellos figuran en la lista de los principales dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela, justo después de Maduro y del “líder eterno” Hugo Chávez. El único ausente en dicha lista es Padrino, quien, por ser miembro de la Fuerza Armada, está constitucionalmente impedido de tener militancia política oficial.
Todos están sujetos a sanciones personales impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea, medidas que ellos rechazan y cuestionan.
En los últimos meses, Estados Unidos ha desplegado numerosos recursos militares en aguas frente a las costas venezolanas. El presidente Donald Trump expresó que esta acción busca combatir el narcotráfico, aunque la cúpula que rodea a Maduro la ha denunciado como un intento de derrocamiento.
BBC Mundo examina quiénes conforman algunos de los principales integrantes del círculo de poder alrededor de Maduro en Venezuela.
Cilia Flores, la "primera combatiente"

Fuente de la imagen, Getty Images
«Primera combatiente» fue el término con el que Nicolás Maduro definió a su pareja, Cilia Flores, durante la campaña presidencial venezolana de 2013, tras la muerte de Chávez.
Este título reconocía que «Cilita» —como Maduro la llama afectuosamente— ha desarrollado una carrera política propia que la distingue del rol tradicional de primera dama y la posiciona como una operadora política influyente.
La trayectoria de esta abogada especializada en Derecho Penal y Laboral comenzó a cambiar en 1992, cuando formó parte del equipo jurídico que defendió a los militares implicados en el fallido golpe de Estado encabezado por Chávez en febrero de aquel año.
En ese período, se sumó al movimiento político de Chávez y conoció a Maduro.
Tras la victoria electoral de Chávez en 1998, Flores asumió cargos importantes. Fue electa diputada en 2000 y, en 2006, se convirtió en la primera mujer en presidir la Asamblea Nacional, sucediendo a Maduro en esa función.
En 2012, Chávez la designó Procuradora General de la República, cargo que desempeñó hasta el fallecimiento del mandatario en marzo de 2013.
Fue primera vicepresidenta del PSUV y, desde 2015, ha sido diputada en la Asamblea Nacional. También formó parte de la controversial Asamblea Nacional Constituyente electa en 2017, en una elección sin participación opositora.

Fuente de la imagen, Getty Images
En septiembre de 2018, fue sancionada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos.
Bajo la vigilancia de EE.UU. han estado también varios miembros de su familia.
En 2019, Washington sancionó a sus tres hijos (Walter, Yosser y Yoswal Gavidia Flores), junto a su sobrino Carlos Erik Malpica Flores, considerándolos piezas clave para que el empresario colombiano Alex Saab y su socio Álvaro Enrique Pulido Vargas accedieran a funcionarios venezolanos “permitiéndoles pagar sobornos para obtener contratos gubernamentales”.
Malpica ha desempeñado cargos como Tesorero Nacional y vicepresidente de finanzas en Petróleos de Venezuela (PDVSA), entre otros. La OFAC levantó las sanciones contra él en 2022, en el contexto del diálogo entre Washington y el gobierno de Maduro.
Además, dos sobrinos de Flores, Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas, fueron sentenciados en diciembre de 2017 en una corte de Nueva York a 18 años de prisión por narcotráfico.
Cuando fueron arrestados, Flores calificó la acción como un secuestro perpetrado por la agencia antidrogas de EE.UU., con la intención de dañarla políticamente.
Ambos fueron indultados y liberados en 2022 gracias a un acuerdo entre los gobiernos de Biden y Maduro a cambio de siete ciudadanos estadounidenses encarcelados en Venezuela.
Aunque con el tiempo Flores ha asumido un perfil más similar al de una primera dama, pocos dudan de su rol activo en la definición de políticas gubernamentales y algunos la consideran el poder detrás de Maduro.
“Cilia posee una personalidad propia y, en cierto momento, Maduro proyectaba mucho su imagen, como si fuera a lanzarla como su sucesora, pero esa idea no prosperó”, comenta Nícmer Evans, politólogo venezolano que apoyó el chavismo y ahora critica el gobierno de Maduro.
“Pienso que ella optó por retroceder en ese aspecto, pero no ha perdido su influencia ni su autonomía”, añade.
Diosdado Cabello

Fuente de la imagen, Getty Images
La noche del 8 de diciembre de 2012, cuando Hugo Chávez anunció que debía trasladarse a Cuba para una nueva operación contra el cáncer, Diosdado Cabello se encontraba sentado a su derecha y Maduro a su izquierda.
En esa última intervención pública, Chávez designó a Maduro como su sucesor. Desde entonces, Cabello ha sido considerado el número dos del chavismo.
Que Cabello estuviera a la derecha del presidente ha sido interpretado por algunos como reflejo de su ubicación ideológica, ya que durante años fue visto como uno de los líderes chavistas con mayor cercanía a la derecha.
Aunque en la actualidad Cabello se declara socialista, históricamente no siempre fue así, según el politólogo Nícmer Evans.
“Pocos recuerdan que mientras Chávez en 2005 anunciaba la construcción del socialismo en Venezuela y daba inicio al socialismo del siglo XXI, Cabello, que entonces era gobernador, tardó dos años en mencionar la palabra socialismo en un discurso”, comenta Evans a BBC Mundo.
Muchos lo consideran más cercano al “nacionalismo militar” que a la izquierda revolucionaria.
Como teniente, Cabello participó en el fallido golpe de Chávez en febrero de 1992. Fue encarcelado por 22 meses hasta beneficiarse con una amnistía otorgada por el presidente Rafael Caldera.
Desde que el chavismo llegó al poder, Cabello ha desempeñado numerosos cargos, incluido el actual como ministro de Interior y Justicia.
Durante el efímero golpe de Estado del 11 de abril de 2002, cuando él era vicepresidente ejecutivo, asumió la presidencia durante unas horas hasta que Chávez regresara al poder.
Poco después, Chávez lo nombró ministro del Interior, puesto que hoy nuevamente ocupa.
Además, Cabello ha sido ministro de la Secretaría de la Presidencia, ministro de Infraestructura, gobernador de Miranda, presidente de la Asamblea Nacional y titular de la controvertida Asamblea Nacional Constituyente electa en 2017, en un proceso sin participación opositora.

Fuente de la imagen, Getty Images
Se ha especulado mucho sobre una supuesta rivalidad entre Cabello y Maduro. Sin embargo, Cabello ha negado estos rumores y ha declarado en varias ocasiones que ambos son como hermanos políticos al ser “hijos de Chávez”.
Evans afirma que Cabello actúa en consonancia con Maduro.
“Diosdado no hace nada que no coordine con Maduro. Eso no implica ausencia de diferencias, pero sabe cuándo debe subordinarse, lo que dificulta que esa cúpula se rompa por esa vía”, explica.
Aunque su participación en el golpe de 1992 terminó con su carrera militar, ha sido percibido como un influyente en los cuarteles. Algunos analistas indican que su influencia ha disminuido en años recientes, en parte por la jubilación en 2020 de los oficiales de su promoción.
El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), donde ocupa el cargo de primer vicepresidente, representa otra fuente de su poder.
En 2018, Cabello fue sancionado por el Departamento del Tesoro de EE.UU., junto a su hermano José David Cabello y su esposa Marleny Josefina Contreras Hernández.
“Imponemos sanciones contra figuras como Diosdado Cabello, quienes explotan sus cargos para actividades relacionadas con tráfico de drogas, lavado de dinero, malversación y otros actos corruptos”, señalaron en un comunicado.
En 2020, EE.UU. ofreció una recompensa de 10 millones de dólares por información que conduzca a su captura, acusándolo de pertenecer al denominado “Cartel de los soles”, un grupo relacionado con funcionarios venezolanos que supuestamente apoyó actividades narcoterroristas de las FARC en Colombia.
El 10 de enero de 2025, el gobierno estadounidense incrementó la recompensa a 25 millones de dólares.
Cabello ha negado repetidamente estas acusaciones.
Desde 2014 conduce el programa semanal “Con el mazo dando”, donde defiende sus posturas políticas y ataca a sus oponentes, tanto dentro como fuera de Venezuela.
Vladimir Padrino

Fuente de la imagen, Getty Images
Tradicionalmente, los ministros de Defensa en Venezuela solían permanecer en el cargo alrededor de un año, pero esta tendencia cambió drásticamente cuando Maduro designó a Vladimir Padrino López en octubre de 2014.
Tras más de una década, este general en jefe sigue ocupando dicho puesto, convirtiéndose en uno de los ministros de Defensa con mayor permanencia en la historia venezolana.
Padrino desempeñó un papel crucial durante el breve golpe de Estado contra Chávez de abril de 2002, ya que al mando de una unidad de blindados en el Fuerte Tiuna de Caracas, se negó a apoyar el levantamiento.
En julio de 2012, Chávez lo promovió a segundo comandante del Ejército y jefe del Estado Mayor. En esa ocasión, durante un desfile militar, Padrino se refirió a las tropas como “patriotas, bolivarianos, socialistas, antiimperialistas, revolucionarios, adiestrados y equipados para asumir el sagrado deber de defender la nación”.
Aunque estas etiquetas generan controversia, Padrino se identifica con ellas. En su perfil de X se describe como “soldado bolivariano, firme y convencido de seguir construyendo la patria socialista”.
Maduro lo ascendió a general en jefe en 2013 y un año después lo nombró ministro de Defensa.
Según la periodista venezolana especializada en temas militares Sebastiana Barráez, Padrino cumplió un papel esencial al asumir el ministerio en un contexto de “reacomodo interno” dentro de la Fuerza Armada tras la muerte de Chávez.
“Cuando llegó Padrino López, existían numerosos grupos de poder dentro de las fuerzas armadas y él —no siendo confrontativo— logró que coexistieran y que cada sector entendiera que saldría beneficiado de ese acuerdo de paz, lo que implicó asignarles cuotas económicas y de poder,” explicó Barráez a BBC Mundo.
“Con el tiempo, Padrino fue disminuyendo esos conflictos internos, armonizando y unificando la Fuerza Armada. Ese mérito le permite mantenerse al frente del ministerio de Defensa más de diez años sin resistencia dentro de la institución”, añadió.
Con Maduro como presidente y Padrino en Defensa, los militares venezolanos se han involucrado cada vez más en áreas diferentes a la seguridad, ganando presencia en el gobierno, hasta el punto de que más de un tercio del gabinete ha estado compuesto por militares activos o retirados.
En 2016, Maduro creó Camimpeg, una empresa militar con potestad legal para explotar, buscar y distribuir petróleo. También les otorgó control sobre el Arco Minero, una región al sur del país con una de las mayores reservas de oro del mundo.
Sobre la influencia de Padrino dentro de la Fuerza Armada, Nícmer Evans afirma: “Hoy, la Fuerza Armada es Padrino López”. Y añade: “Y Padrino López es Maduro”.
Jorge Rodríguez

Fuente de la imagen, Getty Images
Jorge Rodríguez saltó a la fama en Venezuela en 2003 cuando, como rector del Consejo Nacional Electoral (CNE), desempeñó un papel central en la organización del referendo para revocar el mandato del presidente Chávez.
En ese momento, Rodríguez presidía la Junta Nacional Electoral, organismo clave de ese proceso que culminó con la victoria de Chávez.
La oposición inició el proceso en octubre de 2003, pero el referendo se concretó en agosto de 2004. Muchos analistas coinciden en que la demora fue crucial para que Chávez recuperara popularidad mediante la implementación de los programas sociales conocidos como misiones.
“El organismo electoral aplicó diversos mecanismos para dificultar la convocatoria del referendo, incluyendo retrasos artificiales, anulaciones discrecionales de solicitudes y firmas, y la imposición de etapas adicionales para verificar un millón de firmas consideradas dudosas por el CNE”, explicó la politóloga Miriam Kornblith, exrectora del CNE, en un artículo publicado en 2009.
En ese entonces, el CNE y Rodríguez justificaron tales medidas según la legislación vigente en Venezuela.
Tras la victoria de Chávez, Rodríguez asumió la presidencia del CNE por dos años y, en 2007, fue designado vicepresidente ejecutivo de la República. Desde entonces, ha sido una referencia para el chavismo.
Ejerció como alcalde de Caracas durante nueve años, fue ministro de Comunicación y actualmente ocupa la presidencia de la Asamblea Nacional.
Su experiencia política antecede al chavismo: durante su etapa universitaria en la Universidad Central de Venezuela militó activamente y fue presidente de la Federación de Centros de Estudiantes.
Jorge y su hermana, la actual vicepresidenta y ministra del Petróleo Delcy Rodríguez, son los principales operadores políticos de Maduro, compartiendo raíces en la Liga Socialista, un movimiento de izquierda revolucionaria de finales de los años 60.
Su padre, Jorge Antonio Rodríguez, cofundador de la Liga Socialista, murió en 1976 tras supuestamente ser víctima de torturas a manos de la policía política vinculadas con el secuestro de William Frank Niehous, vicepresidente en Venezuela de la empresa estadounidense Owens-Illinois.
Más allá de sus cargos oficiales, Jorge Rodríguez ha liderado las delegaciones del gobierno de Maduro en negociaciones con la oposición y con gobiernos extranjeros, incluido Estados Unidos.
Es considerado el estratega electoral del chavismo y fue jefe del comando de campaña de Maduro para las elecciones del 28 de julio.
Para algunos analistas, Rodríguez no solo es la mano derecha de Maduro, sino también un posible sucesor.
“Es la figura intelectual que le queda a Maduro tras la fuga de talento debido al carácter autocrático del sistema”, dice Nícmer Evans sobre este político, ganador en 1998 del concurso anual de cuentos del diario El Nacional.
“Rodríguez conserva su independencia intelectual dentro de una estructura hegemónica y no tengo duda de que aspira a la presidencia”, añade.
Delcy Rodríguez

Fuente de la imagen, Getty Images
Al igual que su hermano Jorge, Delcy Rodríguez es una figura clave que el gobierno de Maduro ha utilizado como operadora política dentro y fuera del país.
La vicepresidenta ejecutiva, que recientemente sumó el cargo de ministra del Petróleo, ingresó por primera vez al gabinete cuando ocupó por algunos meses el Ministerio del Despacho de la Presidencia durante el mandato de Chávez.
Ha ocupado múltiples cargos de alto nivel bajo el gobierno de Maduro, incluyendo ministra de Comunicación e Información, ministra de Economía y canciller.
Fue también la primera presidenta de la polémica Asamblea Nacional Constituyente electa en 2017.
“Delcy trabaja en conjunto con su hermano. Ella es menos intelectual y más operativa. Ambos son personas formadas que han llenado un vacío generado por el abandono de gente capacitada en el gobierno”, comenta Nícmer Evans a BBC Mundo. “No es casual que ambos tengan tantos cargos”, añade.
Graduada en Derecho en la Universidad Central de Venezuela, Rodríguez continuó sus estudios en Derecho Laboral y Sindical en Francia.
Ha explicado que su motivación para estudiar Derecho estuvo vinculada a la muerte de su padre: “Decidí buscar justicia sobre el caso de mi papá y entré a la facultad de Derecho. Allí trabajé como auxiliar de investigación en el Instituto de Estudios Penales”.
Ese evento también influyó en su acercamiento a la política. “La revolución bolivariana, con la llegada de Chávez, fue nuestra venganza personal”, declaró en 2018, aunque afirmó no estar impulsada por el odio.
En la escena internacional, Rodríguez ha protagonizado varios incidentes, como en 2016, cuando siendo canciller intentó ingresar a una reunión del Mercosur en Buenos Aires tras la exclusión de Venezuela del bloque.
Más adelante, ocurrió el caso conocido como “Delcygate”, que estalló luego de que el 20 de enero de 2020 Rodríguez aterrizara en un avión privado en el aeropuerto de Barajas, reunirse algunas horas con el entonces ministro de Transporte de España, José Luis Ábalos, a pesar de estar prohibida su entrada al espacio Schengen por Austria.
Es una de las aproximadamente cincuenta altas funcionarias venezolanas sancionadas por la UE debido a violaciones a derechos humanos y al deterioro democrático en Venezuela.
Fue también sancionada en 2018 por EE.UU., cuando el Tesoro impuso medidas similares contra ella, su hermano Jorge Rodríguez, Vladimir Padrino y Cilia Flores.
Delcy Rodríguez ha calificado estas sanciones como una “forma de extorsión”.
*Esta nota fue publicada originalmente el 6 de septiembre de 2024 y actualizada el 27 de noviembre de 2025.

