Pretende ofrecer una alternativa con sello UE en el mercado de pagos digitales, que actualmente se encuentra dominado por las empresas estadounidenses

Diez de los mayores bancos europeos, incluidos Caixabank, ING, BNP Paribas y UniCredit, han constituido el consorcio European Banking Consortium Stablecoin, a través del cual han anunciado la creación de Qivalis, una entidad radicada en Ámsterdam (Países Bajos), con la misión de lanzar la primera stablecoin vinculada al euro.
Este proyecto, presentado este martes en una conferencia de prensa en la capital neerlandesa, busca ofrecer una opción europea en el mercado de pagos digitales, actualmente dominado por compañías estadounidenses, además de reforzar la autonomía estratégica de Europa en el campo de las criptomonedas y la economía digital.
La stablecoin, que aspira a convertirse en un estándar fiable para pagos digitales en el ecosistema europeo, estará regulada bajo el Reglamento sobre Mercados de Criptoactivos (MiCAR) de la Unión Europea. El consorcio espera que la moneda esté disponible para su emisión en la segunda mitad de 2026, tras obtener la licencia de Institución de Dinero Electrónico (EMI) del Banco Central Holandés, proceso que, según Jan-Oliver Sell, CEO de Qivalis, podrá extenderse entre seis y nueve meses.
Sell, quien ha desempeñado responsabilidades previas en Coinbase y Binance, ha destacado que la elección del nombre Qivalis está vinculada a la confianza, la calidad y los valores, además de su facilidad de pronunciación en varios idiomas.
La moneda tiene una equivalencia de uno a uno con el euro
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió este jueves mantener sin variaciones los tipos de interés, al mantener la tasa de depósito (DFR) en el 2%, la tasa de referencia para sus operaciones principales de refinanciación (MRO) en el 2,15%, y la tasa de la facilidad marginal de préstamo (MLF) en el 2,40%. (Fuente: Comisión Europea)
Howard Davies, presidente de Qivalis, ha señalado que la emisión de esta criptomoneda busca revertir la falta de monedas estables ligadas al euro, calificando la iniciativa como “una gran oportunidad”. Por su parte, Floris Lugt, responsable de activos digitales de ING y próximo director financiero de la nueva compañía, ha manifestado que el proyecto está abierto a la integración de nuevas entidades y ha invitado a otros bancos a participar.
Lugt explicó que la stablecoin mantendrá su paridad uno a uno con el euro mediante depósitos en efectivo y activos con alta calidad y liquidez, desvinculando el proyecto del euro digital del Banco Central Europeo, ya que, en sus palabras, “no hay planes para vincular el euro digital a la tecnología blockchain”, lo que limitaría su uso para pagos ‘on-chain’.
El consorcio ha destacado que la stablecoin facilitará pagos y liquidaciones casi inmediatos y de bajo coste, acceso continuo a pagos transfronterizos eficientes, pagos programables y avances en la gestión de la cadena de suministro y liquidación de activos digitales, desde valores hasta criptomonedas. Los bancos participantes ofrecerán servicios de valor añadido, como billeteras digitales y custodia de stablecoins, además de agilizar pagos internacionales inmediatos y la liquidación de activos tokenizados.
Qivalis tiene previsto contratar entre 45 y 50 profesionales en los próximos 18 a 24 meses; ya cuenta con aproximadamente un tercio de ese equipo, según explicó Sell durante la rueda de prensa. Desde el anuncio del consorcio en septiembre, la empresa ha enfocado esfuerzos en formar al equipo y cerrar la brecha de conocimiento entre el sector bancario y el mundo cripto.

El aspecto regulatorio ha sido otro tema relevante para los responsables del proyecto. Davies resaltó la importancia de la regulación europea de los criptomercados y aseguró que este enfoque constituye la vía a seguir si Europa desea tener un papel destacado en este sector. Sell reiteró la intención del consorcio de “fomentar la confianza” y construir un ecosistema seguro, puesto que considera que existe amplio potencial de crecimiento para el sector en Europa.
Un mercado dominado por Estados Unidos
El crecimiento de las monedas estables respaldadas por el dólar, impulsado por empresas como Tether, que cuenta con aproximadamente 185.000 millones de dólares en tokens en circulación, ha generado presión sobre los bancos europeos para implementar aplicaciones de la tecnología blockchain en sus operaciones. Sin embargo, la demanda de stablecoins vinculadas al euro sigue siendo reducida. Por ejemplo, la división de criptomonedas de Société Générale, SG-FORGE, desplegó una stablecoin ligada al euro en 2023, pero solo mantiene 64 millones de euros en circulación, según datos de Reuters.
Las autoridades europeas han expresado inquietud sobre el posible impacto de las monedas estables privadas en la política monetaria y la estabilidad financiera. Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, ha alertado a los responsables políticos europeos acerca de los riesgos que estas iniciativas implican, mientras que el BCE avanza en el desarrollo de su propio euro digital como una alternativa estratégica frente a los medios de pago privados dominados por Estados Unidos.

