La Casa Blanca ha inaugurado la decoración navideña de 2025 destacando el 250 aniversario de la Declaración de Independencia

La época navideña ha regresado a la Casa Blanca, presentando la primera gran exhibición festiva bajo el nuevo mandato de Donald Trump. Melania Trump, recuperando su rol como anfitriona tras su retorno a Washington, mostró este lunes una decoración que fusiona tradición, patriotismo y algunos detalles personales. En esta ocasión, la conmemoración del 250 aniversario de la Declaración de Independencia, que se celebrará en julio de 2026, constituye uno de los pilares principales del diseño decorativo.
Con el lema ‘El hogar está donde reside el corazón‘, según informó EFE, la residencia presidencial ha sido decorada con 75 coronas, 51 árboles, más de 200 metros de guirnaldas y aproximadamente 2.000 tiras de luces. Esta ambientación busca transmitir un ambiente acogedor y de unidad en un año de cambio político. La Oficina de la primera dama explicó que la selección de decorados responde a la intención de “destacar los valores que han acompañado a la nación desde sus orígenes”.
Un elemento clave es la inclusión de más de 2.800 estrellas doradas, seleccionadas por Melania Trump para honrar a los militares estadounidenses y sus familias. A estas se suman unas 10.000 mariposas que hacen referencia a Fostering the Future, la iniciativa de la esposa de Trump enfocada en jóvenes que han estado en el sistema de acogida. Estas decoraciones se extienden por el Salón Rojo, que funciona como un recordatorio visual de la juventud como motor de progreso.
Tampoco falta la tradicional casita de jengibre, elaborada este año con 54 kilos de masa dulce. La estructura reproduce el pórtico sur de la Casa Blanca e incluso ofrece una pequeña vista, en su versión comestible, de la Sala Oval Amarilla, situada en la zona privada de la residencia. Este conjunto se exhibe en el vestíbulo principal, donde además se ha colocado parte del belén oficial —el resto continúa en proceso de restauración—.
La decoración se organiza en torno a tres grandes áreas temáticas. El Salón Este es el principal escenario para celebrar el aniversario fundacional de Estados Unidos. Dominan los colores azul, rojo y blanco, junto con símbolos nacionales en colaboración con America250, la entidad responsable de coordinar las actividades del 250º aniversario. El ambiente refleja claramente el espíritu patriótico que Melania Trump quiso resaltar en esta temporada navideña.

En el Salón Verde, la primera dama ha optado por un ambiente centrado en la diversión en familia. Allí se han colocado dos rompecabezas que superan las 6.000 piezas cada uno, con retratos de George Washington y Donald Trump, acompañados por juegos como dominós y otras actividades lúdicas. Este espacio ilustra la convivencia entre generaciones y el vínculo entre presidentes, tanto del pasado como del presente.
Por último, el Salón Rojo enfoca su decoración en la iniciativa Be Best y particularmente en su programa dirigido a la juventud. Las miles de mariposas suspendidas en el árbol principal simbolizan transformación, esperanza y nuevas posibilidades. Muchos adornos también llevan la frase “Be Best”, escrita a mano por voluntarios, con el fin de reforzar el aspecto personal del proyecto.

Un árbol monumental como pieza central
El elemento más destacado, como cada año, es el árbol principal que protagoniza las celebraciones navideñas. Melania Trump recibió esta pieza hace unos días en una ceremonia tradicional. Se trata de un abeto Concolor de más de seis metros de altura, originario de una granja familiar en Míchigan, que será colocado en la Sala Azul. La iluminación oficial se realizará este jueves, con la presencia de la prensa y del propio presidente.
Este abeto ha sido decorado con las 2.800 estrellas doradas repartidas por toda la residencia por Melania, constituyendo uno de los símbolos más representativos de estas fiestas. Proveniente de Korson’s Tree Farms, en Sidney (Michigan), supera los cinco metros y medio de altura y es el foco principal dentro de la decoración.

