Según un análisis de la Fundación CYD, quienes se gradúan en universidades privadas en España disfrutan de salarios y condiciones laborales superiores en comparación con los que finalizan sus estudios en universidades públicas.
Cuatro años después de concluir su formación, los titulados de privadas registran una base media de cotización anual de 33.990 euros, mientras que la de los graduados en públicas es de 30.429 euros, además de contar con una mayor proporción de contratos indefinidos y empleos a tiempo completo.
La proporción de egresados que trabajan como autónomos es notablemente mayor en las privadas (12,1%) frente a las públicas (6,4%), y también acceden con mayor frecuencia a cargos profesionales de más peso.
Las disparidades en empleabilidad y salario entre universidades privadas y públicas disminuyen o incluso desaparecen en titulaciones científicas y tecnológicas, aunque persisten en áreas como Negocios, Derecho, Educación o Artes.
La selección de la universidad tiene una influencia significativa en la trayectoria laboral futura de los jóvenes.
El último informe de la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD) sobre egresados y empleabilidad destaca que el tipo de institución educativa donde se cursan los estudios determina diferencias claras en salario, estabilidad y condiciones de trabajo.
Cuatro años tras completar la carrera, los graduados de universidades privadas presentan una base media de cotización anual que supera la de los públicos: 33.990 euros frente a 30.429.
Además, estos titulados tienen mayores oportunidades de acceder a contratos indefinidos y trabajos a jornada completa.
El estudio sitúa a la universidad privada como una plataforma rápida hacia mejores condiciones laborales, un aspecto crucial en un contexto donde el paro juvenil permanece alto.
Contrario a la creencia común de que los jóvenes escogen la privada por falta de plazas en la pública, el informe de la Fundación CYD sugiere que además de la escasez de oferta, los jóvenes optan por universidades privadas debido a sus mejores perspectivas laborales.
Esto explicaría el incremento constante en la matrícula de universidades privadas y la ampliación de su oferta educativa en España.
Los egresados de estas instituciones no solo logran salarios más altos, sino que también ocupan cargos de mayor responsabilidad.
Grupo alto de cotización
El informe señala que un porcentaje mayor de graduados de universidades públicas sostiene empleos con categoría inferior: en el cuarto año, casi el 40% de los titulados en públicas se ubican en el grupo medio/bajo de cotización, mientras que en las privadas esta cifra desciende al 30%.
Sin embargo, el reporte indica que estos beneficios asociados a estudiar en centros privados no son equitativos en todas las áreas del conocimiento.
En disciplinas como Negocios, Administración y Derecho, Educación o Artes, los egresados de universidades privadas, según el informe, disfrutan de condiciones laborales iniciales más favorables que sus pares de instituciones públicas.
En contraste, en carreras científicas y tecnológicas las diferencias se atenúan o llegan a desaparecer, mostrando niveles de empleabilidad prácticamente idénticos entre ambos modelos educativos.
Más autónomos
Una de las conclusiones destacables es que los jóvenes que optan por universidades privadas muestran mayor inclinación por el emprendimiento.
En las privadas, el doble de titulados trabaja como autónomos: 12,1% en comparación con el 6,4% de las públicas.
Esta tendencia se muestra en un momento donde el sistema universitario español está en transformación, y el número de estudiantes en centros privados aumenta cada año.
En el curso 2023-2024, aunque las universidades públicas agrupan a la mayoría del alumnado (74,3% del total), la matrícula en universidades privadas crece a un ritmo superior, rozando ya los medio millón de estudiantes tras un incremento del 6,8% en un solo año.
Esta dinámica es más evidente en un período amplio: en los últimos nueve años, la matrícula en universidades privadas ha subido un 91%, mientras la pública apenas ha variado (-0,14%).
Todo esto sucede en un contexto donde el Gobierno busca restringir la expansión privada mediante leyes que limitan la creación de nuevas universidades, motivo por el cual regiones como la Comunidad de Madrid han recurrido alegando inconstitucionalidad.
El Ejecutivo de Pedro Sánchez percibe como riesgo el crecimiento de las universidades privadas, mientras que en años recientes no se ha inaugurado ningún centro público nuevo.
Actualmente, España cuenta con 92 universidades —50 públicas y 42 privadas— que compiten por atraer estudiantes.

