El Congreso bloquea con 178 votos el avance inicial de los Presupuestos anunciados por Sánchez

La negativa del PP, Vox, UPN y Junts, junto a la abstención de Podemos y Més-Compromís, han rechazado la propuesta de déficit y límite de gasto para 2026. Pedro Sánchez, José Luis Ábalos y Aína Vidal no participaron en la votación.

La respuesta de Montero tras la caída de su propuesta de senda de déficit en el Congreso

Una mayoría conformada por 178 votos -PP, Vox, UPN y Junts- y cinco abstenciones -Podemos y Més Compromís– propinaron al Gobierno uno de los mayores reveses de esta legislatura, derribando la senda de déficit, paso clave para la presentación del que sería el primer proyecto de Presupuestos del Estado de este mandato.

Este revés alimenta aún más las expectativas de un adelanto electoral en un escenario donde el Ejecutivo carece de mayoría parlamentaria, lo que dificulta aprobar iniciativas relevantes y sin presupuestos para todo el país. Sin embargo, la decisión sobre la convocatoria electoral recae exclusivamente en el presidente, quien, por ahora, Pedro Sánchez, manifiesta su intención de continuar en el poder a pesar de las adversidades. Hoy, el presidente del Gobierno fue uno de los tres diputados —junto a José Luis Ábalos y Aína Vidal (Sumar)— que no asistieron a la votación.

El Gobierno tendrá que presentar nuevamente su propuesta en la Cámara -ya sea idéntica o modificada-, tal como exige la ley, para una nueva votación que, previsiblemente, también tendrá un resultado negativo. En ese caso, y si mantiene su compromiso de presentar Presupuestos, estos deberán ajustarse a la senda de estabilidad fiscal y al techo de gasto de 2025. La propuesta hoy rechazada por la Cámara contemplaba un objetivo de déficit del 0,1% para las Comunidades Autónomas y un límite de gasto estatal de 212.000 millones de euros.

La mayoría de los grupos parlamentarios, incluido el propio Gobierno, son conscientes de que el proyecto presupuestario tiene escasas —o ninguna— posibilidades de salir adelante. No obstante, el Ejecutivo afirma que lo enviará a la Cámara, aunque sin fecha definida, pudiendo retrasar este acto tanto como lo desee el presidente, mientras busca convertir este fracaso anunciado en el Congreso en el comienzo de una campaña electoral.

Este golpe era esperado desde hace semanas, aunque la confirmación de su inevitabilidad se produjo hace un mes, cuando Junts anunció oficialmente su ruptura con el Gobierno, retirando su apoyo de siete votos, esos mismos que fueron decisivos para que Sánchez lograra la investidura hace dos años.

Finalmente, sumándose a Junts y al bloque de derecha, también se unieron al revés cuatro diputados de Podemos junto a la representante de Més-Compromís. El voto positivo de estos cinco no habría bastado para salvar la propuesta del Ejecutivo, pero su abstención resulta significativa, evidenciando que los cimientos que sostienen la presidencia de Sánchez son frágiles.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, subrayó que el Gobierno “pondrá todo su empeño” para tratar de aprobar unos Presupuestos que permitan “seguir avanzando” en una senda de “progreso” y “consolidación del Estado del bienestar”. La vicepresidenta primera quiso destacar los beneficios de las cuentas para los jóvenes, el empleo y las Comunidades Autónomas. “Somos el motor económico en Europa, lideramos el crecimiento y tenemos un récord de empleo”, afirmó, enfatizando los “logros” del Gobierno progresista. “Los Presupuestos serán una vacuna contra la desigualdad”, remarcó antes de asegurar que el Ejecutivo está decidido a “continuar gobernando”.

Juan Bravo (PP), durante su intervención.

«Esto se tiene que acabar»

El PP ha insistido en la falta de estabilidad del Gobierno, sus limitados apoyos y en las reiteradas ocasiones en que el Ejecutivo anunció “ahora sí, ahora sí” para luego no cumplir. Para los populares, todo es una simple fachada, una cortina para encubrir casos de corrupción. Su portavoz, Juan Bravo, recalcó que el PP prefiere “el dinero en el bolsillo de los españoles y no en el de Montero o Sánchez”.

Desde Vox, afirmaron que las cifras y previsiones del Gobierno son falsas, basadas en un PIB “inflado” por la predecesora de Montero, Nadia Calviño. “Ustedes reparten el dinero público cada martes en el Consejo de Ministros en infinidad de partidas que no benefician a los españoles y esto debe terminar”, denunció el diputado de Vox, José María Figaredo.

El portavoz de Sumar, Carlos Martín, señaló que el crecimiento del país se debe a que la falta de Presupuestos se ha compensado con la llegada de fondos europeos. Un «esquema virtuoso», comentó, que está próximo a su fin porque, ante la ausencia de Cuentas del Estado, el dinero comunitario «se agotará». Para esta formación integrante del Ejecutivo, es necesario un pacto de rentas que detenga la caída de los salarios, implementar un impuesto a las empresas a lo largo de la cadena productiva y acabar con el rentismo en la vivienda limitando los alquileres. Sumar invitó a la oposición a elegir «entre bloqueo o progreso».

ERC reivindicó para Cataluña la consecución del «mayor volumen posible de recursos». Este partido apoyó el techo de gasto para iniciar las negociaciones presupuestarias y la «financiación singular» acordada bilateralmente con el Gobierno, aunque planteó reservas en las condiciones de austeridad para las CCAA, con el fin de que «el Estado pueda aumentar el gasto en partidas como Defensa». Según ERC, el aumento en la recaudación «no se percibe».

Junts, por medio de su diputado Josep María Cruset, destacó la constante falta de Presupuestos. «En ocho años ustedes solo han aprobado tres. Cualquier ministro en su lugar habría dimitido por incapacidad y ahora traen la misma propuesta que el año pasado y que ya rechazamos», afirmó. Junts confrontó a Montero con “la realidad de la ausencia de mayoría parlamentaria, el nivel récord de impuestos, la escasez de vivienda y la ocupación ilegal, la opacidad, y los datos de ejecución presupuestaria en Cataluña…”. «No pueden contar con nuestros votos. A menos que busquen aprobar los Presupuestos con el PP, no los tendrán. Su soberbia y ustedes han bloqueado la legislatura y hoy todo el mundo verá cómo dejan al país sin presupuestos», concluyó Cruset.

Bildu ha ratificado una vez más su papel de aliado constante en el Congreso. Óskar Matute exigió reformas profundas que incluyan mayores impuestos a los bancos, aumentos en las pensiones y el salario mínimo interprofesional, así como la consideración de la vivienda como un derecho universal. Todo esto sería posible con el techo de gasto propuesto por el Ejecutivo. Bildu y el PNV votaron a favor de la propuesta del Gobierno. También apoyaron el BNG y Coalición Canaria.

No obstante, Podemos mantuvo sus demandas de reducción del gasto militar y la regulación del mercado inmobiliario. Para esta formación, el Ejecutivo pretende convertir el fracaso anunciado de sus Cuentas en el inicio anticipado de la campaña electoral. Podemos optó por la abstención.

UPN centró su discurso en la “cuenta atrás” que enfrenta el Gobierno. Su diputado urgió a que no se prolongue la agonía, que se dé la palabra al pueblo y se convoquen elecciones. La diputada de Més-Compromís, Águeda Micó, que optó por abstenerse, enfatizó la infrafinanciación que sufre la Comunidad Valenciana como motivo principal para no apoyar la propuesta del Ejecutivo.

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