Zamarriego convoca asimismo a dos empresarios para esclarecer otros encuentros en los que solicitaba información contra la UCO y Anticorrupción con el fin de obstaculizar las investigaciones que afectan al Gobierno.

El magistrado que indaga a la fontanera del PSOE Leire Díez ha decidido tomar declaración como testigos al exsecretario de Organización socialista Santos Cerdán y al dirigente de esa formación Antonio Hernando, antiguo alto cargo del Gabinete de Presidencia del Gobierno. Ambos deben comparecer en el Juzgado de Instrucción 9 de Madrid el próximo 2 de febrero.
Así lo ha dispuesto el juez Arturo Zamarriego en una resolución emitida una semana después de interrogar como investigada a la propia Leire Díez y a su acompañante en las actividades objeto de pesquisa, el empresario Javier Pérez Dolset. Ambos explicaron al instructor que en abril del año pasado mantuvieron una reunión con Cerdán y Hernando en la sede socialista de Ferraz, después de iniciarse una investigación contra Begoña Gómez y tras la decisión de Pedro Sánchez de replantearse su continuidad como presidente del Gobierno.
La versión de los dos imputados señala que pretendían comunicar a la dirección socialista información que tenían sobre supuestas maniobras para perjudicar a Sánchez. En particular, se referían a la existencia de grabaciones de audio relacionadas con las saunas de su suegro, que surgieron dentro de la investigación contra el comisario José Manuel Villarejo. Las acusaciones ubican este encuentro en el marco de las acciones de Leire Díez para sabotear las pesquisas que apuntan al Gobierno y al PSOE.
El juez también solicita al PSOE datos sobre la militancia y cargos desempeñados por Cerdán, Hernando y la llamada fontanera. En relación con esta última, pregunta si «es o ha sido afiliada al PSOE y, en caso afirmativo, la fecha de alta y baja como afiliada». Además, indaga si durante su afiliación «realizó alguna tarea dentro del partido y, si fue así, si percibió alguna remuneración por dicha labor».
Respecto a Cerdán y Hernando, también se pide información sobre sus responsabilidades internas en el partido. En el momento del encuentro, Cerdán ocupaba el tercer puesto dentro del PSOE, mientras que Hernando no formaba parte de la dirección socialista. Su cargo era el de director adjunto del Gabinete de la Presidencia, encabezado por el actual ministro Óscar López. Esto indica que La Moncloa estuvo representada en la reunión con la fontanera.
En su declaración, Díez afirmó haber sido afiliada durante casi 20 años, hasta que solicitó la baja cuando se inició la investigación. También mencionó que, en el pasado, ejerció como concejal en un municipio cántabro. Queda fuera del interrogatorio que fue ubicada en puestos destacados de comunicación en dos empresas públicas: Correos y Enusa.
En la misma resolución, el juez convoca también a dos empresarios como testigos: Alejandro Haymlyn y Luis del Rivero. La causa son otras actuaciones de la fontanera que están bajo investigación. Díez mantuvo por videoconferencia una reunión con Haymlyn, quien se encuentra huyendo de la Justicia por un fraude relacionado con hidrocarburos. La cita tuvo lugar en el despacho de uno de los abogados de Cerdán, donde solicitó información que pudiera comprometer a la UCO.
En cuanto a Del Rivero, el empresario organizó el encuentro de la fontanera con el exfiscal de Anticorrupción Ignacio Stampa, a quien Díez y Dolset intentaron obtener, a cambio de una posible ventaja profesional, datos que pudieran dañar al fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón.
El juez Zamarriego, que atribuye a la fontanera y a Dolset los delitos de cohecho y tráfico de influencias, también solicita a la Policía Científica que intente «mejorar» la calidad de la grabación del encuentro con Stampa, que el propio fiscal registró al sospechar que le propondrían algo ilegal. Si no es posible, pide que se aporte una transcripción del audio.

