La resolución del Patronato se produce tras la denuncia presentada por un ex alto cargo ante Anticorrupción contra antiguos responsables y empresas vinculadas, quienes supuestamente habrían obtenido beneficios durante 18 años mediante contratos con el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas.

El Patronato del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha apartado de sus funciones al ex gerente Juan Arroyo, quien recientemente desempeñaba la vicedirección de asuntos económicos, junto a dos colaboradores cercanos: la secretaria general, Laura Muñoz, y el adjunto a la gerencia, José Ignacio Fernández Vera.
Esta resolución se toma tras la denuncia formulada en Anticorrupción por parte de un ex directivo, destituido en agosto pasado y antiguo director de Operaciones y Compras, contra Arroyo, otros ex responsables del organismo y compañías relacionadas, por presuntas ganancias ilícitas derivadas de contratos, según informó EL MUNDO.
La destitución efectiva de Arroyo, presentada bajo la apariencia de una reestructuración del área económica, pone fin a años de denuncias internas sobre contratos supuestamente fraudulento gestionados por él, en el marco de una supuesta red de empresas conectadas a altos cargos del organismo público, que es el principal en España en la lucha contra el cáncer y se encuentra entre los 10 primeros a nivel mundial por su producción científica.
Diversos integrantes del comité de empresa y María Blasco, ex directora científica relevada en enero pasado, llevaron años alertando sobre estos posibles fraudes asociados a Arroyo, quien llegó a tener vínculos personales con uno de los proveedores —llegándose a fundar una de esas compañías en su propio domicilio, según denunció EL MUNDO.

El Ministerio de Ciencia, encabezado por Diana Morant, intervino en enero pasado en el conflicto abierto entre Blasco —quien denunció repetidas veces los posibles malos manejos en un área que no estaba bajo su gestión directa, ya que sólo era responsable de la parte científica— y Arroyo, quien formaba parte del centro desde 2002 y se considera un hombre cercano al anterior director científico, Mariano Barbacid.
A pesar de ello, Morant relevó a Blasco y Arroyo permaneció en el centro con un nuevo puesto: vicedirector de Asuntos Económicos. Según distintas fuentes, tras esta crisis Arroyo convocó al equipo y afirmó que no habría cambios. No obstante, el director de Operaciones y la responsable de Cumplimiento Normativo iniciaron entonces una investigación retroactiva sobre 18 años de irregularidades en la institución, basándose en acusaciones ya planteadas siete años atrás por la entonces presidenta del comité de empresa.
Prácticas «mafiosas»
Tras enviar en dos ocasiones correspondencia al secretario de Estado de Ciencia, Juan Cruz Cigudosa, sin obtener respuesta, y después de presentar la denuncia en Anticorrupción, EL MUNDO publicó la pasada semana en portada el contenido detallado de la denuncia: se alega que la red habría sustraído alrededor de 25 millones destinados a la investigación contra el cáncer durante 18 años. Esta red, impulsada y protegida por Arroyo, habría operado con tácticas que los denunciantes califican de «mafiosas».
Frente a esta publicación, el Ministerio respondió filtrando a medios cercanos que el director de Operaciones denunciante era en realidad un empleado resentido, debido a que no fue nombrado nuevo gerente. Sin embargo, pocos días después, Arroyo y dos de sus colaboradores han sido separados de sus cargos, además de que el actual gerente, José Manuel Bernabé, designado en septiembre por el Ministerio, ha remitido un «informe» a la Fiscalía con indicios de irregularidades.
En una sesión extraordinaria, el Patronato aprobó por unanimidad, a propuesta del gerente actual, que se ejecutara de forma «inmediata» esta reestructuración organizativa que implica la destitución efectiva de Arroyo y dos de sus subordinados. Esta «reorganización» se centrará en el área Gerencia, con el objetivo declarado de «eliminar duplicidades, avanzar en la simplificación y digitalización de procesos administrativos; liberar recursos para ser destinados a las prioridades estratégicas del Centro; y asegurar la sostenibilidad presupuestaria», según indica el CNIO.
Además, el Patronato entregó a la Fiscalía de Madrid el mencionado informe acerca de la situación del centro, incluyendo la información recopilada por el actual gerente desde que asumió el cargo el 1 de septiembre, con datos actualizados hasta la fecha de entrega, el 18 de noviembre.

