Los líderes europeos y africanos se reunieron en Luanda durante la cumbre UE-Unión Africana, donde prometieron aumentar el comercio en energías renovables y materias primas críticas. Poco antes, los líderes europeos se encontraron en Johannesburgo para la cumbre del G20, donde el bloque cerró un acuerdo comercial con Sudáfrica.
La UE y África acordaron ampliar las inversiones verdes y mejorar la infraestructura regional durante la reunión en la capital angoleña, Luanda, que duró dos días, coincidiendo con la cumbre Unión Europea-Unión Africana.
La Unión Europea está encaminada a lograr la neutralidad climática para 2050, un objetivo vinculante que demandará la implantación masiva de energías renovables como la solar y eólica, junto con baterías para vehículos eléctricos.
Aunque el bloque de 27 miembros impulsa la producción interna, considera que la abundante radiación solar africana y sus enormes reservas de materias primas esenciales como litio y cobalto son fundamentales para la transición energética.
“Nos comprometemos a continuar apoyando a todos los países africanos en su desarrollo, industrialización, diversificación de exportaciones e integración en los mercados regionales”, señala el comunicado conjunto UE-UA publicado el martes.
Afríca y Europa se comprometieron a avanzar hacia una transición energética justa y limpia, desarrollando el potencial renovable de África para la electrificación rural, la industrialización sostenible y la cocción limpia, según el comunicado conjunto.
Los dos bloques también colaborarán para acelerar el uso de combustibles sostenibles para la aviación, implementar el Mercado Único Africano de Transporte Aéreo y promover sistemas de transporte sostenibles.
“Nos encontramos ahora en una encrucijada decisiva, y la fortaleza de nuestra renovada alianza se demostrará con acciones concretas. El legado de esta cumbre se medirá por los avances alcanzados por nuestra juventud,” afirmó Mahamoud Ali Youssouf, presidente de la Unión Africana.
De Luanda a Johannesburgo
África ha cobrado gran relevancia en la agenda internacional.
La reciente reunión UE-UA, que conmemoró los 20 años desde la primera cumbre en El Cairo, siguió a la reunión del G20 en Johannesburgo, donde la UE anunció un acuerdo comercial con Sudáfrica para proyectos limpios e inversiones.
El acuerdo, firmado el jueves pasado, no especifica montos de inversión, pero prevé oportunidades en energía limpia, materias primas críticas, transmisión eléctrica e infraestructura de redes, entre otros sectores.
“En un entorno geopolítico cada vez más inestable, Europa busca asegurar su cadena de suministro de materias primas críticas y diversificar sus fuentes,” declaró Stéphane Séjourné, vicepresidente ejecutivo de la Comisión para Estrategia Industrial.
“En este sentido, la cooperación con socios afines y confiables es crucial, y Sudáfrica se perfila como un aliado natural,” agregó Séjourné.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó el acuerdo como un avance para garantizar el acceso a materias primas críticas mientras apoya el desarrollo económico de Sudáfrica.
Banco Europeo de Inversiones anuncia nuevos préstamos
El Banco Europeo de Inversiones (EIB), entidad climática de la UE, anunció también el 20 de noviembre un préstamo de 350 millones de euros a Transnet, empresa estatal sudafricana de transporte y logística. El crédito está destinado a modernizar infraestructuras portuarias y fomentar el desarrollo del hidrógeno verde.
El presidente sudafricano Cyril Ramaphosa, Ursula von der Leyen y el Director General del EIB Andrew McDowell rubricaron el préstamo en una ceremonia en la capital sudafricana.
No obstante, el grupo de vigilancia con sede en Bruselas, Corporate Europe Observatory, criticó que los países donantes proporcionan mayoritariamente préstamos y garantías a corporaciones y bancos europeos.
Por el contrario, los gobiernos de los países productores emplean fondos públicos para reducir riesgos en inversiones privadas, incrementando así las cargas de deuda sobre las finanzas públicas en el Sur Global.
“La UE no puede pretender liderar una transición verde y justa si al mismo tiempo promueve un neocolonialismo energético en el exterior,” afirmó dicho observatorio.
Según los objetivos climáticos de la UE, el bloque importará 10 millones de toneladas de hidrógeno verde para 2030. Aunque Sudáfrica aún no es un productor destacado, ha establecido un plan para producir 500,000 toneladas anuales en 2030 y hasta 7 millones para 2050.
En octubre, la UE se comprometió a invertir cerca de 12,000 millones de euros en energías limpias en Sudáfrica dentro del programa Global Gateway, diseñado para financiar infraestructuras y proyectos de energía limpia fuera de Europa.
Los fondos están destinados a la producción de hidrógeno verde y a materias primas críticas, e incluyen un presupuesto para formación y adaptación climática en África.
Asimismo, bajo Global Gateway, la UE y varios inversores han desbloqueado fondos cercanos a los 2,000 millones de euros para el corredor Lobito, un proyecto de infraestructura de transporte que conecta el puerto atlántico de Lobito en Angola con la República Democrática del Congo (RDC) y Zambia.

