Existe la opción de presentar una reclamación previa antes de acudir a los tribunales, donde finalmente un juez determinará si corresponde otorgar la incapacidad
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Internet ha reducido significativamente las distancias globales. Las redes sociales han facilitado la expansión del conocimiento profesional más allá de los espacios laborales, creando plataformas para compartir consejos o exponer situaciones específicas relacionadas con ciertos campos.
Psicólogos utilizan sus canales para abordar la salud mental, españoles residentes en el extranjero relatan su experiencia como extranjeros en otros países, y abogados o guardias civiles aprovechan para ofrecer perspectivas internas sobre temas legales.
Un caso ilustrativo es Sebastián Ramírez, abogado y creador de contenido en TikTok. En su perfil, el profesional detalla diversas situaciones legales y brinda recomendaciones para enfrentarlas. Algunos temas tratados incluyen la pensión por incapacidad, el complemento por paternidad y la indemnización por accidente laboral.
¿Qué ocurre cuando una enfermedad impide trabajar?
En uno de sus videos recientes en TikTok, Sebastián presentó la historia de una pareja que acudió a su despacho para buscar asesoría legal, un caso que, según comenta, podría tener repercusiones para muchas personas en circunstancias similares.
Cuando relata el caso, menciona que la mujer no puede continuar trabajando debido a una enfermedad que limita totalmente su capacidad laboral. Sin embargo, la Seguridad Social determinó que estaba apta para seguir trabajando y rechazó su solicitud de incapacidad permanente.
Qué es la incapacidad laboral temporal, cuánto tiempo dura y cuánto se cobra.
Sebastián indica que ante este tipo de decisiones, se puede presentar una reclamación previa antes de recurrir a los tribunales, donde un juez finalmente decidirá si corresponde otorgar la incapacidad.
Como señala en el video, toda persona en una situación similar debería buscar asesoría profesional y defender sus derechos: “Si tú tampoco puedes seguir trabajando, busca apoyo especializado y, sea conmigo o con otro profesional, reclama tu incapacidad permanente”.
Incapacidad permanente: definición y procedimiento de solicitud
La incapacidad permanente se concede a trabajadores que, tras recibir tratamiento y estabilizar su enfermedad, presentan reducciones anatómicas o funcionales significativas que disminuyen o eliminan su capacidad laboral, según explican en Fidelitis, un despacho de servicios jurídicos.
Para tramitar la incapacidad permanente en España, existen varios requisitos que deben cumplirse, según el mencionado despacho:
- Estar dado de alta o en situación asimilada al alta en la Seguridad Social: es imprescindible contar con este estatus al momento de solicitarla
- Haber agotado el periodo de incapacidad temporal: este corresponde al tiempo durante el cual se percibe una prestación por baja médica debido a enfermedad o accidente, cuya duración varía según la naturaleza del incidente
- Cumplir con un periodo mínimo de cotización: este requisito depende de la edad. Para los menores de 31 años, se exige haber cotizado al menos un tercio del tiempo transcurrido entre los 16 años y la fecha del hecho causante. Para los que tienen 31 años o más, se debe haber cotizado al menos un cuarto del tiempo comprendido entre los 20 años (o desde los 16 en algunos casos) y el hecho causante, con un mínimo de 5 años.
- No haber alcanzado la edad de jubilación, que en España es 65 años, aunque con la posibilidad de adelantarla
- La enfermedad o lesión debe estar certificada por un médico del Instituto Nacional de la Seguridad Social
- Requiere ayuda para las actividades básicas de la vida diaria (Gran Invalidez): condición aplicable únicamente en casos de Gran Invalidez, el nivel más alto de incapacidad permanente.
Asimismo, el despacho señala que existen distintas modalidades de incapacidad permanente en función del grado de limitación del trabajador para realizar su labor habitual o cualquier otra actividad. Estas son: incapacidad permanente parcial, incapacidad permanente total, incapacidad permanente absoluta y gran invalidez.
La incapacidad permanente parcial es aquella que, aunque no impide realizar el trabajo habitual, reduce el rendimiento en al menos un 33 % de forma constante. En cambio, la incapacidad permanente total “inhabilita al trabajador para su profesión habitual, pero permite dedicarse a otra actividad”, explican en el sitio web de Fidelitis.
Por su parte, la incapacidad permanente absoluta incapacita completamente al trabajador para desempeñar cualquier oficio o profesión, no solo su actividad laboral previa. Finalmente, la gran invalidez representa el grado máximo, implicando la necesidad de asistencia constante de otra persona.
