Cerdán gestionó con Bildu las concesiones individuales a presos etarras, factor decisivo para el apoyo de Otegi a Sánchez

El secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, y el senador Gorka Elejabarrieta, este viernes en el Congreso.

Santos Cerdán mantuvo negociaciones con EH Bildu respecto al traslado de presos de ETA, gestionando cada caso individualmente para favorecer su acercamiento a cárceles situadas en el País Vasco y Navarra.

La mediación de Cerdán resultó fundamental para asegurar el respaldo de EH Bildu al PSOE en el Congreso, especialmente en la aprobación de los presupuestos.

Entre 2020 y 2023, el Ejecutivo trasladó aproximadamente a 175 presos de ETA y otorgó el tercer grado a 82 internos tras transferir la gestión penitenciaria al Gobierno vasco.

La relación política entre PSOE y Bildu se ha fortalecido, con encuentros públicos de alto nivel entre Pedro Sánchez, Santos Cerdán y líderes del independentismo vasco.

Santos Cerdán realizó durante años negociaciones con EH Bildu acerca de la situación de los presos de ETA.

Lo hizo casi caso por caso, facilitando su traslado a prisiones en el País Vasco y Navarra

Esta labor, reconocida dentro de su partido, queda reflejada en los informes de la UCO.

La Guardia Civil registró una llamada del 21 de enero de 2021 en la que Santos Cerdán conversa con el responsable de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, sobre el traslado de un preso.

En la grabación intervenida por los agentes, Cerdán comenta: «Lo teníamos para el 29».

Ese mismo 29 de enero de 2021, Interior comunicó el traslado del etarra Juan Ramón Carasatorre Aldaz, alias Zapata, a una prisión cercana al País Vasco.

La intermediación de Cerdán fue determinante para que el PSOE asegurase el respaldo de EH Bildu en el Congreso.

El propio Arnaldo Otegi reconoció ante sus militantes, en octubre de 2021, que la clave para apoyar a Sánchez residía en la cuestión penitenciaria: «Si para liberar a 200 presos hay que votar los Presupuestos, se vota».

«Acuerdo cinco a la semana»

Cuatro años después, las palabras de Otegi parecen una profecía cumplida.

Desde el verano de 2020, el ritmo de traslados de presos de ETA se aceleró considerablemente, convirtiéndose en una práctica habitual, casi semanalmente los viernes.

Publicamente, no existe un acuerdo oficial entre el Gobierno y Bildu sobre la política penitenciaria. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, desmintió en noviembre de 2020: «No es un intercambio y esto se ha hecho evidente objetivamente».

No obstante, las cifras muestran otra realidad: solo en 2020, el Gobierno trasladó a más etarras que en los dos años previos sumados.

Incluso el PNV llegó a denominar este calendario de acercamientos como el «acuerdo cinco a la semana».

Así lo expresó el portavoz del nacionalismo vasco, Joseba Egibar, en 2021, cuando criticó a Bildu por apoyar al Gobierno central mientras rechazaba los Presupuestos autonómicos.

Este proceso, iniciado en 2020, culminó en marzo de 2023. Interior dio por finalizada la política de dispersión de presos, instaurada en 1989 por el Gobierno de Felipe González, completando el traslado de casi todos los etarras a cárceles del País Vasco y Navarra.

En total, cerca de 175 internos fueron reubicados, algunos con antecedentes de delitos graves.

Además del acercamiento de presos, se desarrolló una segunda fase relacionada con los terceros grados.

Desde que Sánchez transfiriera en 2021 la gestión penitenciaria al Gobierno vasco, una demanda histórica del nacionalismo, PNV y PSOE —coaligados en el País Vasco— han concedido el tercer grado a 82 internos de ETA, según denuncian las asociaciones de víctimas.

Foto con Bildu

Paralelamente, la relación política entre PSOE y Bildu se fue consolidando. Tras las elecciones de 2023, se celebró la primera reunión con fotografías entre Sánchez, Santos Cerdán y dirigentes del separatismo vasco.

Este encuentro tuvo lugar el viernes 13 de octubre, en el Congreso de los Diputados.

No era la primera reunión entre socialistas y Bildu, ya que existió una en 2019, aunque el nivel de interlocución por parte del PSOE había evolucionado.

En ambas ocasiones, los representantes de Arnaldo Otegi fueron Mertxe Aizpurua y Gorka Elejabarrieta.

Por parte del PSOE, en 2019 participaron Adriana Lastra y Rafael Simancas, y cuatro años después asistieron Pedro Sánchez y Santos Cerdán.

«Se trata, por lo tanto, de una delegación de alto nivel», celebraba el diario Naiz, el medio digital de Gara, periódico ideológicamente relacionado con el independentismo vasco.

Era la primera vez que un presidente del Gobierno se reunía públicamente con los herederos de Batasuna, el brazo político de ETA. La imagen evidenciaba que Bildu era ya un socio plenamente aceptado por el PSOE.

Destaca el papel de Elejabarrieta, portavoz de Bildu en el Senado y uno de los dirigentes más involucrados en las relaciones con el colectivo de presos.

No sorprende que fuera precisamente él quien defendiera a Cerdán en la comisión de investigación del Senado, sustentando la teoría del lawfare.

«No hay pruebas concretas en su contra y es posible que se le esté atacando por la calidad de interlocutor que ha mantenido, entre otros, con EH Bildu», manifestó el 6 de noviembre durante la comparecencia de Sánchez en la Cámara Alta.

«El tiempo pondrá cada cosa en su lugar».

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