El expresidente del Gobierno ha recibido el Toisón de Oro de manos de Felipe VI, junto a los padres de la Constitución y Doña Sofía.

Felipe González ha puesto en valor la contribución de Don Juan Carlos durante la Transición en el acto conmemorativo de la restauración de la Monarquía tras la dictadura, acto al que el actual Rey Emérito no fue invitado. En particular, el ex presidente ha subrayado que «incluso antes del pacto constitucional renunció a cualquier forma de ejercicio absolutista de la Jefatura del Estado».
En su discurso de agradecimiento tras recibir el Toisón de Oro de Felipe VI, el líder socialista advirtió que «la confrontación mantenida como principio resulta perjudicial». «En esta etapa final de su vida se refuerza en él la profunda convicción de que la tarea principal de los españoles es salvaguardar a toda costa la paz civil, un marco de convivencia pacífica que sea libre, mayoritario y duradero. Esto es lo más importante para el bienestar colectivo», enfatizó.
González pronunció estas afirmaciones ante una audiencia numerosa en el Palacio Real de Madrid, donde también asistió Pedro Sánchez, un día después de que el Tribunal Supremo condenara al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, por un delito de revelación de secretos. Desde el Gobierno persistieron en afirmar la «inocencia» del máximo responsable del Ministerio Público pese a la sentencia, mientras el PP demanda la dimisión del jefe del Ejecutivo por lo que consideran una «operación política» contra la líder madrileña Isabel Díaz Ayuso.
En un contexto marcado por la polarización política, el ex jefe de Gobierno del PSOE, que gobernó entre 1982 y 1996, afirmó que «la paz civil» en España se sustenta sobre «tres pilares esenciales: la libertad política, la equidad social y la diversidad cultural y territorial en el marco de un proyecto común». Añadió: «Estas tres dimensiones están interrelacionadas. Ninguna puede existir sin las otras dos. Son hoy las bases imprescindibles y posibles para una convivencia productiva».

González recibió el Toisón de Oro directamente del Rey Felipe VI, un reconocimiento que también ha sido entregado a Doña Sofía y a los padres vivos de la Constitución, Miquel Roca y Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón. En su intervención, el ex presidente resaltó igualmente la aportación a la Transición de los otros redactores de la Carta Magna —Gregorio Peces-Barba, Gabriel Cisneros, Manuel Fraga, José Pedro Pérez Llorca y Jordi Solé—, así como de Adolfo Suárez y Santiago Carrillo.
«Sin su participación, no habría sido posible la conquista pacífica de la democracia para los españoles, una democracia definida por la visión amplia orientada al proyecto común y el respeto a la pluralidad política y a la diversidad de identidades», afirmó. «No es cierto, nunca lo fue, que exista un problema con España como tal; el conflicto ha estado latente o expreso entre nosotros mismos», añadió.

Por otro lado, Miquel Roca resaltó que la transición de la dictadura a la democracia «no fue sencilla», pero que «la voluntad de hacerla posible prevaleció sobre la tendencia a enumerar las dificultades». «Convirtimos la palabra en el camino para alcanzar acuerdos y consensos, una exigencia para la época. Y la Transición prosperó. Sin embargo, hoy no debe ser solamente un recuerdo, porque transitar es un proceso constante; lo esencial es cómo se lleva a cabo. Esa es una responsabilidad colectiva, tal como demostramos y aplicamos entonces y como corresponde hacerlo ahora», apuntó.
Asimismo, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón resaltó que actualmente «la Corona representa nuevamente la integración de España», la capacidad de «unir a todos, pese a sus diferencias y singularidades, manteniendo su identidad propia en un solo cuerpo político, España». Añadió que «la democracia, con sus imperfecciones, es el mejor sistema que nos corresponde» y que «todos tenemos el deber constante de conservarla y perfeccionarla».

