El cuñado de Santos Cerdán, identificado como A. M. C., fue sentenciado en 2018 por incendiar el automóvil de su expareja tras su separación, poniendo en peligro a esta última, a sus hijos y a su exsuegra.
Aunque la Fiscalía solicitó una pena de hasta 14 años, el castigo se redujo a 3 años luego de que admitiera los hechos durante el juicio.
Durante el cumplimiento de la condena, que incluía la obligación de dormir en un centro de inserción social, trabajaba como único empleado de su compañía en la construcción del puente del Centenario de Sevilla.
La sentencia también contemplaba su destierro de Mallorca por cinco años y mantenía una orden de alejamiento respecto a su expareja.
El cuñado de Santos Cerdán que formó parte de la ampliación del puente del Centenario de Sevilla cumplía condena por haber prendido fuego al coche de su exmujer. Este acto se produjo tras su separación y puso en riesgo la vida de su expareja, sus hijos y su exsuegra.
El individuo, identificado por las iniciales A. M. C, habría llevado a cabo este delito en noviembre de 2016, después de que su exmujer le comunicara la separación, según informa Diario de Sevilla.
La sentencia, emitida en 2018, se refiere a estos hechos ocurridos dos años antes. Inicialmente, debido a la gravedad del delito, se solicitaban hasta 14 años de prisión, pero la pena final fue de 3 años.
El cuñado de Santos Cerdán, cuya empresa percibió supuestamente hasta 2 millones de euros por su participación en la obra del puente del Centenario de Sevilla, estaría cumpliendo la condena dictada por un juzgado de Baleares durante su estancia en la capital andaluza como único trabajador del proyecto en representación de su compañía.
De acuerdo con Diario de Sevilla, el cuñado de Santos Cerdán debía cumplir con la obligación de pernoctar en un centro de inserción social vinculado a la prisión Sevilla-I en la capital andaluza.
Incendió el automóvil
No hay dudas acerca de que incendió el vehículo de su exmujer: él mismo confesó el hecho durante el juicio, lo que facilitó la reducción de la pena. Esto quedó reflejado en la sentencia, que le imponía la obligación de dormir en un centro cerrado mientras desempeñaba labores en la obra del puente sevillano.
La condena, indica el medio local, no solo incluía la pena de prisión, sino también la prohibición de residir en Mallorca durante cinco años y una orden de alejamiento respecto a su expareja durante ese periodo.

