Monseñor Ramón Valdivia ha sido designado administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta tras la salida de monseñor Rafael Zornoza, quien fue acusado de abusos sexuales a un menor durante la década de los 90.
El papa León XIV aceptó la dimisión de Zornoza, que actualmente está bajo investigación por parte del tribunal de la Rota en Madrid, aunque el caso ya estaría prescrito en la jurisdicción civil.
Valdivia, que desempeñaba el cargo de obispo auxiliar en Sevilla, asume provisionalmente el puesto y se ha mostrado disponible para los fieles de Cádiz y Ceuta hasta que se nombre a un nuevo obispo titular.
El nombramiento conlleva modificaciones en la estructura diocesana: se suspenden las funciones del vicario general y los vicarios episcopales, mientras que continúan desempeñando sus cargos el vicario judicial, el ecónomo diocesano y el canciller secretario general.
Desde este sábado, monseñor Ramón Valdivia será el administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, ocupando el puesto en reemplazo de monseñor Rafael Zornoza, apartado tras ser señalado por abuso sexual a un menor en los años 90, época en que no ejercía en el sur de España, sino en Madrid.
Valdivia ha sido nombrado por León XIV luego de que el papa aceptara la renuncia de Zornoza, quien a principios de este mes comenzó a ser investigado por el tribunal de la Rota, con sede en Madrid por este asunto, que de todas formas habría prescrito en la justicia civil.
En sus primeras declaraciones tras conocerse el nombramiento, Valdivia, hasta entonces obispo auxiliar de Sevilla, expresó su satisfacción por ponerse «a disposición de la Iglesia para el servicio que Dios disponga”.
Tras agradecer al papa León XIV, a monseñor Saiz Meneses y a toda la Diócesis de Sevilla “por toda la colaboración,” así como al propio Zornoza “por todo su servicio y acogida,” monseñor Valdivia se ha ofrecido a los fieles de Cádiz y Ceuta “para colaborar juntos en la edificación del Reino de Dios”.
“Espero poder ser de ayuda durante el tiempo que esté entre vosotros, hasta que sea nombrado el nuevo obispo titular,” añadió.
El nombramiento como administrador apostólico conlleva implicaciones pastorales y jurídicas, establecidas en el Código de Derecho Canónico.
Monseñor Valdivia gobernará la diócesis en nombre de la Santa Sede, asumiría las responsabilidades y ejercerá la autoridad de un obispo diocesano, salvo aquellas exclusiones que establece la naturaleza misma o el derecho canónico.
De forma paralela, cesan los cargos de vicario general y vicarios episcopales, aunque el administrador apostólico podrá delegar en estos últimos funciones semejantes a las que desempeñaban, hasta la toma de posesión del nuevo obispo.
Por otro lado, mantienen sus cargos el vicario judicial, el ecónomo diocesano y el canciller secretario general.

