Sus troncos torsionados, esculpidos a lo largo de siglos, constituyen un bosque único en Cantabria donde la naturaleza exhibe una personalidad inconfundible
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El Habario, uno de los castañares más destacados de Cantabria, atrae anualmente a quienes buscan paisajes genuinos y árboles centenarios con formas sorprendentes. Esta zona de Liébana se ha establecido como un enclave privilegiado para quienes quieren adentrarse en un bosque donde la naturaleza parece esculpir cada tronco.
El recorrido comienza siempre con una pequeña incógnita: al atravesar los primeros senderos, el paisaje se abre de repente y surgen enormes castaños con formas retorcidas que recuerdan esculturas talladas en madera. Solo entonces el visitante entiende por qué este lugar, conocido también como la Castañera de Pendes, está considerado uno de los parajes más impresionantes del norte de la península. Sus ejemplares, con siglos de historia, constituyen un conjunto que funciona como un museo al aire libre.
Mirador del Corral de Los Moros, ubicado en un antiguo recinto defensivo medieval, ofrece vistas a más de 200 castaños monumentales y restos de antiguos asentamientos que permanecen ocultos entre la vegetación.
Rutas, miradores y cómo llegar
Quienes prefieran explorar este paraje pueden tomar el sendero que comienza en el pequeño núcleo de Pendes, el cual conduce a un bosque húmedo, cubierto de musgo y helechos. La ruta, adecuada para familias, conecta con diversos puntos panorámicos desde donde se puede admirar el mosaico de colores otoñales, o en invierno, las cumbres nevadas del cercano pico San Carlos. Además, hay un área recreativa con mesas, columpios y una fuente, que es muy frecuentada por excursionistas.
Después del recorrido, lo ideal es recuperar energías degustando el tradicional cocido lebaniego o los ‘quesucos’ artesanales
Al concluir la visita, muchos turistas aprovechan para detenerse en los pequeños restaurantes del valle y degustar algunos de los productos típicos de la región. Los ‘quesucos’ de Liébana, elaborados artesanalmente, son una de las opciones más recomendadas por los visitantes para finalizar la jornada y conocer otro de los sabores que conforman la identidad de esta zona cántabra.
El acceso resulta sencillo desde las principales ciudades del norte. Desde Santander, la carretera N-621 conduce al desfiladero de la Hermida antes de tomar los desvíos locales hacia Pendes. Desde Bilbao, la ruta más común combina la A-8 con la misma N-621 en dirección a Liébana. En ambas opciones, el tramo final transcurre por carreteras estrechas, aunque el paisaje recompensa con creces cada curva. Visitar El Habario es explorar un bosque singular que resume, en pocos kilómetros, la esencia natural y cultural de Liébana.
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El Habario, uno de los castañares más destacados de Cantabria, atrae anualmente a quienes buscan paisajes genuinos y árboles centenarios con formas sorprendentes. Este rincón de Liébana se ha establecido como un enclave privilegiado para quienes quieren adentrarse en un bosque donde la naturaleza parece esculpir cada tronco.

