Un informe reciente reveló que los sistemas sanitarios en Europa no están adecuadamente preparados para asistir a las víctimas de violencia de género, generando barreras innecesarias que dificultan que las mujeres soliciten ayuda.
Con el aumento de los casos de violencia de género en Europa, los sistemas nacionales de salud aún carecen de la infraestructura necesaria para brindar apoyo a las víctimas, según un informe publicado hoy por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“El sector de la salud falla a casi una de cada tres sobrevivientes. Los sistemas de salud decepcionan a las personas en su momento de mayor vulnerabilidad”, afirmó Hans Kluge, director de la OMS para Europa, durante la presentación del informe.
Médicos, enfermeros y personal de primeros auxilios juegan un papel fundamental en la atención a las víctimas, ya que a menudo son el primer contacto tras el ataque.
“Para millones de sobrevivientes, el sistema sanitario es el primer y muchas veces el único recurso al que acuden en busca de ayuda, por lo que el sistema debe captar y apoyar a estas personas o perderlas”, explicó Kluge.
Las mujeres que han sufrido violencia basada en el género enfrentan no solo obstáculos estructurales y políticas discriminatorias, sino también estigmas, vergüenza y actitudes que culpan a la víctima, dificultando su acceso a una atención vital, destacó la organización de salud.
El nuevo análisis reveló que en casi un tercio de los países se obliga a los trabajadores sanitarios a reportar la violencia doméstica o de pareja a la policía sin el consentimiento de las sobrevivientes adultas.
Esta práctica contradice las recomendaciones de la OMS, ya que puede desincentivar a las mujeres a solicitar ayuda y aumentar su desconfianza hacia los profesionales de la salud.
El análisis de la OMS indicó que las mujeres que buscan ayuda en el sistema sanitario no siempre desean ser derivadas a refugios o servicios legales. Más bien, buscan reconocimiento y validación del abuso sufrido y tratamiento adecuado para sus lesiones.
De los 53 países que conforman la región europea de la OMS, menos de la mitad cumplen con las directrices de la organización para el tratamiento sanitario de mujeres y niñas después de experimentar violencia. Solo el 45% dispone de protocolos clínicos para los profesionales de salud, y únicamente el 43% integra la violencia contra la mujer en sus planes nacionales de salud.
Siete países ofrecen servicios de aborto seguro; 17 proporcionan anticonceptivos de emergencia, y 20 brindan tratamiento para infecciones de transmisión sexual. En cuanto a salud mental, cifras similares se observan: 20 países ofrecen evaluaciones y 23 refieren a tratamientos especializados.
Aunque numerosas naciones de la región ya cuentan con protocolos, el informe detecta que no siempre se implementan de forma efectiva.
La OMS insta a los países europeos a establecer servicios que respondan a las necesidades de las víctimas de violencia de género, basados en el respeto, la seguridad, la dignidad, el cuidado y la libertad de elección.

