La localidad alicantina procederá a inspeccionar el estado de todas sus palmeras tras el fallecimiento del joven de 22 años.

Si se busca el lugar en Google Maps todavía es posible observar la palmera en pie. Su altura alcanza no menos de 10 metros y está situada en la mediana que divide ambos sentidos de la CV-905 en su tramo por Torrevieja (Alicante), justo frente al edificio de la ITV.
A eso de las 17:00 horas del viernes 14 de noviembre, el joven Martín Pérez Aniorte, de 22 años, transitaba por allí conduciendo un Peugeot 2008 negro. De los dos carriles disponibles, él circulaba por el izquierdo, que es el más cercano a la palmera.
El árbol se desplomó justo cuando él estaba pasando. La fuerza de la caída fue tal que aplastó por completo la parte delantera del vehículo, doblando el techo sobre la zona del conductor. Se trató de una tragedia provocada por una cadena de infortunios.
Los bomberos, alertados a las 17:07 horas, lograron sacar a Martín del coche, y los servicios sanitarios intentaron su reanimación, pero sin éxito. El joven falleció de inmediato.
«Cuando mi madre llegó a casa y me dijo ‘una palmera cayó sobre el coche en el que iba el hijo de tu amigo Martín’, no podía creerlo». Con estas palabras, un amigo del padre del fallecido expresa la incredulidad ante cómo la desgracia ha afectado a los Pérez Aniorte en los últimos dos años.
Primero, en julio de 2023, murió la madre, Trinidad. Dos meses después, en noviembre de 2023, falleció el padre, Martín, amigo del interlocutor.
Martín y su hermana, que quedaron huérfanos en apenas cuatro meses, fueron acogidos por uno de sus tíos.
Los perfiles realizados por la prensa local sobre el joven fallecido apenas destacan algunos detalles: estudió en el colegio Público Cuba y fue un alumno destacado en la Escuela Municipal de Fútbol local. Además, formaba parte de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús de La Caída durante la Semana Santa de Torrevieja, siendo costalero de la imagen, al igual que su padre antes de su fallecimiento.
«Vi imágenes recientes de él cargando el trono y, si no me equivoco, ocupaba en el varal la misma posición que su padre, a la misma altura y en la parte trasera izquierda», comenta este amigo del padre, quien perdió contacto con la familia tras su muerte.
Los bomberos del Consorcio Provincial que acudieron al accidente señalaron que la causa del desplome fue el picudo rojo, un escarabajo procedente de Asia que excava túneles en el interior de los troncos de las palmeras, llegando en muchos casos a provocar su muerte. En el momento del derrumbe, había una brisa ligera que no alcanzaba la fuerza necesaria para justificar la caída súbita.
Los ejemplares afectados por el picudo rojo suelen exhibir daños visibles en la copa o en la base, pero no era el caso de la palmera que aplastó el vehículo de Martín. Así lo comunicó el Ayuntamiento de Torrevieja, indicando que la palmera causante del accidente mortal «no presenta síntomas» evidentes de la plaga. Sin embargo, los técnicos municipales que la examinaron reportaron una cavidad interna a unos tres metros de altura, un hueco originado por el escarabajo que habría provocado que la palmera se quebrara.
Ante la conmoción provocada en Torrevieja por la muerte de Martín y la inquietud de que un episodio similar pueda repetirse, el pasado lunes la Concejalía de Parques y Jardines de esta localidad alicantina -con aproximadamente 106.000 habitantes- ordenó que, en un plazo máximo de 48 horas, la empresa responsable del mantenimiento, Actúa, realizara una inspección de todas las palmeras situadas en la mediana de la VC-905, la vía donde ocurrió el siniestro, para detectar otros ejemplares que pudieran estar en riesgo de caída.
La directriz exige revisar tanto las copas como los troncos, buscando posibles cavidades internas que no sean visibles desde el exterior. El municipio tiene registradas un total de 5.526 palmeras.

