La Guardia Civil mantiene una investigación sobre Santos Cerdán y Antxon Alonso por presuntos cobros de comisiones ilegales a cambio de manipular contratos públicos, actuando Cerdán como enlace entre Acciona y la Administración.
El informe de la UCO revela encuentros confidenciales, el uso de aplicaciones cifradas y rigurosas medidas de seguridad en las comunicaciones entre el político y el empresario.
Familiares directos de Cerdán, como su esposa, hermana y cuñado, fueron empleados por firmas vinculadas a la red y recibieron pagos bajo sospecha.
Las compañías implicadas, entre ellas Servinabar y Acciona, establecieron comisiones del 2% sobre el importe de adjudicaciones públicas, incluyendo la reforma del Puente del Centenario de Sevilla.
Reuniones en secreto, estrictos protocolos de seguridad, inserciones de familiares en ciertas firmas… El último reporte de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre la denominada trama Cerdán desvela cómo Santos Cerdán y Antxon Alonso pactaron presuntamente cobrar comisiones ilegales a cambio del amaño de contratos públicos.
Cerdán, que se encuentra en prisión provisional por mandato del Tribunal Supremo, fue secretario de Organización del PSOE hasta el pasado junio.
Alonso, amigo cercano del político, es propietario de Servinabar 2000 SL. Esta pequeña constructora navarra firmó varios contratos con la gran empresa Acciona, cobrando alrededor del 2% del valor de diversas adjudicaciones otorgadas.
Asimismo, la UCO identifica a Cerdán como el «intermediario» entre esta empresa y la Administración Pública, que le otorgó contratos millonarios, de los cuales Servinabar obtenía una parte.
Durante su etapa como secretario de Organización del PSOE, Cerdán facilitó el acceso de su amigo Antxon a la sede nacional del partido.
En dicho edificio, situado en la calle Ferraz de Madrid, se llevó a cabo una reunión entre el constructor, el político y Justo Vicente Pellegrini, quien hasta julio pasado fue CEO de Acciona Construcción en España, Portugal y Norte de África.
El juez Leopoldo Puente, del Tribunal Supremo, que instruye el caso contra Cerdán y Alonso, ha citado a declarar a Pellegrini por estos hechos.
Esas reuniones en Ferraz están registradas en la agenda del móvil de Antxon, analizada por la UCO, junto con conversaciones entre el constructor y el político sobre estos encuentros.
El 2 de junio de 2021, el propietario de Servinabar informó a Santos Cerdán que se dirigía «en taxi a Ferraz«. «Ok. Estoy», respondió el entonces tercer cargo del partido.
Las agendas y calendarios incautados por la Guardia Civil también muestran anotaciones como «Cena Santi/Justo» (28 de septiembre de 2020) o «Café con Justo/Santi 19:00» (5 de mayo de 2021).
El político y el constructor implementaban estrictos protocolos de seguridad en sus comunicaciones, utilizando la aplicación Threema para evitar rastreos y garantizar confidencialidad y anonimato.
Threema es una app de mensajería cifrada que permite intercambiar mensajes sin usar un número telefónico ni correo electrónico vinculable, dificultando el seguimiento de las comunicaciones.
Además de usar esta aplicación, la UCO subraya que Cerdán y Alonso solían apagar sus teléfonos durante los encuentros presenciales.
Familia de Cerdán
El rastro de los pagos apunta a familiares directos de Cerdán. La esposa del político, Francisca Muñoz, conocida como Paqui, fue contratada en 2018 por Noran, una cooperativa relacionada con el propietario de Servinabar.
No es el único familiar cuya contratación está bajo sospecha. El cuñado de Cerdán y hermano de Paqui, Antonio Muñoz, formó parte de la plantilla de esta pequeña constructora navarra entre septiembre de 2019 y diciembre de 2020.
En agosto de 2020, Servinabar firmó uno de sus habituales acuerdos con Acciona, obteniendo un 2% del valor total de las obras supuestamente manipuladas. En esta ocasión, el contrato correspondía a la reforma y ampliación del Puente del Centenario de Sevilla, actualmente en ejecución y valorado en 85 millones de euros.
En marzo de 2020, ambas compañías formalizaron la transferencia de Antonio Muñoz a Acciona. Fue el único empleado de Servinabar que pasó a la gran constructora tras la adjudicación —un contrato de emergencia— a Acciona para la reforma del puente.
«Gastar y gastar»
El informe de la UCO también menciona gastos realizados por el entorno de Cerdán, aunque cubiertos mediante tarjetas bancarias a nombre de Antxon Alonso.
Los agentes recogen incluso las quejas de Alonso sobre el despilfarro de Paqui en unos grandes almacenes: «La conocen todas las vendedoras de El Corte Inglés. Gastar y gastar. Y en restaurantes, fin de semana tras fin de semana. Siempre, lo más caro. Eso no es plan. Además, no son nada discretos».
María Belén Cerdán, hermana del dirigente, también estuvo en nómina de Servinabar, percibiendo más de 22.000 euros entre febrero y junio de 2020, es decir, más de 3.700 euros brutos mensuales.
No obstante, según la UCO, tras esas fechas continuó recibiendo pagos «procedentes de la sociedad navarra», aunque canalizados a través de la cooperativa Erkolan, fundada por Antxon Alonso. Entre mayo de 2020 y 2025, Servinabar inyectó 367.290 euros en esta entidad, en la que María Belén Cerdán estuvo contratada.

