Dado que no se han celebrado debates sobre el estado de la nación durante esta legislatura, Alberto Núñez Feijóo suele aprovechar estas intervenciones ocasionales y amplias de Pedro Sánchez para realizar un análisis general.
Sin embargo, en esta oportunidad, además de criticar al presidente con una dureza poco común, se valió de su tiempo para presentarse como el presidente.
Feijóo empleó la tribuna del Congreso para exponer párrafos propios de un mitin electoral, en ese esfuerzo constante del líder del PP por «no solo criticar» sino «también plantear propuestas». Para ello, centró su discurso en un único tema, muy específico: la Vivienda, la prioridad principal para los españoles.
Y lanzó una propuesta destacable: «Realizaré una reducción histórica de impuestos para los jóvenes que buscan acceder a una vivienda, ya sea nueva o usada», anunció.
«Reduciré el IVA del 10% al 4%. ¿Sabe usted cómo lo asumirán?», añadió mirando fijamente a Sánchez. «Lo pagarán a plazos, similar a una hipoteca: en 10, 15 o 20 años».
El PP está decidido a utilizar ambas manos para la larga carrera hacia la Moncloa de su líder. El índice izquierdo para denunciar «corrupción, engaños y deslealtad» del PSOE y su mando. Y el derecho para enfatizar alternativas concretas.
Así, el presidente popular no desaprovechó la ocasión para cuestionar al gobernante sobre si «ya conoce» a Koldo, la integridad de Santos Cerdán, o por qué «si el PSOE solo retiraba dinero del banco en billetes de 50 euros», ellos recibían pagos «en billetes de 500 euros».
O para advertir a Sánchez que debería «estar al tanto» de que «el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional no están tan seguros» como él de que «todo sea legal» en las finanzas del PSOE. «Lo siento, pero usted y su partido están investigados por financiación irregular y blanqueo de capitales».
Pero Feijóo no se conforma con solo provocar aplausos entusiastas de sus 137 diputados atacando a los 119 del PSOE. «Mi mensaje es para los españoles, en realidad, para quienes usted ha despojado, especialmente del futuro».
Entonces continuó con su propuesta principal del día.
«Le aseguro que la política de Vivienda dependerá de mi vicepresidencia primera», afirmó Feijóo justo antes, provocando risas incomprensibles en la bancada socialista. «Ríanse», replicó con orgullo, mientras Francina Armengol tuvo que reprender a sus correligionarios.
«Sigan riendo, pero hace falta un descaro de acero para venir aquí a jactarse de políticas de Vivienda», advirtió con tono desafiante.
«Actualmente, los hogares con ingresos más bajos destinan un 43% promedio de su salario al alquiler, 12 puntos más que la media europea, señor Sánchez», lanzó Feijóo en su primera intervención.
«Hace dos décadas, en España dos de cada tres jóvenes eran propietarios gracias a una hipoteca, mientras que hoy apenas uno de cada tres lo es», continuó, «y eso es consecuencia de sus políticas».
«Hoy en día, en muchos casos un salario completo no alcanza ni para cubrir la cuota hipotecaria… ¡y en ocasiones tampoco para el alquiler!», concluyó. «¡Un poco de respeto! Usted heredó una España de propietarios y dejará una España de precariedad».
Pero lo cierto es que aún reservaba un as bajo la manga respecto a la vivienda.
Sánchez había presumido al inicio de su turno que «por primera vez», el Consejo Europeo dedicó un apartado a «la crisis de la vivienda en Europa», y lo atribuía a su gestión.
Feijóo, en otro momento de su réplica, le recordó que «ya nadie lo sigue en Europa» y, con tono irónico, le preguntó si le habían informado «qué ocurrió en las cumbres internacionales de las que presume, considerando que últimamente ni lo invitan», desacreditando al presidente del Gobierno.
«Si viene a decir que en Bruselas se habló de vivienda gracias a su iniciativa», replicó, «¿por qué no atiende a la Comisión Europea? Le han advertido que sus políticas intervencionistas de Vivienda dificultan la bajada de precios».

