Un vidente comete agresión sexual en Cádiz bajo el pretexto de realizar un ritual para eliminar un mal de ojo

Tarot.

Utilizó como pretexto que «tenía un mal de ojo» y que debía realizar un ritual mágico para liberarla de la mala fortuna. Los hechos tuvieron lugar en Cádiz durante el verano de 2022 y ahora el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado una condena de cinco años de prisión por este caso.

Los acontecimientos se dieron en la ciudad de Jerez de la Frontera. Un hombre que se dedicaba a echar las cartas y predecir el futuro a sus clientes atendió a una mujer. Le aseguró que detectaba un «mal de ojo» en su vida y que necesitaba una cura.

La mujer salió de aquella consulta convencida de que sobre ella «pesaba una maldición originada por su madre y que el acusado contaba con poderes para disipar dicha maldición», según indica la sentencia del TSJA.

El hombre logró persuadirla de que podía eliminar ese mal de ojo mediante un ritual. Sin embargo, para llevarlo a cabo, debían estar a solas y la víctima no tenía permitido hablar ni comentar lo ocurrido tras el proceso, ya que, según él, una desgracia caería sobre ella si lo hacía.

Por esta razón, la pareja de la víctima abandonó la vivienda. Al regresar, encontró al hombre y a la mujer «fumando y con signos de sudor, aunque ella miraba al suelo, evitaba el contacto visual y mostraba una actitud llorosa. Cuando su pareja preguntó qué sucedía, el acusado le indicó que no hiciera preguntas y que esa conducta era habitual tras el ritual», señala la sentencia a la que tuvo acceso EL ESPAÑOL.

Ritual

Se supo más adelante que el supuesto «ritual» de limpieza fue utilizado por el hombre como medio para cometer abusos sexuales sobre la mujer.

Además, le convenció de que su madre era quien le había «echado un mal de ojo» para que dejara a su novio y regresara a casa, en Mallorca. También le afirmó que veía «demonios a su alrededor».

Tras la agresión, detalla la sentencia, la mujer experimentó «vergüenza y temor«, motivo por el cual no se lo confesó a su novio. No obstante, debido a su estado anímico y las pesadillas, él insistió y finalmente la víctima relató los abusos, lo que llevó a la denuncia ante la Policía Nacional.

Por estos hechos, el acusado fue condenado a cinco años de prisión por la Audiencia Provincial de Cádiz, condena que el TSJA ha ratificado.

Aunque negó los abusos, el condenado admitió ser un «echador de cartas«, explicando que esa fue la razón por la que acudió a la casa de la víctima y permaneció a solas con ella durante un tiempo prolongado.

En este contexto, el TSJA destaca la importancia de la declaración del entonces novio, que confirmó que el acusado le comunicó que realizaría un ritual porque la víctima padecía una maldición y que debía ausentarse de la vivienda hasta que lo avisaran, saliendo durante al menos una hora y media, un comportamiento que no tiene sentido si únicamente hubiera leído las cartas, como él sostiene.

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